BMW M 1000 RS: 218 CV sin carenado y solo 1.000 unidades

BMW Motorrad monta el motor de la superbike M 1000 RR en una naked de 185 kilos. Habrá 1.000 unidades y llegarán en marzo de 2027.
Motocicleta deportiva BMW M 1000 RS de color negro estacionada sobre un caballete en un estudio oscuro con iluminación ambiental y neblina.

Doscientos dieciocho caballos y ni un centímetro de carenado. Esa es la carta de presentación de la BMW M 1000 RS, la nueva naked de la división M de BMW Motorrad, que la marca bávara define sin rodeos como la hyper naked más potente del mundo. Es una afirmación ambiciosa en una categoría donde Ducati, KTM y Aprilia llevan años subiendo la apuesta, pero las cifras que acompañan a esta moto dejan claro que no se ha presentado para hacer bulto.

La receta tiene poco de improvisada. BMW ha partido de la M 1000 R con el paquete M Competition y le ha trasplantado el motor de la M 1000 RR, su superbike de homologación. El resultado es un tetracilíndrico en línea de 999 centímetros cúbicos, refrigerado por agua, con 218 CV a 14.500 vueltas y 113 Nm de par a 11.000 rpm. La relación de compresión de 14,5:1 y la distribución variable ShiftCam hablan de un propulsor pensado para estirarse hasta muy arriba, donde de verdad vive este tipo de motor.

BMW M 1000 RS en vista lateral, la naked de 218 CV limitada a 1.000 unidades
La BMW M 1000 RS combina el motor de la superbike M 1000 RR con la parte ciclo de una naked. Foto: BMW Motorrad

El peso es el otro gran argumento. En orden de marcha y con el depósito de 16,5 litros lleno, la BMW M 1000 RS se queda en 196 kilos, y sin gasolina baja a 185. Para conseguirlo, la marca ha recurrido a materiales de competición: llantas M Carbon, escape completo de titanio y piezas de carbono mate repartidas por toda la moto. Con esa relación entre peso y potencia, BMW anuncia un 0 a 100 km/h en 3,2 segundos y una velocidad máxima de 283 km/h, cifras que en una moto sin cúpula tienen bastante más de teórico que de aprovechable.

Aunque renuncia al carenado, la RS conserva unas aletas aerodinámicas M en carbono mate con el anagrama RS, herencia directa de las superbikes, que generan carga sobre el tren delantero para evitar que la rueda se levante al acelerar a fondo. El depósito es de aluminio cepillado, el colín procede de la M 1000 RR y el asiento imita la Alcantara con el bordado de la versión. Respecto a la M 1000 R, el asiento sube 20 milímetros hasta los 850 y los estribos son los de la superbike, una postura algo más radical que tiene su lógica si el destino frecuente va a ser un circuito.

La parte ciclo está a la altura del motor. El chasis es un doble viga de aluminio en el que el propulsor trabaja como elemento semiportante. Delante monta una horquilla invertida de 45 milímetros y detrás un basculante de aluminio con amortiguador central, ambos con el control electrónico de amortiguación Dynamic Damping Control, que ajusta compresión y extensión en función de lo que pide el asfalto. La distancia entre ejes es de 1.467 milímetros y el lanzamiento de la dirección, de 65,8 grados. Los frenos llevan sello M, con dos discos flotantes de 320 milímetros y pinzas radiales de cuatro pistones en la rueda delantera, y un disco de 220 milímetros detrás. Los neumáticos son 120/70 y 200/55, ambos en llanta de 17 pulgadas.

En electrónica, el equipamiento es el que se espera de una moto de este nivel: ABS Pro con función en curva, control de tracción DTC, modos de conducción Riding Modes Pro, cambio rápido Gearshift Assistant Pro, control de presión de neumáticos, arranque sin llave y una pantalla TFT de 6,5 pulgadas. BMW incluye además puños calefactables y control de crucero, junto al M Track Package, el acelerador de recorrido corto y la animación de arranque M en el cuadro.

Quien quiera una tendrá que darse prisa. BMW fabricará exactamente 1.000 unidades para todo el mundo, una decisión que Markus Flasch, máximo responsable de BMW Motorrad, justifica con la idea de que la exclusividad necesita límites. La moto llegará a los concesionarios a partir de marzo de 2027 y en Alemania costará 40.000 euros con impuestos. BMW Motorrad España todavía no ha comunicado su precio ni cuántas unidades vendrán a nuestro país, así que cualquier cifra para el mercado español sería, hoy, pura especulación. Lo que sí está homologado es su consumo, de 6,5 litros cada 100 kilómetros en el ciclo WMTC, con 151 gramos de CO2 por kilómetro.

Queda la pregunta de siempre con estas series cortas: cuántas de estas mil unidades se rodarán de verdad y cuántas acabarán en un salón como pieza de colección. La M 1000 RR ya demostró que BMW sabe hacer motos rápidas en circuito; la RS pretende llevar esa misma esencia a una moto sin carenado que, en teoría, también sirve para salir un domingo por carretera. Su público será muy reducido, pero sobre el papel pocas motos de calle han llegado tan lejos con un manillar plano y el viento de cara.

Te puede interesar