El Maserati GT2 Stradale vuelve a mirar al MC12 con una creación única desarrollada por el programa Fuoriserie. No se trata de una serie limitada ni de una versión más dentro de la gama, sino de un coche realizado bajo pedido para un coleccionista taiwanés y presentado en la sede de Maserati en Módena. Su interés está en cómo la marca ha llevado a la calle una lectura muy concreta de su pasado en competición sin modificar el papel del GT2 Stradale como uno de sus modelos más radicales homologados para carretera.

El proyecto recibe el nombre de GT2 Stradale “Tribute to MC12” y toma como referencia el MC12, uno de los Maserati más reconocibles de las dos últimas décadas. La conexión no se queda en una simple decoración con aire histórico. El trabajo se ha desarrollado entre el cliente, el equipo de Módena y el Centro Stile, con una configuración específica que mezcla colores, acabados exteriores, detalles interiores y elementos aerodinámicos propios de una unidad hecha a medida.
La carrocería combina Matte Digital Mint con Nero Essenza y detalles en Giallo Avia Pervia. Es una reinterpretación de la decoración Leggenda ya vista en el MC20, pero adaptada ahora al GT2 Stradale. El resultado busca recordar al MC12 GT1 de Vitaphone Racing, un coche que dejó una huella importante en las 24 Horas de Spa con tres victorias, en 2005, 2006 y 2008, además de dos segundos puestos en 2007 y 2009.

Ese vínculo con la competición aparece también en los logotipos y remates. Los tridentes delanteros, los emblemas situados en los pilares y la insignia posterior de Maserati van terminados en amarillo. El logotipo Fuoriserie de los pasos de rueda traseros replica el tono Digital Mint de la librea, mientras que el alerón trasero de fibra de carbono incorpora la firma Maserati en Giallo Avia Pervia.
Uno de los detalles más llamativos está en el tratamiento de la fibra de carbono. Maserati señala que esta unidad estrena para el GT2 Stradale elementos aerodinámicos de carbono con acabado brillante. Ahí entran las salidas del capó, las lamas delanteras, los conductos posteriores y las alas. No es un simple recurso estético, porque encaja con el enfoque técnico de un modelo que ya parte de una base muy cercana al coche de carreras.

La configuración exterior se completa con frenos carbocerámicos con pinzas amarillas, llantas monotuerca con acabado negro anodizado y el paquete Performance Plus. Maserati no ha comunicado un precio para esta unidad ni una posible disponibilidad de una configuración equivalente para otros mercados. Al tratarse de un encargo Fuoriserie individual, su valor queda ligado al grado de personalización y a la relación directa entre el cliente y la marca.
Dentro, la lectura deportiva continúa con asientos de competición tapizados en Alcantara negro, tridente bordado en amarillo en los reposacabezas y arneses de cuatro puntos a juego. Las costuras amarillas aparecen en volante, salpicadero, túnel central y paneles de las puertas, creando continuidad con el exterior. También se incorpora un paquete interior de fibra de carbono y una placa específica “Tribute to MC12”, solicitada por el propietario como sello de esta unidad.

La base mecánica es la del GT2 Stradale producido en Módena. Bajo el capó utiliza el motor Nettuno V6 de 640 CV. Con esta mecánica, Maserati anuncia una aceleración de 0 a 100 km/h en 2,8 segundos y una velocidad máxima superior a 320 km/h. Son cifras que sitúan al modelo dentro del terreno de los superdeportivos de altas prestaciones, aunque aquí el foco no está en batir registros, sino en trasladar parte del aprendizaje de la competición a un coche matriculable.
El GT2 Stradale nace como una derivación de carretera del Maserati GT2, el modelo con el que la marca regresó a los campeonatos de turismos con ruedas cubiertas. De ahí que el trabajo aerodinámico, la reducción de peso y las soluciones inspiradas en circuito tengan tanto peso en su planteamiento. En este caso, esa base se utiliza como lienzo para una pieza de colección con una carga histórica evidente.

Para el comprador español, esta noticia no supone la llegada de una nueva versión comercial con tarifa definida. Maserati no ha comunicado precio, cupos ni fecha de venta en España para una edición “Tribute to MC12”. La relevancia está en mostrar hasta dónde puede llegar Fuoriserie, el programa de personalización que permite intervenir en carrocería, interior, acabados y equipamiento para construir configuraciones muy concretas alrededor de cada cliente.
El contexto elegido tampoco es casual. La entrega se ha realizado en Módena, dentro de una experiencia privada que incluyó la planta histórica de Viale Ciro Menotti, una ruta por Emilia y una visita a la Colección Umberto Panini, donde se conservan modelos clave de la historia del Tridente. Todo ello se enmarca en el Año del Tridente, con el que Maserati celebra los 100 años de su logotipo y recuerda su primera victoria en competición, lograda por Alfieri Maserati el 25 de abril de 1926 con el Tipo 26.























