Marc Márquez ganó el sprint de Phillip Island y vuelve a mandar en el Mundial de MotoGP. Lo hizo después de un mano a mano con Jorge Martín que duró siete vueltas y que terminó con el madrileño en la grava en la octava, cuando el duelo estaba más vivo que nunca. Con los doce puntos del sábado, el piloto del Ducati Lenovo Team suma 365 y pasa a tener diez de ventaja sobre el de Aprilia, que llegaba a Australia como líder con dos de margen.
El fin de semana ya había empezado torcido para todos los demás por la mañana. Con la pista mojada y la lluvia regresando justo al arrancar la Q2, Márquez se fue al suelo en su primera vuelta lanzada, al perder el tren delantero. Volvió a boxes, cogió la segunda moto y, cuando el asfalto estaba peor, firmó un 1:34.203 que dejó a su hermano Álex a 1,494 segundos. Es la mayor diferencia en una pole de MotoGP desde el GP de la República Checa de 2019. Johann Zarco completó la primera fila con la Honda del LCR y Martín salió cuarto, tras perder tiempo en el último parcial.

El sprint se disputó en seco, el escenario que Aprilia esperaba para plantar cara. Martín lo intentó desde la salida: pasó de cuarto a segundo en la primera curva, frenó un ataque de Álex Márquez en el segundo giro y se lanzó a por el líder. A partir de ahí la carrera fue un intercambio constante de posiciones en la cabeza. Martín adelantaba en las frenadas fuertes y Márquez le devolvía el golpe en la curva siguiente, aprovechando cada vez que el de Aprilia se abría un metro de más.
En la vuelta 8, en uno de los tramos más rápidos del circuito, Martín se salió ligeramente de la trazada y se fue al suelo a gran velocidad. Rodó por la grava y los comisarios le retiraron en camilla para llevarle al centro médico, donde fue sometido a revisión. Las radiografías revelaron una fractura del radio del antebrazo derecho, con sospecha de lesión también en el cúbito, y fue declarado no apto para la carrera del domingo.
Sin rival delante, Márquez gestionó las cinco vueltas restantes, aunque su hermano no le dejó relajarse. Álex, que había superado a Pedro Acosta, terminó segundo con la Ducati del Gresini a solo 323 milésimas, un doblete familiar que en Phillip Island tiene su peso. Fabio di Giannantonio cerró un podio íntegramente de Ducati, por delante de Marco Bezzecchi, que remontó desde fuera de los puntos. Acosta acabó quinto con la KTM oficial tras rondar el podio en las primeras vueltas, e Iker Lecuona terminó noveno con la segunda Gresini tras la sanción por presión de neumáticos que relegó a Ai Ogura del sexto al decimotercer puesto.
La tarde fue mala para otros españoles. Raúl Fernández, que había salido sexto, no terminó con la Aprilia del Trackhouse, y Maverick Viñales también se retiró con la KTM del Tech3. Bagnaia y Zarco, este por un problema técnico cuando rodaba entre los cinco primeros, también abandonaron.
En la general, Márquez tiene 365 puntos, Martín 355 y Bezzecchi 315, ya a 50 del líder. Acosta es cuarto con 263. Quedan la carrera del domingo y otros cuatro Grandes Premios, así que el título sigue abierto, pero el giro del sábado pesa.
En las categorías pequeñas también hubo buenas noticias por la mañana. Manuel González logró la pole de Moto2 con el Intact GP, con un 1:30.122 y apenas 106 milésimas sobre Barry Baltus, mientras que Iván Ortolá, Daniel Holgado e Izan Guevara también se clasificaron entre los seis primeros. En Moto3, Máximo Quiles, ya campeón del mundo, saldrá segundo, por detrás de Veda Pratama.
La carrera del domingo no llegó a disputarse: la niebla impidió volar al helicóptero médico y la organización la canceló, de modo que Márquez se marcha de Phillip Island con esos diez puntos de ventaja camino de Sepang.
















