1.169 CV, tres motores eléctricos y un precio de partida de 160.500 euros. El Mercedes-AMG GT 4 puertas Coupé eléctrico ya admite pedidos en España y llega con una carta de presentación que lo coloca en una zona muy poco habitual del mercado. No hablamos sólo de una berlina eléctrica de lujo. Hablamos de un modelo que busca trasladar el carácter de AMG a una arquitectura completamente nueva, con cifras de aceleración, carga y potencia propias de un coche pensado para llamar la atención desde la ficha técnica.

El nuevo Mercedes-AMG GT 4 puertas Coupé eléctrico comenzará su producción este mes de junio en la planta de Sindelfingen, en Stuttgart. En esta primera fase, la gama española queda formada por dos versiones. El Mercedes-AMG GT 55 4 puertas Coupé parte desde 160.500 euros, mientras que el Mercedes-AMG GT 63 4 puertas Coupé arranca en 206.500 euros. Son precios que lo sitúan directamente en el territorio de las berlinas eléctricas de muy altas prestaciones y de los deportivos de cuatro puertas más exclusivos.


La clave técnica está en la nueva plataforma AMG.EA, una arquitectura desarrollada para modelos eléctricos de alto rendimiento. Mercedes-AMG utiliza aquí tres motores eléctricos de flujo axial, una solución poco común en coches de producción en serie. Dos de ellos se sitúan en el eje trasero y uno en el delantero. En conjunto, el sistema puede entregar hasta 860 kW, equivalentes a 1.169 CV. Más allá de la cifra máxima, la marca apunta a una entrega de potencia constante y repetible, apoyada por una batería de alto rendimiento diseñada para soportar grandes demandas de energía.

Las prestaciones refuerzan ese enfoque. El Mercedes-AMG GT 4 puertas Coupé eléctrico puede acelerar de 0 a 100 km/h en 2,1 segundos, con medición que contempla el despliegue de un pie. El paso de 0 a 200 km/h se completa en 6,4 segundos y la velocidad máxima alcanza los 300 km/h cuando equipa el paquete opcional para el conductor. Son datos que lo acercan más al lenguaje de un superdeportivo que al de una berlina tradicional.

La carga también forma parte del argumento. Gracias a una capacidad de hasta 600 kW en corriente continua, el modelo puede recuperar más de 460 kilómetros de autonomía WLTP en 10 minutos, siempre bajo condiciones óptimas. Para pasar del 10 al 80% de batería, Mercedes-AMG anuncia un tiempo de 11 minutos. En la práctica, estas cifras dependerán de la infraestructura disponible, la temperatura y el estado de la batería, pero muestran claramente hacia dónde apunta el desarrollo técnico del coche.
El consumo homologado se mueve entre 21,0 y 17,8 kWh/100 km en el caso del AMG GT 55 4 puertas Coupé, mientras que el AMG GT 63 4 puertas Coupé anuncia entre 21,0 y 17,9 kWh/100 km. En ambos casos, las emisiones combinadas de CO2 son de 0 g/km y la clase de CO2 es A. Son cifras oficiales que acompañan a un coche cuyo foco principal no está en ser el eléctrico más eficiente, sino en combinar rendimiento, autonomía utilizable y recarga muy rápida.

Mercedes-AMG también ha trabajado en la parte emocional, uno de los grandes retos para cualquier deportivo eléctrico. El programa de conducción AMGFORCE Sport+ busca recrear parte de la experiencia de un V8 de alto rendimiento. Lo hace mediante sonido específico, respuesta háptica y cambios de marcha simulados con interrupciones de tracción. No es una solución pensada para todos los conductores, pero sí una forma de mantener una conexión más directa con quienes asocian AMG a sensaciones mecánicas muy marcadas.

En el apartado dinámico aparece el sistema AMG Race Engineer, orientado a conductores que quieren ajustar con más precisión la respuesta del coche. A través de la conexión entre hardware y software, permite variar parámetros relacionados con tracción, agilidad, respuesta y comportamiento en curva. La idea es que el conductor pueda adaptar el coche a distintos estilos de conducción, desde un uso rápido en carretera hasta una configuración más enfocada a circuito.

La aerodinámica activa también tiene un papel importante. El Mercedes-AMG GT 4 puertas Coupé eléctrico incorpora elementos AEROKINETICS y un difusor trasero activo. Estos sistemas ajustan el flujo de aire en función de la situación de conducción, con el objetivo de mejorar estabilidad, eficiencia y apoyo cuando se circula a ritmos elevados. En un coche de este peso, potencia y velocidad máxima, la gestión aerodinámica resulta clave para que las cifras no se queden sólo en una hoja técnica.
El interior mantiene el enfoque de gran turismo deportivo, con una puesta en escena orientada al conductor y una experiencia digital adaptada a los programas de conducción. La pantalla específica para el modo AMGFORCE Sport+ forma parte de ese intento de crear una atmósfera más cercana a la de un deportivo térmico, aunque el conjunto sea completamente eléctrico.

Con pedidos ya abiertos en España, el Mercedes-AMG GT 4 puertas Coupé eléctrico se coloca como uno de los lanzamientos más llamativos de AMG en esta nueva etapa. No llega para sustituir sin más una receta conocida, sino para proponer otra forma de entender el rendimiento dentro de la gama. Sus precios, su tecnología y sus cifras lo dejan claro desde el primer momento: este eléctrico apunta a un cliente que busca prestaciones muy altas, recarga rápida y una interpretación distinta del carácter AMG.






















