Cuando se habla de seguridad en un coche casi todo el mundo piensa en el impacto: airbags, deformación de la carrocería y cómo queda el habitáculo. Pocas veces se piensa en lo que ocurre en los minutos siguientes, que muchas veces deciden si un herido sale bien parado. Ahí es donde el nuevo Audi Q7 marca un precedente: es el primer coche de serie que logra el 100 % en la categoría de seguridad posterior al accidente (Post-Crash Safety) de Euro NCAP, además de las cinco estrellas en la valoración general.
Euro NCAP estrena este año un protocolo que reparte la nota en cuatro fases: conducción segura, evitación del accidente, protección durante el impacto y seguridad posterior. El Q7 obtiene un 72 % en la primera, un 77 % en la segunda, un 88 % en la tercera y un 100 % en la última.

En esa fase se valora, entre otras cosas, que el coche facilite información a los equipos de rescate, que las puertas puedan abrirse tras el impacto y que el vehículo permita evacuar a los ocupantes. El Q7 obtiene la puntuación máxima en información para el rescate, asistencia posterior al choque y salida del vehículo.
Audi destaca su sistema Audi connect Emergency Call, que va más allá de la llamada automática obligatoria en Europa y aporta datos del vehículo para facilitar su localización. A ello se suma un freno multicolisión que ayuda a que el coche no siga rodando tras el primer impacto.
El informe de Euro NCAP también señala puntos débiles: la protección de los ciclistas y la detección de niños en el habitáculo. La unidad evaluada fue un Q7 TDI quattro de 220 kW con volante a la izquierda. El Q7 es la tercera generación de este SUV y se ofrece con cinco, seis o siete plazas.

Audi anunció el resultado a mediados de octubre de 2026. Es una nota que premia la parte menos visible de la seguridad, pero conviene leer el informe completo antes de sacar conclusiones, sobre todo por los apartados en los que el coche no alcanza la máxima puntuación.
















