Cinco puntos. Esa es la distancia que separa a Elfyn Evans de un nuevo subcampeonato y de la corona que se le había escapado una y otra vez. El galés y su copiloto, Scott Martin, son los nuevos campeones del mundo de rallies tras un desenlace de infarto en el Rally Italia Sardegna, la cita que cerraba el calendario 2026, decidida literalmente a dos curvas del final del último tramo.
Evans llegaba a Cerdeña como líder, con 21 puntos de margen sobre Oliver Solberg y 17 sobre Sami Pajari, los tres al volante de un Toyota GR Yaris Rally1. Sobre el papel, la ventaja parecía cómoda. En la práctica, el último día se convirtió en una carrera de nervios. Un pinchazo el domingo le costó casi dos minutos y lo hundió en la clasificación del rally, mientras Solberg, que ya se había puesto líder el sábado, iba recortando puntos en la clasificación del Super Sunday hasta dejar el título en el aire.

Antes del Power Stage, las cuentas eran sencillas y crueles: Evans necesitaba sumar puntos en esa última especial y Solberg tenía que batirle para darle la vuelta al campeonato. El sueco, de 25 años, iba por delante en los parciales cuando, a solo dos curvas de la meta, se fue fuera de la pista y su coche quedó atrapado entre los matorrales. Evans, que ya había terminado su tramo, vio la escena en directo por televisión. Unos segundos después era campeón del mundo.
La clasificación final lo dice todo: Evans cierra el año con 243 puntos, Solberg con 238 y Pajari con 237. Tres pilotos en seis puntos y los tres en el mismo equipo. Hacía mucho tiempo que el Mundial no tenía un final tan apretado ni tan dramático.
El rally en sí fue para Solberg, que firmó la victoria con 57,6 segundos de ventaja sobre Sébastien Ogier. Pajari completó el podio, Adrien Fourmaux fue el mejor Hyundai en cuarta posición y Evans terminó quinto, por delante de Takamoto Katsuta. Ganar el rally y perder el Mundial en la misma curva: pocas veces se ha visto una cara y una cruz tan juntas en el campeonato.

Para Evans, el título tiene sabor a revancha. El galés había sido subcampeón del mundo en cinco de las seis temporadas anteriores y se había ganado la etiqueta de eterno aspirante. Ahora entra en la historia como el primer campeón del mundo británico desde Richard Burns en 2001. «Todavía no me hago a la idea de que hayamos conseguido llevarnos el campeonato», reconoció tras la meta. «Estaba convencido de que se había acabado. Lo di todo. Lo siento por Oliver».
Jari-Matti Latvala, jefe de Toyota Gazoo Racing World Rally Team, habló de «un final increíble para una temporada muy emocionante». No le falta razón: la marca japonesa ya se había asegurado el título de constructores en Chile y cierra 2026 con 662 puntos, su quinto campeonato de marcas consecutivo. El GR Yaris Rally1 ha ganado 12 de los 13 rallies del año, un dominio casi absoluto.

El título de Evans también pone el broche a una etapa. Con los cambios técnicos previstos para 2027, este campeonato cierra la era de los Rally1, y lo hace con un piloto que ha tardado años en encontrar su momento. El calendario del año que viene ya está sobre la mesa, con 15 pruebas, el regreso de Estados Unidos y Escocia, y una nueva generación dispuesta a quitarle el número uno.
Queda una pregunta para la próxima temporada: ¿tendrá Solberg su revancha? Con 25 años, una victoria en la última cita del año y la sensación de haber rozado el título con los dedos, el sueco parte como el gran rival a batir. Evans, por su parte, ya no tiene nada que demostrar.
















