Cero coma quinientos ochenta y tres segundos. Esa fue la distancia que separó a los dos Toyota en la línea de meta de las 6 Horas de Barcelona, el último capítulo de una tarde perfecta para la marca japonesa en el Circuit de Barcelona-Catalunya. Con ese doblete, Toyota Racing se ha proclamado campeón del mundo de constructores del Mundial de Resistencia (WEC), su octava corona en el campeonato.
La victoria fue para el TR010 HYBRID número 8 de Sébastien Buemi, Brendon Hartley y Ryō Hirakawa, que se impuso a sus compañeros del número 7, Mike Conway, Kamui Kobayashi y Nyck de Vries. Hirakawa cruzó la meta con apenas 0,583 segundos de ventaja sobre De Vries después de 198 vueltas. El podio lo completó el Ferrari número 50 de AF Corse, a casi 40 segundos.

La carrera no fue sencilla. Arrancó con el asfalto mojado, se secó a mitad de prueba y en las últimas vueltas volvieron a caer algunas gotas. En esas condiciones cambiantes, Buemi, que salía segundo, se puso líder enseguida en una cita muy especial para el suizo: era su carrera número 100 en el WEC. Mientras, De Vries firmaba una remontada de mérito desde la novena posición de la parrilla hasta la segunda plaza en la primera hora.
El número 8 tuvo que superar un contratiempo. Buemi fue sancionado con cinco segundos por una infracción en el procedimiento de salida, que cumplió en su segunda parada en boxes, pero el coche no perdió el ritmo. A mitad de carrera, Hartley lideraba con unos diez segundos de margen sobre Kobayashi, mientras el resto de perseguidores rodaba a más de 20 segundos.
El último gran momento de tensión llegó con la salida del coche de seguridad, a falta de dos horas para el final, que volvió a agrupar a todo el pelotón. Los dos TR010 HYBRID respondieron marcando vueltas rápidas, recuperaron su ventaja y gestionaron el tráfico de los coches doblados hasta la bandera a cuadros, donde apenas medio segundo separó a los dos coches japoneses.
Detrás de los dos Toyota y del Ferrari número 50 se clasificaron el Cadillac número 38 de Hertz Team Jota, a casi 53 segundos, el Ferrari número 83 de AF Corse y el otro Cadillac de Jota, el número 12, a más de un minuto. Una clasificación que refleja bien el dominio que ejerció Toyota durante toda la tarde en Montmeló.

Con este resultado, Toyota suma su cuarta victoria de la temporada, después de las conseguidas en las 6 Horas de Imola, las 24 Horas de Le Mans y las 6 Horas de Fuji, la carrera de casa del equipo. Y todo ello en el año de debut del TR010 HYBRID, el nuevo prototipo con el que la marca ha competido en 2026. Ganar Le Mans y el Mundial en el primer año de un coche nuevo no está al alcance de cualquiera.
El título de constructores ya está en el bolsillo, pero el de pilotos sigue en el aire. La última cita del calendario serán las 6 Horas de Monza, el próximo 8 de noviembre. El TR010 HYBRID número 8 de Buemi, Hartley y Hirakawa llegará a Italia como líder, con 17 puntos de ventaja sobre el número 7 de Conway, Kobayashi y De Vries, y con 26 puntos todavía en juego.
Eso significa que la corona de pilotos se la jugarán los dos coches de Toyota. Un duelo entre compañeros que obligará al equipo a gestionar con cuidado las estrategias en Monza, donde además buscará su quinta victoria en las ocho carreras de la temporada.
Barcelona ha sido, una vez más, tierra fértil para Toyota. El trazado catalán ha visto a la marca japonesa cerrar el título de marcas con un doblete y con un final de infarto. Para el aficionado español, la cita también ha servido para comprobar el buen momento del Mundial de Resistencia, con fabricantes como Ferrari o Cadillac en la pelea.
Toyota insiste en que la competición es una pieza clave de su estrategia para hacer coches cada vez mejores. Su división Toyota Gazoo Racing agrupa toda la actividad deportiva de la marca, que además del WEC compite en el Mundial de Rallys y el Dakar, entre otras pruebas, y traslada ese conocimiento a modelos de calle como el GR Supra, el GR Yaris o el GR86.
Queda la última pregunta de la temporada: ¿quién se llevará el título de pilotos en Monza? El número 8 parte con ventaja, pero 17 puntos no son ninguna garantía en una carrera de seis horas. Lo único seguro es que el campeón llevará el logotipo de Toyota en el mono.















