El Mazda CX-5 estrena Google Gemini y ya entiende lo que le pides

El Mazda CX-5 recibe Google Gemini por actualización remota: entiende el lenguaje natural en español y ayuda con la navegación, la música y los mensajes.
Nuevo Mazda CX-5 2026 Exclusive-Line, que recibe el asistente Google Gemini

El Mazda CX-5 ya no obliga a hablarle con órdenes de robot. La tercera generación del SUV más vendido de la marca japonesa empieza a recibir Google Gemini, el asistente de inteligencia artificial de Google, que sustituye al Google Assistant de toda la vida y entiende peticiones formuladas como las haría cualquier persona. Llega mediante una actualización remota, sin pasar por el taller, y funciona en español desde el primer día.

El despliegue afecta a los CX-5 con Google integrado de los mercados europeos compatibles, y el español figura entre los doce idiomas disponibles en el lanzamiento, junto al inglés, francés, alemán, italiano, polaco, neerlandés, danés, noruego, esloveno, sueco y turco. Para activarlo hay que iniciar sesión con una cuenta de Google en el coche y aceptar expresamente el cambio. Una vez hecho, Gemini toma el relevo como asistente de voz. No es obligatorio: quien prefiera seguir como hasta ahora puede hacerlo.

La diferencia práctica está en la forma de hablar. Con los asistentes clásicos había que acertar con la fórmula exacta, del tipo «navegar a» o «llamar a», y cualquier rodeo acababa en un «no te he entendido». Gemini interpreta el lenguaje natural, recuerda el contexto de la conversación y admite preguntas encadenadas. Mazda pone un ejemplo muy cotidiano: pedir una cafetería bien valorada en la ruta que tenga terraza y, a partir de ahí, ir afinando la búsqueda con nuevas preguntas, como si se hablara con el copiloto.

Mazda CX-5 2026 Homura en color Soul Red Crystal, compatible con Google Gemini
El Mazda CX-5 Homura en rojo Soul Red Crystal. Foto: Mazda

La música sigue la misma lógica. Se puede pedir algo según el estado de ánimo o buscar una canción a partir de pistas, sin recordar el título, en Spotify, YouTube Music o Amazon Music. Apple Music queda reservada a quien conecte un iPhone mediante Apple CarPlay. Y con los mensajes, el asistente resume y lee en voz alta los que entran, y ayuda a redactar, corregir o incluso traducir la respuesta sin tocar la pantalla. WhatsApp y Messenger pueden usarse con la voz a través de CarPlay o Android Auto, este último con un móvil compatible y tarifa de datos.

Hay letra pequeña, como siempre que entra en juego la nube. Para exprimir todas las funciones hace falta conexión de datos, aunque algunas capacidades se mantienen sin cobertura. Mazda incluye gratis durante tres años, desde la primera matriculación, los datos para Gemini, Google Maps y Google Play, siempre que el propietario se dé de alta en los Servicios Conectados de Mazda desde la aplicación MyMazda. Pasado ese plazo, o para otras aplicaciones, habrá que tirar del móvil y su tarifa, con el coste que eso suponga. Además, Gemini solo puede usarlo un mayor de edad y algunas funciones pueden variar según la suscripción contratada.

La llegada del asistente encaja con una de las críticas que ha recibido este CX-5 desde su lanzamiento. La nueva generación apostó por concentrar buena parte de los mandos en la pantalla táctil central de 12,9 pulgadas, con el sistema de Google integrado, acompañada de una instrumentación digital de 10,25 pulgadas. Es una decisión que choca con la filosofía que Mazda defendía hasta hace poco, cuando presumía de mandos físicos y de limitar las distracciones al volante. Un asistente de voz que entiende de verdad lo que se le pide es, en ese contexto, la mejor manera de que el conductor mire menos la pantalla. Si funciona tan bien como promete, más de uno lo usará para cosas que hoy obligan a apartar la vista de la carretera.

Mazda subraya que todo esto es posible gracias a su nueva arquitectura eléctrica y electrónica, pensada para que el puesto de conducción siga evolucionando durante la vida del coche mediante actualizaciones. Es un cambio de mentalidad para una marca que siempre ha medido sus coches por cómo se conducen más que por lo que muestran en el salpicadero. Por seguridad, las funciones que pueden distraer, como reproducir vídeos, quedan bloqueadas en marcha, aunque entre las aplicaciones disponibles figuran Spotify, TuneIn, YouTube, Amazon Prime Video, Amazon Music, Waze o Google Chrome.

Mazda no es la primera marca que da este paso. Otros fabricantes que confían en Google para su multimedia ya han incorporado Gemini, y el movimiento apunta a que el asistente conversacional será pronto un elemento más del equipamiento, igual que lo fue en su día la conexión con el móvil. En la gama de la marca, de momento, la novedad se limita al CX-5, el único modelo con este sistema de Google.

El CX-5 se vende en España con un único motor de gasolina 2.5 e-Skyactiv G de 141 CV con hibridación ligera, cambio automático de seis velocidades, etiqueta Eco y tracción delantera o total, en los acabados Prime-Line, Centre-Line, Exclusive-Line y Homura. Mecánicamente no cambia nada con la llegada de Gemini, pero la forma de convivir con el coche, desde luego, sí.

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