Land Rover Classic sigue explotando uno de los filones más potentes de la marca: el Defender original. No el SUV moderno, sino el modelo clásico, el de carrocería cuadrada, enfoque robusto y una imagen que sigue teniendo un enorme tirón entre coleccionistas y aficionados. La última novedad es la llegada de una nueva opción de carrocería para el Classic Defender V8, la 110 Double Cab Pick-Up, una configuración de cuatro puertas y cinco plazas que amplía las posibilidades de encargo dentro del programa de restauración y personalización de la división clásica de Land Rover.
La presentación llega acompañada de una colección muy particular formada por cuatro Classic Defender V8 creados para un mismo cliente. No se trata de una serie limitada convencional ni de una edición pensada para concesionarios, sino de un encargo a medida que sirve para enseñar hasta dónde puede llegar el programa Works Bespoke de Land Rover Classic.

Cuatro Defender clásicos con la misma configuración estética
La colección está compuesta por un Defender 90 Station Wagon, un 90 Soft Top, un 110 Station Wagon y el nuevo 110 Double Cab Pick-Up. Los cuatro comparten una misma identidad visual, marcada por una pintura denominada Spectral Green, capaz de variar su tonalidad según la luz y el ángulo desde el que se mire.
Este acabado combina reflejos verdes, morados y dorados, y no se limita a la carrocería. También aparece en las llantas Sawtooth de 18 pulgadas, en los emblemas exteriores y en algunos elementos del salpicadero. Según Land Rover Classic, cada vehículo requiere cerca de 400 horas de trabajo en pintura, incluyendo preparación de superficie, ajuste de color y pulido final.
El contraste lo ponen el techo, la jaula exterior tipo expedición, la inscripción del capó y las líneas decorativas pintadas a mano en color Icy White. El resultado es un Defender clásico con una imagen muy cuidada, pero sin perder esa presencia funcional que siempre ha caracterizado al modelo.

Interior artesanal con piel Bridge of Weir
Dentro, el planteamiento es mucho más refinado que en cualquier Defender original de producción. Los asientos y revestimientos están tapizados en piel semianilina Bridge of Weir en tono Vanilla, combinada con costuras verdes a juego con la carrocería.
También se utilizan moquetas Superwool rematadas en piel y alfombrillas específicas con el nombre Defender grabado. Es un enfoque claramente orientado al cliente que busca conservar la estética clásica, pero con una ejecución mucho más lujosa y personalizada que la de un todoterreno de trabajo tradicional.

El Classic Defender V8 gana una carrocería muy deseada
La gran novedad práctica es la incorporación del Classic Defender V8 110 Double Cab Pick-Up. Esta carrocería mantiene la configuración de cabina doble, con cuatro puertas y cinco plazas, y añade una zona de carga posterior, algo que la convierte en una de las variantes más versátiles dentro de la familia Defender clásica.
Junto a ella, Land Rover Classic también suma la carrocería 90 Hard Top, una opción más compacta y de dos plazas. Ambas se unen a las variantes ya disponibles: 90 Station Wagon, 90 Soft Top y 110 Station Wagon.
Con este movimiento, Land Rover Classic amplía el abanico de clientes potenciales. Hay quien busca un Defender clásico para colección, quien lo quiere como vehículo de ocio y quien prefiere una configuración más práctica, con espacio de carga y aspecto pick-up.

Motor V8 atmosférico de 405 CV
Todos los Classic Defender V8 mantienen la misma base mecánica. Bajo el capó se instala un motor de gasolina V8 atmosférico de 5,0 litros, con 405 CV y 515 Nm de par máximo. Va asociado a una caja automática ZF de ocho velocidades con modo Sport.
No es solo un cambio de motor. Land Rover Classic también modifica el chasis con una geometría de suspensión revisada, nuevos muelles, amortiguadores reforzados, barras estabilizadoras más robustas, dirección revisada y frenos de mayor tamaño. Los discos son de 335 mm delante y 300 mm detrás, con pinzas de cuatro pistones.
Cada unidad parte de un Defender original fabricado entre 2012 y 2016. El vehículo donante se desmonta, se reconstruye y se actualiza en las instalaciones de Land Rover Classic, con el objetivo de conservar el carácter del modelo, pero adaptándolo a un nivel de calidad, prestaciones y acabado muy superior al original.

Pantalla táctil de 9 pulgadas y conectividad actual
Otra de las novedades importantes está en el interior. Land Rover Classic introduce una nueva opción de infoentretenimiento con pantalla táctil de 9 pulgadas, integrada en un panel específico para no romper por completo la estética del salpicadero clásico.
El sistema añade Apple CarPlay inalámbrico, Android Auto, radio digital DAB/DAB+, Bluetooth y un ecualizador gráfico de 13 bandas. También puede combinarse con cámara de marcha atrás, ubicada de forma discreta en el paragolpes trasero o en el estribo opcional, e incluso incorpora limpiador de lente.
Es una mejora importante para un vehículo de este tipo, porque permite mantener la imagen de un Defender clásico sin renunciar a funciones básicas en un coche actual, especialmente en una unidad pensada para uso frecuente y no solo para exposición.

Más colores, llantas y opciones de contraste
Land Rover Classic también amplía las opciones de personalización para techo y llantas. Se añaden los tonos Fuji White y Corris Grey para determinadas combinaciones, además de nuevas alternativas para las llantas Wolf de 16 pulgadas de alta resistencia.
Otra novedad es el Trophy Pack, que incorpora capó, techo, conjunto de la puerta trasera y pasos de rueda en Narvik Black Gloss. Esta opción permite crear un contraste más marcado con el color principal de la carrocería.
La división Works Bespoke permite incluso especificar colores inspirados en objetos personales, paisajes, otros vehículos de una colección privada o cualquier referencia aportada por el cliente. Ese es, precisamente, el gran atractivo de estos Classic Defender V8: cada unidad puede ser prácticamente única.

Un Defender clásico fabricado a mano
El Classic Defender V8 no es un coche nuevo en sentido estricto, pero tampoco una simple restauración. Land Rover Classic lo plantea como una reconstrucción completa realizada por el fabricante original, tomando como punto de partida unidades Defender seleccionadas.

El proceso se realiza en las instalaciones de Classic Works, en Coventry, donde la marca lleva a cabo restauraciones, personalizaciones y trabajos de mantenimiento sobre modelos clásicos de Land Rover y Range Rover.
Cada Classic Defender V8 terminado cuenta con garantía de un año sin límite de kilometraje. No se ha comunicado precio para estas nuevas configuraciones, algo habitual en este tipo de encargos personalizados, donde el coste final depende de la carrocería, el nivel de restauración y las opciones elegidas por cada cliente.























