El Range Rover GT ya forma parte de la hoja de ruta de JLR y se convertirá en el quinto integrante de la familia Range Rover. La novedad no es menor porque la firma británica no habla de otro SUV más, sino de una interpretación de gran turismo con propulsión eléctrica, proporciones de coupé y un enfoque pensado para viajes largos. Su llegada comercial todavía no tiene fecha confirmada para España, pero el proyecto ya está en fase final de pruebas.
El nuevo modelo se situará junto a los actuales Range Rover, Range Rover Sport, Velar y Evoque, aunque con una personalidad diferenciada. La información oficial lo presenta como un vehículo más cercano al concepto GT que al de un todocamino convencional, sin renunciar a la capacidad que se espera de la marca. Es decir, una propuesta de lujo orientada a cubrir largas distancias con refinamiento, confort y una puesta a punto previsiblemente más enfocada al asfalto.

Por ahora no se han comunicado cifras de potencia, autonomía, batería, prestaciones ni dimensiones. Tampoco hay precios ni fecha de apertura de pedidos para el mercado español. Ese punto es importante, porque Range Rover solo ha adelantado la filosofía del modelo, parte de su planteamiento técnico y algunos detalles de diseño e interior. Todo lo relacionado con versiones, equipamiento concreto y posicionamiento comercial queda pendiente para más adelante.
Lo que sí está confirmado es que el Range Rover GT será el primer Range Rover completamente eléctrico desarrollado sobre la nueva plataforma EMA. Esta arquitectura electrificada servirá de base al modelo en su lanzamiento, inicialmente como vehículo eléctrico de batería. Además, JLR deja abierta la posibilidad de incorporar en el futuro una alternativa híbrida completa, aunque sin concretar plazos ni mercados.

La producción se realizará en Halewood, Reino Unido, una planta que convivirá con modelos de combustión e híbridos. Este dato ayuda a entender la transición que está preparando JLR: más electrificación, pero sin cortar de golpe con otras mecánicas. En el caso del GT, el primer paso será eléctrico, lo que lo coloca dentro del grupo de SUV y crossover premium que buscan combinar imagen de lujo, conducción silenciosa y uso rutero.
El diseño exterior aún se mantiene bajo camuflaje. Los prototipos están completando pruebas con una decoración específica que deja entrever una silueta baja para los estándares de la marca, una caída de techo más marcada y proporciones asociadas a un vehículo de corte coupé. No hay imágenes definitivas de producción, por lo que conviene ser prudente antes de hablar de detalles finales de carrocería, aerodinámica o medidas.
El interior apunta a un cambio relevante en la forma de presentar la tecnología. Range Rover avanza un habitáculo más limpio, con una pantalla central de nuevo diseño y una pantalla para el conductor que sustituye al cuadro de instrumentos tradicional. También se menciona una salida de aire integrada de lado a lado y materiales de aspecto más textil y táctil, con la intención de reducir el ruido visual dentro del coche.

Esa idea de cabina más serena encaja con el posicionamiento del modelo. Un gran turismo de lujo no se define solo por la potencia o la autonomía, también por cómo trata a los ocupantes durante muchas horas de viaje. La marca habla de una segunda fila con especial atención al espacio para las piernas, aunque todavía no ha facilitado cotas oficiales. Si esa promesa se mantiene en el vehículo final, el GT podría jugar una carta distinta frente a otros eléctricos premium más centrados en la deportividad.
Para el comprador español, la clave estará en tres aspectos que aún no se conocen: autonomía homologada, capacidad de carga y precio. Sin esos datos es imposible medir con precisión su posición frente a alternativas de lujo eléctricas ya asentadas o previstas en Europa. Modelos como el Porsche Macan Electric, el Mercedes-Benz GLC eléctrico, el BMW iX o incluso propuestas de mayor tamaño pueden aparecer en la conversación, pero la comparación real dependerá de sus dimensiones, tarifa y enfoque final.

La información disponible también deja claro que el Range Rover GT no reemplaza a los modelos actuales. Llega para ampliar una gama que ya cubre desde el Evoque hasta el Range Rover de mayor tamaño. Su papel será ofrecer una alternativa más emocional y rutera dentro de la familia, con una carrocería más estilizada y una base técnica preparada para la electrificación.
Range Rover comunicará más detalles antes de que termine el año. Hasta entonces, el nuevo GT queda como uno de los lanzamientos eléctricos premium a seguir, especialmente si confirma una autonomía competitiva, buena velocidad de carga y un precio coherente con su posicionamiento. Para España, la cuestión no es solo cuándo llegará, sino con qué versiones y hasta qué punto podrá mantener el equilibrio entre lujo, capacidad viajera y uso real eléctrico.























