DENZA ha aprovechado el escaparate del Festival de Cine de Cannes para mostrar una de las versiones más llamativas de su nuevo buque insignia. Se trata del DENZA Z9GT personalizado por Chopard, una unidad única desarrollada junto a la firma suiza de alta joyería y relojería. El modelo no nace como una simple edición decorativa, sino como una pieza creada para la 32ª Gala amfAR de Cannes, evento benéfico celebrado durante el certamen para recaudar fondos destinados a la investigación contra el SIDA.
El punto de partida es el DENZA Z9GT, un shooting brake de enfoque premium que representa la llegada de la marca al terreno más alto del coche electrificado. DENZA pertenece al Grupo BYD y se posiciona como una firma de movilidad de lujo con fuerte carga tecnológica. Su desembarco europeo está previsto para el segundo trimestre de 2026, por lo que esta aparición en Cannes tiene una lectura clara: ganar visibilidad en un entorno asociado al diseño, la moda, el cine y el lujo internacional.

La colaboración con Chopard encaja dentro del lema Technology Drives Elegance, utilizado por DENZA para definir su propuesta. En este caso, la tecnología del vehículo se mezcla con un tratamiento artesanal del interior y con detalles propios de la alta joyería. La casa suiza, socio oficial del Festival de Cannes, ha intervenido el habitáculo con elementos específicos, entre ellos molduras decoradas con amatistas. Estas gemas aparecen integradas en los mandos del puesto de conducción y buscan aportar un punto visual y táctil poco habitual en un automóvil.
El interior también recibe un tapizado exclusivo con la “C” de Chopard bordada en los reposacabezas. La personalización llega incluso al haz de luz de bienvenida, a la superficie de carga inalámbrica para el teléfono y a la interfaz del sistema multimedia. La pantalla central de 17,3 pulgadas estrena una temática diseñada para esta unidad concreta, mientras que el habitáculo mantiene una configuración de alta gama con cuero, acabados en madera y un sistema de sonido Devialet de 20 altavoces.

Chopard no se ha limitado al coche. La unidad se acompaña de dos relojes creados como conjunto “His & Hers”. Por un lado, un Happy Sport de 36 mm en oro rosa ético de 18 quilates, con engaste de diamantes y un amuleto de DENZA. Por otro, un Alpine Eagle de 41 mm, también en oro rosa ético de 18 quilates, con una personalización de DENZA en el fondo de la caja. A este conjunto se añade un juego de maletas artesanales firmado por Shiro, diseñado para acompañar al Z9GT dentro de una propuesta más cercana al estilo de vida que al automóvil convencional.
Más allá de la puesta en escena, el DENZA Z9GT mantiene unas cifras técnicas muy serias. La versión 100% eléctrica equipa una configuración de tres motores que desarrolla más de 1.150 CV. Con esta arquitectura, la marca anuncia una aceleración de 0 a 100 km/h en menos de tres segundos. Son datos que sitúan al modelo en un territorio donde ya no compite sólo por diseño o exclusividad, sino también por prestaciones puras.

Otro de los aspectos destacados es la tecnología FLASH Charging. Según la información facilitada por la marca, este sistema permite completar una carga completa de la batería en nueve minutos, un tiempo que DENZA compara con una parada tradicional para repostar combustible. No se detallan en el comunicado cifras de capacidad de batería, autonomía homologada o potencia máxima de carga, por lo que esos datos deberán confirmarse cuando la marca concrete la gama europea y sus especificaciones definitivas para cada mercado.
La elección de Cannes no es casual. DENZA había presentado oficialmente su marca en Europa en el Palais Garnier de París apenas unas semanas antes. La presencia del Z9GT Chopard en la Riviera francesa refuerza esa estrategia de posicionamiento, más centrada en el lujo tecnológico que en el volumen. Para BYD, esta submarca permite entrar en una zona del mercado donde el precio no es el único argumento y donde la experiencia, el diseño y la personalización tienen un peso creciente.

El DENZA Z9GT Chopard también muestra cómo los fabricantes chinos están ampliando su discurso en Europa. Ya no se trata sólo de autonomía, batería o relación precio-equipamiento. En este caso, la propuesta entra directamente en el terreno de las colaboraciones con firmas de lujo, los eventos internacionales y las unidades únicas para subasta o acciones benéficas. Es una fórmula habitual en marcas consolidadas de alta gama, pero menos frecuente en nuevos fabricantes que todavía están construyendo imagen fuera de Asia.
Para el mercado español, DENZA será una marca a seguir dentro del ecosistema BYD. La compañía ya cuenta con presencia comercial en nuestro país a través de su matriz y su entrada en el segmento premium puede ampliar la oferta de eléctricos de altas prestaciones. El Z9GT, por formato y planteamiento, apunta a un cliente distinto al de los SUV eléctricos más convencionales. Su carrocería tipo shooting brake, su enfoque tecnológico y su potencia lo colocan en una posición poco común dentro del panorama actual.

La unidad creada con Chopard no anticipa necesariamente una versión de producción, pero sí sirve como declaración de intenciones. DENZA quiere asociar su llegada europea a diseño, sofisticación y tecnología avanzada. El Z9GT Chopard presentado en Cannes funciona como escaparate de esa estrategia: un eléctrico de más de 1.150 CV, vestido con detalles de alta joyería y rodeado de una narrativa pensada para atraer tanto al mundo del automóvil como al del lujo contemporáneo.























