smart ha aprovechado el Salón del Automóvil de Pekín 2026 para mostrar una de las piezas más importantes de su nueva etapa. La marca ha presentado el smart Concept #2, un prototipo que adelanta cómo será el futuro modelo de producción que recuperará el espíritu del histórico fortwo, ahora con planteamiento cien por cien eléctrico y un enfoque más actual en diseño, conectividad y movilidad urbana.
La presentación no ha llegado sola. Junto a este concept, smart también ha desvelado el smart #6 EHD, un nuevo sedán fastback híbrido orientado únicamente al mercado chino. Con ambos estrenos, la firma deja clara su intención de ampliar su presencia global y de acelerar una ofensiva de producto con la que pasará de tres a cinco modelos en su gama internacional durante este mismo año.

En el caso del smart Concept #2, el mensaje es claro. La marca quiere reinterpretar su coche urbano más reconocible, manteniendo la idea de vehículo pequeño, ágil y práctico para ciudad, pero con una ejecución mucho más refinada. El modelo ha sido diseñado por Mercedes-Benz y sigue la línea estética que smart ya aplica en sus últimos lanzamientos, con una imagen más cuidada, volúmenes más marcados y una identidad visual alejada de la que caracterizó a los primeros smart.
Este prototipo mide solo 2.792 milímetros de longitud, una cifra que vuelve a poner el foco en el uso urbano. A pesar de ese tamaño contenido, la marca insiste en que su planteamiento busca maximizar el espacio interior y la funcionalidad. Para ello recurre a una arquitectura específica de nueva generación, denominada ECA, una plataforma eléctrica compacta propia que servirá como base del futuro modelo de serie.
El diseño apuesta por una silueta muy limpia, superficies suaves y una carrocería con acabado bicolor en blanco mate y tonos dorados. También aparecen materiales más elaborados y recursos visuales que buscan reforzar la idea de producto premium, una estrategia que smart lleva tiempo impulsando en Europa. No se trata ya solo de vender un coche pequeño, sino de convertirlo en un objeto de estilo con personalidad propia.

Otro de los puntos destacados del smart Concept #2 es su enfoque sobre la maniobrabilidad. Según la información facilitada por la marca, este urbano eléctrico contará con un radio de giro de apenas 6,95 metros, un dato especialmente relevante para moverse y aparcar en entornos urbanos complicados. Esa agilidad siempre ha sido uno de los grandes argumentos de los smart biplaza, y todo apunta a que seguirá siendo una seña de identidad en esta nueva generación.
En el apartado técnico, smart anticipa una autonomía cercana a los 300 kilómetros. No es una cifra deslumbrante si se compara con modelos de mayor tamaño, pero sí parece coherente con la filosofía de un coche pensado sobre todo para desplazamientos diarios y trayectos metropolitanos. Más importante aún resulta el anuncio de una carga rápida en corriente continua capaz de pasar del 10 al 80 por ciento en menos de 20 minutos, una característica que puede mejorar mucho su uso real.

La marca también menciona funciones de transferencia de energía V2L, una tecnología que permite utilizar la batería del coche para alimentar dispositivos externos. Es una solución cada vez más presente en los eléctricos modernos y refuerza la idea de que el vehículo no solo sirve para desplazarse, sino también como parte de un ecosistema de energía y conectividad más amplio.
smart ha confirmado además que el modelo de producción derivado de este prototipo debutará oficialmente en el Salón de París en octubre de 2026. Será entonces cuando se conozcan sus datos definitivos, su configuración mecánica y su posicionamiento comercial en Europa. Todo indica que ese coche será, en la práctica, el heredero moderno del fortwo, un nombre con mucho peso dentro de la historia de la marca.
Más allá del Concept #2, la presentación de Pekín también ha servido para enseñar el smart #6 EHD, un sedán fastback de planteamiento premium que solo se venderá en China. Con este movimiento, la compañía evidencia que su estrategia actual combina dos caminos. Por un lado, reforzar su identidad en Europa con productos eléctricos de tamaño contenido y, por otro, aprovechar el mercado chino con modelos de mayor enfoque local y tecnologías específicas para esa demanda.

smart recuerda que sus vehículos están diseñados por Mercedes-Benz en Europa y fabricados en China, una fórmula que define bastante bien la naturaleza actual de la marca. Esa combinación le ha permitido expandirse ya a 40 mercados y plantear una gama mucho más amplia que la de sus primeros años. El nuevo Concept #2 encaja precisamente en ese cambio: mantiene la esencia urbana del smart de siempre, pero la reviste con una imagen más madura, más tecnológica y más ambiciosa.
La gran cuestión será comprobar hasta qué punto el modelo final respeta las proporciones compactas, la simplicidad y el carácter práctico que hicieron famoso al fortwo original. Lo que sí parece claro es que smart quiere volver a competir con fuerza en el terreno del coche urbano, justo en un momento en el que cada vez quedan menos propuestas realmente pequeñas en el mercado europeo























