El Range Rover Sport Electric ya tiene confirmación oficial y llegará antes de que acabe 2026 como el segundo eléctrico de batería de la marca. La noticia es relevante porque afecta a una de las familias más reconocibles dentro del SUV de lujo y porque, a diferencia de otros lanzamientos eléctricos, este modelo no sustituye de golpe al resto de motores: se incorporará a una gama que seguirá ofreciendo opciones híbridas enchufables, gasolina, diésel y V8 con sistema mild-hybrid.
La marca todavía no ha comunicado la autonomía, la potencia, la capacidad de la batería, los tiempos de carga ni el precio para España. Ese matiz es importante, porque por ahora el anuncio sirve para situar el modelo dentro de la estrategia eléctrica de Range Rover, pero no permite comparar con precisión frente a otros SUV eléctricos de lujo ya disponibles en el mercado. Los detalles técnicos completos se conocerán más adelante, también dentro de 2026.

El nuevo modelo se ha dejado ver por primera vez en el Goodwood Festival of Speed, en Reino Unido, en una presentación previa pensada para mostrar el enfoque dinámico del coche. No ha sido una revelación completa ni una presentación comercial con ficha técnica cerrada. Range Rover ha utilizado este primer contacto público para enseñar la silueta del vehículo y anticipar que la versión eléctrica mantendrá la identidad visual del Sport, ahora asociada a un sistema de propulsión sin motor de combustión.
La clave estará en cómo consigue trasladar el carácter del Range Rover Sport a un coche eléctrico de gran tamaño. La marca habla de una puesta a punto específica de chasis y de una nueva configuración sonora, dos elementos que buscan diferenciarlo de un SUV eléctrico centrado únicamente en la aceleración o el confort. También se ha trabajado para que el sistema entregue potencia y par de forma constante, aunque por ahora no hay cifras que permitan valorar el alcance real de ese planteamiento.
Durante su aparición en Goodwood, los prototipos afrontaron una serie de retos de conducción inspirados en algunas acciones históricas del Range Rover Sport, como la subida de los 999 escalones hasta Heaven’s Gate, en China, o el ascenso por un aliviadero en Islandia. Más allá del componente de exhibición, el mensaje es claro: la versión eléctrica no se plantea solo como una alternativa de cero emisiones locales, sino como una extensión del posicionamiento más dinámico de la gama.
El Range Rover Sport Electric llegará después del Range Rover Electric, que será el primer modelo de batería de la marca. Con este segundo lanzamiento, la electrificación empieza a ocupar un espacio más visible dentro de la familia Range Rover, aunque la transición será gradual. De hecho, la propia gama Sport continuará ofreciendo distintas soluciones mecánicas para clientes con necesidades muy diferentes, desde largos viajes por carretera hasta uso urbano con versiones enchufables.
Para el comprador español, la incógnita principal está en el precio y en la autonomía homologada. En este segmento, esos dos datos son decisivos porque marcan tanto el coste real de acceso como la facilidad de uso en viajes largos. La red de carga, la potencia máxima admitida y la eficiencia también tendrán mucho peso cuando la marca publique la ficha definitiva. Hasta entonces, cualquier comparación con modelos ya vendidos en España debe hacerse con prudencia.
Por posicionamiento, el Range Rover Sport Electric se moverá en la zona alta del mercado, donde ya compiten SUV eléctricos premium de gran tamaño y enfoque prestacional. No obstante, su papel dentro de la gama será distinto al de un eléctrico nacido como producto independiente. Aquí la apuesta consiste en electrificar un nombre con trayectoria, manteniendo diseño, imagen y parte del enfoque de conducción asociado al Sport.
La marca también tendrá que equilibrar dos expectativas: conservar el refinamiento que se espera de un Range Rover y justificar el apellido Sport en una carrocería eléctrica grande, pesada y orientada al lujo. La gestión del peso, la respuesta del chasis y la capacidad para ofrecer confort sin perder precisión serán aspectos clave cuando lleguen las primeras pruebas.
Por ahora, lo confirmado es que el Range Rover Sport Electric se presentará con todos sus datos antes de que termine 2026 y que su llegada completará una gama especialmente amplia de motorizaciones. Faltan las cifras que realmente decidirán su impacto comercial en España, pero el movimiento ya marca un paso relevante: el Sport, uno de los SUV de lujo más reconocidos, entra de lleno en la etapa eléctrica sin abandonar todavía las mecánicas tradicionales.























