Audi fabricará coches en Estados Unidos por primera vez en su historia. La marca de los cuatro aros ha confirmado que levantará una planta de montaje en el Middle Georgia Mega Site, en el estado de Georgia, con una inversión de unos 4.000 millones de dólares, alrededor de 4.500 empleos directos y capacidad para producir hasta 200.000 vehículos al año. El anuncio lo adelantó el sábado Donald Trump en un mitin en Perry, a pocos kilómetros del terreno elegido, y Audi lo ha formalizado este domingo con un comunicado desde Ingolstadt.

Lo que saldrá de esa fábrica serán SUV premium pensados para el cliente norteamericano. Audi no ha concretado modelos, pero su director general, Gernot Döllner, habló en el mitin de traer a Georgia «los SUV más grandes y más premium» de la marca, y un funcionario estadounidense citado por Reuters apuntó al Q7, al Q8 y al nuevo Q9, que la marca acaba de presentar y cuyos pilotos OLED curvados ya os contamos.

Conviene no confundir el anuncio con una fábrica inminente. Según el calendario de Audi, las obras empezarán en 2027 y la producción no arrancará hasta principios de la próxima década. Trump llegó a decir que la construcción podría comenzar el mes que viene y elevó la cifra a 4.200 millones, pero el comunicado oficial habla de 2027 y de unos 4.000 millones. Además, según Reuters, la decisión definitiva todavía debe pasar por el consejo de supervisión del Grupo Volkswagen.
El movimiento tiene una lectura clara: los aranceles. Audi no fabrica ningún coche en Estados Unidos y todo lo que vende allí llega desde Europa o desde México, donde produce el Q5. Esa dependencia le costó el año pasado unos 1.200 millones de euros por los aranceles impuestos por la Administración Trump, según Reuters. La marca evita mencionarlos en su nota, aunque sí explica que producir en el país reducirá su exposición a los riesgos comerciales y de tipo de cambio.

Estados Unidos es el segundo mercado premium del mundo, y Audi quiere que Norteamérica se convierta en el tercer gran pilar de su red de producción, junto a Europa y China. «Se trata de construir un negocio de Audi más fuerte en Estados Unidos, no solo de construir una fábrica», resumió Döllner. Gerd Walker, responsable de Producción y Logística, añadió que levantar una planta desde cero permite «repensar la fabricación desde el primer día».

El gobernador de Georgia, Brian Kemp, celebró la llegada de «una de las marcas de automóviles más icónicas del mundo» a un estado que ya acoge la gran planta de Hyundai cerca de Savannah y la de Kia en West Point. Las autoridades no han detallado todavía el paquete de incentivos fiscales ofrecido a Audi, uno de los datos que más se discuten en este tipo de operaciones.
Para el comprador europeo no cambia nada a corto plazo: los Audi que se venden en España seguirán llegando de las fábricas europeas. Pero la decisión confirma una tendencia que ya han seguido otros fabricantes alemanes, como BMW en Carolina del Sur o Mercedes en Alabama: si quieres vender SUV grandes en Estados Unidos sin pagar aranceles, tienes que construirlos allí.
Artículos relacionados

La IndyCar correrá en Montmeló en 2027: Palou tendrá carrera en casa
octubre 25, 2026
GP de Estados Unidos de F1: horario, parrilla y cómo ver la carrera
octubre 25, 2026
Cancelado el GP de Australia: Márquez conserva diez puntos
octubre 25, 2026











