Ciento seis millas. Eso es todo lo que ha rodado en casi treinta años el Ferrari F50 que acaba de convertirse en el más caro jamás vendido en una subasta: 170 kilómetros, menos de lo que muchos conductores hacen en un día de puente. Un pujador presente en la sala del Wynn de Las Vegas pagó por él 18.705.000 dólares con comisiones incluidas, tras caer el martillo en 17 millones, y dejó atrás la anterior marca del modelo por más de cuatro millones. Este verano, en Monterey, un F50 amarillo se había adjudicado por 14,5 millones y parecía una barbaridad difícil de repetir. Ha durado poco.
La unidad es el chasis 107165, el número 334 de los 349 que Ferrari fabricó para celebrar sus primeros cincuenta años. Fue una de las aproximadamente 25 entregadas nuevas en el Reino Unido, va pintada en Rosso Corsa con interior de piel negra y conserva todo aquello que suele perderse por el camino: el techo rígido, la maleta de vuelo, el equipaje a juego, las zapatillas de conducir y las herramientas originales. Para un coleccionista, ese inventario pesa casi tanto como el cuentakilómetros.

Conviene recordar por qué este coche se ha revalorizado así, porque no siempre fue el favorito de la familia. Durante años vivió a la sombra del F40, más salvaje y más fotogénico, y del Enzo, que llegó después con mucha más potencia. Sus argumentos, sin embargo, han envejecido de maravilla. Monta un V12 atmosférico de 4,7 litros derivado del programa de Fórmula 1 de la marca, con unos 520 CV, y una caja manual de seis marchas con la palanca sobre la rejilla metálica. En una época de motores híbridos y levas, un Ferrari de calle con doce cilindros sin turbo y tres pedales se ha vuelto una rareza que no va a repetirse.
Lo que ocurrió en Las Vegas no se explica con un solo coche. La subasta de Broad Arrow, celebrada el 31 de octubre junto al concurso de elegancia del hotel, recaudó 92,8 millones de dólares, la mayor cifra lograda en la ciudad por una venta de automóviles de colección. Se adjudicaron 64 de los 84 lotes, un 76 %, y los pujadores registrados crecieron un 63 % respecto a la edición de 2025. Más de uno de cada tres pujaba con esa casa por primera vez, un dato que ayuda a entender que hay dinero nuevo entrando en este negocio.
Ferrari acaparó los cuatro primeros puestos. Por detrás del F50 quedó un Daytona SP3 de 2025 que alcanzó los 18.540.000 dólares, un resultado llamativo para un modelo con apenas un año de vida y que también es récord para una unidad vendida fuera de una subasta benéfica. Un LaFerrari de 2014 llegó a 8.805.000 dólares, otro máximo, y un Enzo de 2003 se quedó en 6.550.000. Algo más abajo aparecen un Bugatti Chiron Super Sport por 4.570.000 dólares, un Ferrari 599 SA Aperta por 4.350.000 y un McLaren P1 GTR preparado por Lanzante por 3.415.000. La organización contabiliza al menos diez récords mundiales en la misma noche, entre ellos los de un Ferrari 488 Pista, un Lamborghini Diablo VT 6.0 y un Mercedes SLR McLaren Roadster.
Barney Ruprecht, vicepresidente de subastas de la firma, describió el catálogo como uno de los más importantes que han reunido hasta la fecha y defendió que estos resultados consolidan a Las Vegas como una plaza emergente en el calendario de los coleccionistas. Es lo que se espera que diga quien vende, pero las cifras lo respaldan: hablamos de una ciudad sin la tradición de Monterey o de Amelia Island.
Queda una pregunta que estas ventas no responden, y es qué hará el nuevo dueño con su compra. Con 106 millas, cada salida a la carretera le restaría valor a un objeto cuyo precio se apoya en no haber sido usado, de manera que lo más probable es que siga sin conocer el asfalto. Es la paradoja de estos récords: un motor pensado para estirarse hasta muy arriba, una caja manual de las que ya no se hacen, y el coche más deseado de todos es el que menos ha podido demostrarlo. La próxima cita relevante está a la vuelta de la esquina, con otra subasta en la misma ciudad a mediados de noviembre.
Artículos relacionados

El asistente de BMW girará y tomará rotondas en ciudad desde 2027
noviembre 3, 2026
Kia modela un EV4 GT con la tierra batida de Rafa Nadal
noviembre 3, 2026
La Fórmula E vuelve a Madrid: dos carreras en el Jarama en junio de 2027
noviembre 3, 2026












