Lotus reorganiza la gama Emira con la llegada del nuevo V6 SE, una versión que refuerza el enfoque más purista dentro de su deportivo de motor central. La firma británica mantiene así una fórmula ya conocida en la casa, con proporciones de superdeportivo, motor térmico y una puesta a punto centrada en el conductor, pero introduce al mismo tiempo una actualización técnica que afecta también al resto de la familia. El Emira V6 SE se suma a los Turbo y Turbo SE dentro de una oferta más definida para 2026, con mejoras en refrigeración, transmisión y ajuste de chasis. En España, su precio de partida se sitúa en 120.400 euros, mientras que el Emira Turbo arranca en 100.100 euros.

A nivel de diseño, el Emira conserva una silueta muy baja, musculosa y claramente reconocible como un deportivo de motor central. El habitáculo retrasado, las superficies tensas y la marcada anchura visual siguen siendo parte de su identidad, pero Lotus aprovecha esta evolución para introducir nuevos acabados y una oferta de personalización más amplia. El V6 SE incorpora de serie pintura Zinc Grey, emblemas específicos, llantas forjadas de 20 pulgadas, pinzas de freno rojas y un interior con abundante presencia de Alcantara. La marca también ha añadido nuevos colores exteriores, entre ellos EOS Green y Purple Haze metalizado, además de la opción Racing Line, que aporta una decoración más marcada con detalles en contraste y acabados oscurecidos.
El gran protagonista de esta nueva versión es su mecánica. El Lotus Emira V6 SE mantiene el bloque V6 sobrealimentado de 3,5 litros y 3.456 cc, con 400 CV y 298 kW, asociado de serie a una caja manual de seis velocidades con diferencial autoblocante. También se ofrece una transmisión automática opcional. Con esta configuración, el modelo acelera de 0 a 100 km/h en 4,3 segundos y alcanza 290 km/h de velocidad máxima. Lotus ha trabajado además en el tacto del cambio manual mediante un nuevo soporte de compresión que busca una selección de marchas más precisa, reforzando así el carácter analógico de esta versión frente a alternativas cada vez más digitalizadas dentro del segmento.
En paralelo, la gama de cuatro cilindros sigue teniendo un papel importante dentro de la oferta. El Emira Turbo, que actúa como escalón de acceso, utiliza un bloque 2.0 turbo de origen AMG con 1.991 cc y cambio automático DCT de ocho relaciones. En esta variante desarrolla 360 CV y firma el 0 a 100 km/h en 4,4 segundos, mientras que el Turbo SE eleva la potencia hasta 400 CV y reduce ese registro hasta 4,0 segundos, con una velocidad máxima de 291 km/h. De este modo, Lotus mantiene dos caminos bien diferenciados dentro del Emira: uno más enfocado a la conexión mecánica y otro más rápido y eficiente en la gestión de la potencia.

Más allá del motor, la actualización del Emira introduce cambios técnicos pensados tanto para mejorar el uso diario como para sostener el rendimiento en conducción exigente. Lotus ha revisado el sistema de refrigeración con una nueva canalización para optimizar el flujo hacia el radiador principal y el del aceite de la transmisión. También ha recalibrado el climatizador para mantener una temperatura interior más estable en condiciones de calor intenso y ha modificado el termostato del motor, elevando su temperatura de apertura de 65 a 75 grados. En las versiones automáticas, la caja DCT recibe una nueva calibración para ofrecer transiciones más rápidas y una respuesta más fluida entre marchas.
El trabajo de puesta a punto también alcanza al comportamiento dinámico, uno de los apartados más sensibles en cualquier Lotus. El V6 SE recibe ajustes en amortiguadores y alineación para ganar precisión de respuesta y, al mismo tiempo, mejorar el confort de marcha. La marca mantiene dos configuraciones de chasis y suspensión. La puesta a punto Tour está pensada para un uso más cotidiano, mientras que Sport endurece el conjunto para ofrecer un tacto más firme y una lectura más directa del asfalto. A ello se suma una dirección hidráulica, un elemento cada vez menos habitual en el mercado, pero que Lotus sigue considerando clave para conservar el nivel de información que espera su cliente tradicional.
En seguridad y tecnología, el Emira también se adapta a las exigencias actuales del mercado. De serie incorpora frenada autónoma de emergencia, aviso de cambio involuntario de carril, detector de ángulo muerto, reconocimiento de señales y sistema de detección de fatiga. De forma opcional puede montar el Extended Co-Driver Pack, que añade alerta de tráfico cruzado trasero, aviso de apertura de puertas, asistente de luces largas y control de crucero adaptativo en las versiones automáticas. En el interior, además, Lotus mantiene una dotación orientada a combinar deportividad y uso real, con asientos eléctricos de 12 posiciones con memoria, sistema de sonido de 190 W y conectividad inalámbrica con Apple CarPlay y Android Auto en las variantes Turbo.

Con esta revisión, Lotus refuerza la posición del Emira como uno de los pocos deportivos de motor central y enfoque claramente térmico que siguen llegando nuevos al mercado europeo. Ensamblado a mano en Hethel, la histórica fábrica de la marca desde 1966, este modelo representa además una pieza importante dentro de la transición de Lotus, que mantiene viva su tradición de deportivos ligeros y de tacto muy trabajado mientras amplía su gama con propuestas de nueva generación. En España, donde el mercado de nicho sigue valorando el componente emocional, el Emira V6 SE se presenta como la versión más fiel a esa idea clásica de deportivo de conducción directa, mientras que los Turbo amplían el abanico para clientes que buscan un uso más frecuente sin salir del universo Lotus.























