Salieron de Stuttgart a finales de enero y han vuelto casi nueve meses después con más de 65.000 kilómetros en el marcador. Tres Mercedes-Benz Clase S bautizados como Bertha, Carl y Gottlieb han completado una vuelta al mundo por 55 países y seis continentes, y su regreso al Mercedes-Benz Museum se celebró por todo lo alto, con unas 15.000 personas, un desfile de 140 coches y el estreno mundial de un nuevo AMG.
La aventura empezó el 29 de enero de 2026, justo 140 años después de que Carl Benz registrara la patente del primer automóvil. Los nombres de las tres berlinas no son casuales: rinden homenaje a Carl y Bertha Benz y a Gottlieb Daimler, pioneros de la movilidad individual. La gira, bautizada «140 Years. 140 Places.», ha sido el eje del aniversario «140 años de innovación» de la marca.
Las cifras del viaje impresionan. En casi nueve meses, los coches recorrieron de media unos 450 kilómetros al día. En algunos tramos, Bertha y Gottlieb viajaron por separado en paralelo para después reunirse y continuar juntos. En total hubo 67 pasos fronterizos, hubo que cambiar la hora 28 veces y la climatización tuvo que lidiar con 13 zonas climáticas diferentes.

Entre los 140 lugares visitados figura Madrid, junto a ciudades como París, Bruselas, Río de Janeiro, São Paulo, Buenos Aires, Santiago de Chile, Nueva York, Toronto, Las Vegas, San Francisco, Seúl, Pekín, Tokio, Shanghái, Bangkok, Singapur, Katmandú, Delhi, Bombay, Sídney, Auckland, Nairobi, Ciudad del Cabo, Casablanca, Estambul, Viena o Berlín, entre muchas otras.
Mercedes-Benz no lo plantea solo como un viaje promocional. Para el buque insignia de la marca, la gira mundial ha sido probablemente la prueba de resistencia más exigente de su tipo. Además de los ensayos habituales en cámaras de calor, frío y otras condiciones extremas, la marca asegura que el viaje le ha dado información que no se puede obtener en un laboratorio.
Hubo momentos especialmente duros. En la India, los coches subieron al paso de montaña de Umling La, a unos 5.800 metros de altitud, una prueba de fuego para la mecánica. En ese mismo país circularon bajo el monzón y por carreteras completamente inundadas. En Kenia, Tanzania y Zambia, el chasis y la comodidad se pusieron a prueba en pistas sin asfaltar y muy irregulares.
Las temperaturas oscilaron entre los 8 °C y más de 35 °C, y los climas fueron del desierto al trópico. Según la marca, la climatización y el sistema de filtrado mantuvieron en todo momento un interior confortable y protegido del polvo, mientras programas como ENERGIZING COMFORT ayudaban a llegar descansado tras muchas horas al volante. La Clase S también demostró su agilidad en numerosas maniobras de esquiva.

El final del viaje se convirtió en una gran fiesta: «The 140 Festival», celebrado junto al Mercedes-Benz Museum, en el barrio de Bad Cannstatt. Fans, socios, empleados con sus familias y periodistas recibieron a los tres viajeros, que recorrieron los últimos kilómetros escoltados por un convoy de 140 vehículos de distintas épocas de la marca.
Ese desfile era una pequeña historia del automóvil sobre ruedas. Había una réplica del Benz Patent Motorwagen de 1886, el Mercedes-Benz 300 SLR Uhlenhaut Coupé, considerado el coche más valioso del mundo, un Ponton 220 S, el futurista C111 experimental, el Clase G eléctrico, el Clase C eléctrico, el Mercedes-AMG GT 4 puertas Coupé y un CLE 646 de fabricación especial.
Otro de los platos fuertes fue el estreno mundial del Mercedes-AMG GT SUV, el primer SUV de gran tamaño desarrollado íntegramente por la división de Affalterbach y el segundo modelo basado en la plataforma de altas prestaciones AMG.EA. Mercedes-AMG aprovechó además la ocasión para mirar hacia 2027, cuando la marca cumplirá 60 años. La noche se cerró con un concierto del grupo de Stuttgart Die Fantastischen Vier.
Christina Schenck, responsable de Comunicación Digital y Relaciones con Inversores, recordó que al inicio de la gira la marca prometió encontrarse con sus clientes por el camino, y destacó los encuentros vividos con clientes, aficionados y equipos de todo el mundo. Para ella, el regreso de los tres trotamundos es un momento especial y un estímulo para reforzar el vínculo con la marca.

El aniversario no termina aquí. Desde el 13 de octubre está a la venta una zapatilla limitada adidas Samba OG x Mercedes-Benz, y se abrirán nuevos Mercedes-Benz Studios en ciudades como Copenhague, Los Ángeles, Sídney y Delhi. En Navidad, la fachada de cristal de unos 145 metros del concesionario de Múnich en Donnersbergerbrücke se convertirá en un gigantesco calendario de Adviento.
Incluso habrá un aroma conmemorativo para el interior de los coches, con notas de yuzu, eucalipto, sándalo y vainilla, que los clientes podrán probar a finales de otoño. Y los aficionados tendrán un libro de gran formato, «140 Years. 140 Places.», que recogerá el viaje intercontinental de Bertha, Carl y Gottlieb.
Más allá del espectáculo, la gira deja una imagen potente: una berlina de lujo capaz de cruzar monzones, pistas africanas y puertos a casi 6.000 metros sin despeinarse. ¿Se atrevería otra marca a someter a su buque insignia a una prueba así delante de todo el mundo?













