MotoGP dejará de estar únicamente en los circuitos. En 2026 también llegará a las calles a través de una nueva gama de scooters eléctricos desarrollados por Vmoto, una compañía que quiere aprovechar el crecimiento internacional del campeonato para reforzar su presencia en mercados clave como España.
La operación gira alrededor de tres modelos de edición especial inspirados directamente en el universo MotoGP. No serán simples scooters decorados con vinilos del campeonato. La idea pasa por trasladar parte de la estética, el enfoque dinámico y la identidad visual de la competición a vehículos pensados para el uso diario en ciudad.
El acuerdo firmado entre Vmoto y MotoGP Sports Entertainment Group permitirá comercializar estos modelos en distintos mercados internacionales a través de la red oficial de distribución de la firma. España aparece como uno de los territorios importantes dentro de la estrategia de expansión, especialmente ahora que la compañía ha reforzado su estructura comercial y posventa en nuestro país.

La llegada de scooters eléctricos vinculados a MotoGP no es casual. El campeonato lleva tiempo trabajando en una imagen más conectada con la sostenibilidad y la electrificación, mientras que Vmoto busca posicionarse en un segmento donde cada vez existe más competencia. Asociarse a una de las competiciones más reconocibles del mundo del motor permite ganar visibilidad de forma inmediata.
Los tres scooters contarán con diseño específico MotoGP Edition y elementos visuales inspirados en la competición. Habrá referencias directas al paddock, a la aerodinámica y al ambiente de carreras. Aunque todavía no se han confirmado los modelos exactos ni sus especificaciones técnicas definitivas, sí se sabe que utilizarán tecnología eléctrica desarrollada por la propia Vmoto.
La compañía también quiere aprovechar esta alianza para impulsar soluciones de infraestructura relacionadas con la movilidad eléctrica. Dentro del acuerdo aparecen sistemas de carga rápida e intercambio de baterías en determinados eventos internacionales vinculados al campeonato.

En España, el mercado de las motos eléctricas continúa creciendo poco a poco, especialmente en grandes ciudades donde las restricciones medioambientales empiezan a condicionar la movilidad diaria. Ahí es donde este tipo de scooters buscan hacerse fuertes. El enfoque mezcla imagen deportiva, uso urbano y costes de utilización reducidos frente a modelos tradicionales de combustión.
La presencia de MotoGP puede convertirse en un argumento importante para atraer a un público más joven o incluso a aficionados habituales del motociclismo que hasta ahora no habían mostrado demasiado interés por la movilidad eléctrica. No es habitual ver una colaboración tan directa entre un campeonato de este nivel y un fabricante especializado en scooters urbanos.
Vmoto lleva tiempo expandiendo su actividad en Europa y durante los últimos meses ha reforzado especialmente su presencia en España. La marca ha ampliado concesionarios, reorganizado operaciones y mejorado la atención posventa con el objetivo de ganar peso dentro del mercado nacional.

El lanzamiento de esta nueva gama también servirá como escaparate tecnológico. MotoGP sigue teniendo una enorme capacidad de impacto global y millones de seguidores repartidos por todo el mundo. Entrar dentro de ese ecosistema supone una oportunidad comercial importante para cualquier fabricante relacionado con la movilidad.
A falta de conocer las fichas técnicas definitivas, todo apunta a que los nuevos scooters estarán orientados principalmente al entorno urbano y periurbano. La autonomía, el peso contenido y la facilidad de utilización seguirán siendo claves dentro de un segmento donde el diseño empieza a tener tanta importancia como las prestaciones.
También falta por confirmar qué precio tendrán en España. Por ahora Vmoto no ha detallado tarifas ni versiones concretas, aunque sí ha confirmado que estarán disponibles a partir de la temporada 2026. Lo más probable es que la gama quede posicionada por encima de los modelos urbanos convencionales de la marca debido a su carácter especial y a la vinculación directa con MotoGP.

El movimiento llega en un momento donde las marcas buscan nuevas fórmulas para conectar con clientes más jóvenes y urbanos. Las motos eléctricas continúan creciendo lentamente en matriculaciones, pero todavía necesitan elementos emocionales capaces de generar deseo más allá de la movilidad sostenible. Ahí es donde MotoGP puede jugar un papel importante.
La combinación entre competición, imagen deportiva y movilidad eléctrica puede abrir una nueva vía comercial para este tipo de productos. Sobre todo en ciudades europeas donde cada vez existen más limitaciones para los vehículos tradicionales y donde el scooter eléctrico empieza a convertirse en una alternativa real para desplazamientos diarios.























