El Fortune Global 500 2026 deja una fotografía muy clara del momento que vive la industria del automóvil: Asia ya concentra más de la mitad de los fabricantes de coches incluidos entre las 500 mayores empresas del mundo por ingresos. El dato no habla de ventas en España ni de matriculaciones, sino de dimensión empresarial global, pero ayuda a entender por qué el centro de gravedad del sector se está desplazando con tanta rapidez.
En la clasificación aparecen 23 fabricantes de automóviles. Entre todos suman alrededor de 2,77 billones de dólares de facturación, una cifra que representa aproximadamente el 6,4% de los ingresos conjuntos de las 500 compañías del ranking. Es decir, el coche sigue siendo una de las grandes industrias mundiales, incluso en un momento marcado por la electrificación, la presión regulatoria, la caída de márgenes en algunas marcas y la llegada de nuevos competidores.

La lectura más relevante está en el reparto geográfico. Asia cuenta con 15 fabricantes dentro del Fortune Global 500 2026, frente a cinco europeos y tres estadounidenses. China es el país con mayor presencia, con BYD, SAIC, Geely, FAW, GAC, Dongfeng, Chery y BAIC. Japón mantiene cuatro grupos, con Toyota, Honda, Nissan y Suzuki, mientras que Corea del Sur suma Hyundai y Kia. India aparece representada por Tata Motors Passenger Vehicles.
Europa, tradicionalmente uno de los grandes polos de la automoción, mantiene nombres de enorme peso, pero con menor presencia numérica. Volkswagen, BMW Group, Mercedes-Benz Group, Stellantis y Renault figuran entre los mayores fabricantes del mundo. Estados Unidos conserva tres representantes: Ford, General Motors y Tesla. La comparación no significa que Europa haya perdido relevancia industrial, pero sí refleja una realidad evidente: el crecimiento empresarial asiático, especialmente chino, ya no es una tendencia lejana.
Aun así, la parte alta del ranking sigue dominada por dos grupos históricos. Volkswagen aparece en el puesto 13 global, con 363.090 millones de dólares de ingresos, y Toyota se sitúa justo detrás, en el puesto 14, con 336.305 millones. Entre ambos rozan los 700.000 millones de dólares de facturación anual. Toyota, además, destaca por rentabilidad, con más de 25.500 millones de dólares de beneficio, según los datos publicados en la tabla.

La situación de otros gigantes es más desigual. Ford, en el puesto 38, mantiene 187.267 millones de dólares de ingresos, pero figura con pérdidas. General Motors ocupa el puesto 39, con 185.019 millones, aunque con una fuerte caída del beneficio. Stellantis, en el puesto 43, también aparece con pérdidas pese a seguir siendo uno de los grandes grupos mundiales por volumen de negocio y por el peso de marcas como Peugeot, Citroën, Fiat, Opel, Jeep o Alfa Romeo.
Entre las premium alemanas, BMW y Mercedes-Benz siguen muy cerca en la clasificación. BMW Group ocupa el puesto 50, con 150.524 millones de dólares de ingresos, y Mercedes-Benz Group aparece en el 51, con 149.126 millones. La diferencia está en la evolución del beneficio: BMW mejora ligeramente, mientras que Mercedes-Benz registra una caída notable.
El empuje chino queda reflejado en varias posiciones clave. BYD ya aparece en el puesto 91, por delante de Tesla, que figura en el 116. No se trata de una comparación directa de producto, tecnología o rentabilidad, pero sí de una señal clara del tamaño que ha alcanzado el grupo chino. BYD supera los 111.800 millones de dólares de ingresos y cuenta con una plantilla cercana a los 870.000 empleados, una de las mayores del sector.
SAIC Motor, matriz de MG, ocupa el puesto 125 y sigue siendo uno de los grandes grupos chinos por volumen. Geely aparece en el 138 tras subir 17 posiciones, con 87.866 millones de dólares de ingresos. Su presencia tiene especial interés para España, porque Geely Auto ha iniciado su desembarco comercial en nuestro mercado y el grupo ha anunciado una joint venture con Ford para Europa vinculada al centro de producción de Valencia. Según la información comunicada, la nueva sociedad está pendiente de autorizaciones regulatorias, prevé iniciar operaciones en el primer semestre de 2027 y contempla los primeros vehículos en 2028.

Chery también gana protagonismo al entrar por primera vez en el Fortune Global 500 2026, en el puesto 383. La compañía ya tiene presencia industrial en España a través de la factoría de la Zona Franca de Barcelona y está ampliando su actividad comercial con distintas marcas, incluida LEPAS. Para el mercado español, este movimiento es relevante porque confirma que los grupos chinos ya no buscan solo vender coches importados, sino ganar presencia industrial, comercial y de marca en Europa.
El ranking no permite medir calidad de producto, fiabilidad, valor de reventa ni aceptación real entre compradores españoles. Tampoco sustituye a las cifras de ventas por mercado. Pero sí muestra qué compañías tienen escala financiera para invertir en electrificación, baterías, software, producción local y expansión internacional. Y ahí Asia, con China como principal motor, ya juega con una ventaja numérica difícil de ignorar.























