El Lynk & Co 08 es uno de esos coches que obligan a replantearse unas cuantas ideas preconcebidas. No solo sobre la propia marca, también sobre lo que hoy puede ofrecer un híbrido enchufable bien planteado. Lynk & Co nació dentro del universo Geely, uno de los gigantes del automóvil a escala mundial, y su evolución reciente la ha situado en un marco todavía más claro dentro de Zeekr Group. En ese gran ecosistema industrial conviven nombres de tanto peso como Volvo, Polestar, Lotus o smart en diferentes fórmulas de cooperación tecnológica e industrial, y eso ayuda a entender por qué el 08 ya no se percibe como una rareza de marca emergente, sino como un producto con aspiraciones reales dentro del mercado europeo. En Europa se lanzó como el primer híbrido enchufable del continente que anuncia hasta 200 kilómetros de autonomía eléctrica WLTP y carga rápida en corriente continua, una carta de presentación muy ambiciosa para un SUV familiar de este tamaño.

Ese posicionamiento no es casual. El 08 quiere ser el coche con el que la marca dé un paso claro hacia una imagen más madura, más sólida y más cercana a las referencias premium generalistas. En España se ofrece con dos terminaciones, Core y More, y arranca en 52.995 euros, mientras que el More sube a 56.995 euros. No entra en terreno low cost ni lo pretende. Su batalla está en otra parte: mucho equipamiento de serie, una batería enorme para tratarse de un PHEV, una autonomía eléctrica que de verdad cambia la rutina y una experiencia a bordo muy digital, muy conectada y muy pensada para atraer a un conductor que quiere electrificarse sin renunciar a viajar ni a usar un solo coche para todo.

Por tamaño ya se mueve en un escalón serio. El Lynk & Co 08 mide 4,82 metros de largo, 1,915 metros de ancho, 1,685 metros de alto y tiene una batalla de 2,848 metros. Eso lo sitúa en el corazón del segmento D-SUV, en una posición ideal para quien quiere amplitud real sin irse a un formato descomunal. En directo transmite mucha presencia, pero también un equilibrio visual bastante conseguido. El frontal tiene esa identidad luminosa tan particular de la marca, el lateral muestra una carrocería larga y bien proporcionada, y la zaga remata con un aire tecnológico sin caer en una exageración innecesaria. No es un SUV que busque parecer agresivo a cualquier precio, sino moderno, robusto y algo sofisticado. Y esa decisión de diseño le sienta bien, porque le permite encajar tanto en un contexto urbano como en un entorno más ejecutivo o familiar sin resultar forzado.

Bajo esa carrocería está una de las claves de todo el conjunto. El 08 comercializado en Europa combina un motor de gasolina turbo de cuatro cilindros y 1.499 cm³, con 138 CV y 230 Nm, con un motor eléctrico delantero de 155 kW, equivalentes a 211 CV, y 350 Nm. La potencia total combinada se sitúa en 349 CV, asociada a una transmisión automática 3DHT Evo de tres velocidades y tracción delantera. Sobre el papel, acelera de 0 a 100 km/h en 6,8 segundos y alcanza los 185 km/h. Son cifras muy serias para un SUV de enfoque familiar, pero más allá de la ficha, lo importante es cómo entrega todo eso. El coche nunca transmite sensación de esfuerzo. Sale con decisión desde parado, recupera con mucha solvencia y permite afrontar incorporaciones o adelantamientos con una facilidad que, en un vehículo de este tamaño, se agradece especialmente.
En conducción real esa sensación se nota enseguida. En ciudad predomina el empuje eléctrico y el coche se desplaza con una suavidad muy agradable. No hay tirones, no hay vacíos, y el par instantáneo hace que moverse entre semáforos o incorporarse al tráfico sea especialmente fácil. En carretera secundaria, cuando se le exige una recuperación rápida, responde con contundencia. No tiene el carácter de un SUV deportivo en el sentido más purista, pero sí una reserva de potencia muy convincente. A ritmos normales da la impresión de ir siempre sobrado, y eso encaja perfectamente con su planteamiento: ser cómodo, silencioso y rápido cuando hace falta, sin necesidad de vender una deportividad artificial que luego no tendría continuidad en el uso diario.

La gran baza del modelo está en su batería. Monta una de 39,6 kWh, de química NMC, una capacidad altísima para un híbrido enchufable. Gracias a ella homologa hasta 200 kilómetros de autonomía eléctrica WLTP, más de 1.000 kilómetros de autonomía total y un consumo combinado ponderado de 0,9 l/100 km. Con la batería descargada, la cifra homologada se sitúa en 6,5 l/100 km. Además, admite carga en corriente alterna a 11 kW y, de forma mucho más inusual en este segmento, carga rápida en corriente continua a 85 kW, suficiente para pasar del 10 al 80 % en 33 minutos. También dispone de función V2L para alimentar dispositivos externos. Sobre el papel ya impresiona, pero lo verdaderamente importante es que toda esta arquitectura técnica tiene sentido práctico. No es un híbrido enchufable de escaparate. Es uno de esos pocos PHEV que sí pueden funcionar durante varios días como si fueran casi un eléctrico puro si se dispone de punto de carga habitual.

Eso cambia la forma de convivir con él. Para trayectos urbanos o interurbanos cortos, la parte eléctrica puede asumir gran parte del trabajo y reducir muchísimo el uso del motor térmico. Para viajes largos, en cambio, aparece el lado más práctico del concepto: un depósito de 60 litros, una autonomía total anunciada de hasta 1.100 kilómetros y la tranquilidad de no depender exclusivamente de un cargador. En ese sentido, el 08 se acerca mucho a la idea de coche total. Si se carga con frecuencia, el gasto de gasolina pasa a un segundo plano durante bastantes días. Si no se hace, sigue siendo un SUV razonable en consumo para su tamaño y potencia, aunque ya no aprovecha su argumento principal. Precisamente por eso este modelo tiene sentido sobre todo para quien sí piensa enchufarlo a menudo.

El interior refuerza bastante bien esa idea de coche ambicioso. Nada más acceder aparece una atmósfera tecnológica muy marcada, pero sin la sensación de vacío o frialdad que a veces transmiten otros modelos obsesionados con parecer futuristas. El cuadro digital es de 10,2 pulgadas y la pantalla central alcanza 15,4 pulgadas. Casi todo pasa por ese gran panel horizontal, desde la climatización hasta la configuración de múltiples funciones del vehículo. La interfaz recuerda más a una tablet que a un sistema multimedia tradicional, con accesos directos configurables y un funcionamiento bastante ágil. En el día a día esto tiene dos lecturas. Por un lado, ofrece muchas posibilidades y una presentación moderna. Por otro, obliga a apartar la vista más de la cuenta para algunas operaciones básicas. Aun así, el sistema parece estar mejor resuelto que en otros rivales y, una vez te acostumbras, la lógica de uso resulta razonablemente intuitiva.

En conectividad, el Lynk & Co 08 está muy bien armado. Lleva navegador integrado, apps multimedia como Spotify, conexión inalámbrica con Apple CarPlay y compatibilidad con Android Auto anunciada vía actualización OTA. También hay una base de carga inalámbrica de gran tamaño para dos teléfonos, cuatro puertos USB y un enfoque muy claro hacia el uso conectado del coche como extensión del móvil. Ese planteamiento llega incluso a detalles bastante poco habituales, como la cámara interior de tipo selfie situada sobre el retrovisor, pensada para capturar imágenes dentro del habitáculo, algo que revela muy bien el tipo de cliente al que la marca quiere atraer. A eso se suman elementos como el reconocimiento facial, una iluminación ambiental muy trabajada y un techo panorámico que ayuda a elevar la percepción de amplitud.

El apartado de sonido también merece atención porque en este coche sí influye de verdad en la experiencia general. El acabado Core recurre a un equipo de ocho altavoces, mientras que el More incorpora un sistema Harman Kardon con 23 altavoces y subwoofer. En un habitáculo bien aislado, con una rodadura silenciosa y un uso muy orientado a los viajes largos, un sistema así no es un simple reclamo comercial. Contribuye de manera real a que el coche se sienta más refinado y más agradable en trayectos largos. A volumen medio ya ofrece buena riqueza sonora, y cuando se sube más el nivel mantiene bastante limpieza. Para quien haga mucha carretera y valore esa parte de la experiencia a bordo, es uno de esos extras que sí marcan diferencias.

Por habitabilidad cumple exactamente lo que se espera de un SUV de 4,82 metros. Delante hay mucha anchura, una sensación clara de desahogo y asientos con regulación eléctrica, memoria, función de bienvenida y calefacción ya desde el acabado Core. El More añade ventilación y masaje delante, y también asientos traseros calefactados y climatización de tres zonas. La segunda fila está bien resuelta para adultos, con espacio de sobra para piernas y cabeza y un acceso cómodo. No transmite sensación de compromiso ni de coche diseñado solo para dos ocupantes principales. También ayuda el maletero, que anuncia 540 litros y puede llegar a 1.254 litros con los respaldos abatidos. En la práctica permite viajar en familia con bastante normalidad y sin que la batería penalice de forma excesiva la capacidad de carga, algo meritorio teniendo en cuenta el tamaño del acumulador.

En marcha, su enfoque está muy claro. El Lynk & Co 08 no quiere ser un SUV de tacto deportivo, sino un coche aplomado, confortable y muy solvente en todo tipo de escenarios. En ciudad sorprende por lo fácil que resulta moverlo, a pesar de sus dimensiones. La dirección es suave a baja velocidad y las ayudas al aparcamiento hacen un gran trabajo. La cámara de visión 360 grados, los sensores y el conjunto de asistentes reducen bastante el estrés en maniobras. Además, la suspensión filtra bien baches, tapas y badenes, y consigue que el coche no resulte seco ni incómodo en recorridos urbanos. En autovía es donde mejor se aprecia su personalidad. Tiene una pisada seria, aplomo a velocidad sostenida y un aislamiento de rodadura y aerodinámico convincente. En carreteras más reviradas aparecen lógicamente las inercias y queda claro que su terreno natural es la conducción fluida, no el ataque a cada curva. El tacto de freno, como sucede en muchos electrificados, necesita un pequeño periodo de adaptación por la convivencia entre regeneración y frenada convencional.


La seguridad es otro de sus argumentos fuertes. Euro NCAP le otorgó cinco estrellas en 2025, con un 90 % en protección de ocupante adulto, un 87 % en ocupante infantil, un 78 % en usuarios vulnerables de la vía y un 81 % en asistentes de seguridad. El organismo destacó la estabilidad del habitáculo en el impacto frontal desplazado, la buena protección en impactos laterales y el buen comportamiento frente al latigazo cervical. También menciona el sistema avanzado eCall y el sistema para evitar impactos secundarios tras una colisión. De serie incorpora frenada automática de emergencia, control de crucero adaptativo inteligente, alerta activa por salida de carril, asistente de cambio de carril, lector de señales, detector de ángulo muerto, ayuda en pendiente y otras funciones de asistencia. En el uso real, como pasa con muchos coches actuales, algunos avisos pueden resultar algo insistentes, pero el nivel de dotación está claramente por encima de la media.

Después de analizarlo con calma, el Lynk & Co 08 deja una conclusión bastante clara. No es solo interesante porque homologue 200 kilómetros eléctricos, ni porque tenga una batería gigantesca para ser un PHEV, ni porque venga muy equipado. Lo realmente importante es que casi todo encaja. Tiene sentido en ciudad, tiene sentido en carretera, tiene sentido como coche familiar y tiene sentido para quien aún no quiere dar el salto a un eléctrico puro, pero sí desea reducir mucho el uso del motor de combustión. Sus puntos fuertes son evidentes: mucha autonomía eléctrica, buen nivel de prestaciones, gran equipamiento, confort alto, interior amplio y una percepción tecnológica muy actual. Sus debilidades están también claras: demasiada dependencia de la pantalla, un tacto de freno mejorable y una dinámica que prioriza claramente el confort sobre el disfrute. Pero como producto global resulta uno de los híbridos enchufables más completos y más serios que han llegado al mercado europeo en los últimos tiempos.





















