Bentley ya tiene la versión con la que quiere estrenar su primer coche eléctrico. El Bentley Torcal First Edition parte del Torcal S, el escalón más potente de la gama, y le añade una larga lista de detalles exclusivos con un propósito evidente: que los primeros clientes del eléctrico de Crewe tengan algo que los distinga de los que lleguen después.
Conviene recordar qué es el Torcal antes de hablar de su edición especial. Presentado en Londres a finales de septiembre, es la cuarta línea de modelos de Bentley y el primer eléctrico puro de su historia. Mide cinco metros de largo, pero la marca lo define como su cuatro puertas más corto, con una silueta baja que lo aleja del Bentayga y lo acerca a una berlina elevada. El maletero cubica 460 litros y bajo el capó delantero hay otros 90 para cables o equipaje de mano. Se diseña, se desarrolla y se fabrica en Crewe, en Inglaterra, como el resto de la gama.

La parte técnica es la que más interés despierta, porque Bentley no tenía experiencia previa con un eléctrico de serie. Usa dos motores síncronos de imanes permanentes, uno en cada eje. El delantero lleva diferencial abierto y el trasero, uno autoblocante con embragues multidisco en cada salida, lo que permite repartir la fuerza entre las ruedas traseras de forma activa. La batería tiene 113 kWh netos, trabaja a 800 voltios y está formada por 192 celdas de tipo bolsa. Bentley la garantiza diez años o 100.000 millas, unos 160.000 kilómetros. La autonomía homologada alcanza hasta 600 kilómetros WLTP y, en un cargador de 400 kW, puede pasar del 10 al 80 por ciento en menos de 20 minutos. Siete minutos enchufado bastan para recuperar unos 160 kilómetros.
El Torcal básico, por llamarlo de alguna forma, entrega 821 CV y 1.194 Nm, acelera de 0 a 100 km/h en 3,4 segundos y llega a 250 km/h. El First Edition hereda la mecánica del Torcal S: 888 CV, 1.350 Nm con el control de salida activado, 2,9 segundos en el 0 a 100 y 260 km/h de velocidad máxima. Son cifras de superdeportivo para un coche de cinco metros, cuatro puertas y cinco plazas, y la marca todavía no ha publicado su peso. Para dominar ese conjunto, el Torcal estrena en Bentley una suspensión totalmente activa que prescinde de las barras estabilizadoras, y monta de serie dirección en las cuatro ruedas, con un giro trasero de hasta cinco grados.
Lo que separa al First Edition del Torcal S está a la vista. Las llantas de 22 pulgadas son exclusivas, con acabado negro brillante, radios en Liquid Silver y logotipos que se mantienen siempre derechos aunque la rueda gire. Las pinzas de freno en Graphene Grey las firma Mulliner, el departamento de personalización de la marca. El paquete exterior en fibra de carbono incluye las aletas del paragolpes delantero, las carcasas de los retrovisores, los faldones laterales y el difusor trasero, y un emblema First Edition en la aleta delantera completa la identificación.
Dentro, la edición especial se nota en el acolchado específico de los asientos, con chevrones en color de contraste, en los umbrales iluminados con su nombre y en el acabado de fibra de carbono brillante, que puede cambiarse sin coste por otras opciones. El cliente dispone además de combinaciones de color adicionales, dos de ellas de Mulliner, ocho colores de acento y la posibilidad de añadir un tercer tono interior, además de la tapicería íntegra en piel con costuras en contraste.

El equipamiento es tan amplio como cabe esperar. Los asientos delanteros Wellness, que masajean también las piernas, se combinan con plazas traseras laterales ventiladas y con reposacabezas de confort. Las cuatro puertas tienen apertura y cierre eléctricos controlados por radar, y el techo panorámico Frosted Diamond puede pasar de transparente a opaco a voluntad. El sonido corre a cargo de un equipo Naim de 1.780 vatios y 28 altavoces compatible con Dolby Atmos. La instrumentación y la pantalla central son paneles OLED curvos y el head-up display trabaja con realidad aumentada.
Bentley no ha anunciado el precio del First Edition ni el número de unidades, ni tampoco cuándo empezarán las entregas en España. Lo que sí está claro es que hablamos de un coche reservado a muy pocos bolsillos, en el que la exclusividad cuenta tanto como la ficha técnica.
Queda por ver cómo encaja el cliente tradicional de la marca, acostumbrado al empuje de los W12 y V8, en un Bentley silencioso. La marca ha intentado tender un puente con un sonido sintético creado con instrumentos reales, que puede desactivarse. El First Edition no responde a esa duda, pero sí deja claro que Bentley ha entendido algo: quien compra el primero de una nueva era quiere que se note.
Artículos relacionados
Balón de Oro en ruedas: los coches de Mbappé, Lamine Yamal y Harry Kane
octubre 26, 2026Dakar 2027 abandona Arabia Saudita: regresa a Marruecos y Alonso se prepara en la sombra
octubre 26, 2026Newey rompe el silencio sobre Honda: «Están detrás de lo que esperaba», pero ¿llegará a tiempo para Fernando?
octubre 26, 2026









