Toyota ya ha puesto fecha y precio a una de sus renovaciones más relevantes para el mercado español. El Toyota RAV4 estrena sexta generación y mantiene su papel como pilar de la marca en el segmento D-SUV, con una gama centrada en la electrificación y dos tecnologías disponibles desde el inicio: híbrida eléctrica (HEV) e híbrida enchufable (PHEV). La apertura de pedidos se fijó para el 20 de enero de 2026 y las primeras entregas están previstas a comienzos de junio. En España, el posicionamiento parte de 43.500 euros para el HEV y desde 46.500 euros para el PHEV.

El salto más visible está en el diseño. El nuevo RAV4 adopta el frontal “Hammerhead”, un lenguaje ya presente en otros modelos recientes de la marca, con ópticas LED rediseñadas y una integración más limpia de sensores. Toyota también insiste en una zaga con mayor sensación de anchura y en nuevas opciones de llantas, carrocería monotono o bitono y techo solar o panorámico según acabado. El enfoque no es sólo estético: la aerodinámica y la colocación de elementos técnicos se han trabajado para reforzar estabilidad y eficiencia, dos aspectos clave en un SUV de tamaño familiar.
En el día a día, Toyota ha puesto el acento en el confort acústico. La marca introduce materiales de insonorización adicionales en zonas críticas como el suelo, puertas, techo, salpicadero y retrovisores, con el objetivo de reducir ruidos y vibraciones en autopista y sobre firmes rugosos. También mejora un dato práctico que en España pesa mucho para quienes usan el coche con ocio o trabajo: la capacidad de remolque alcanza los 2.000 kg en todas las versiones con tracción total inteligente AWD-i. Ese detalle, unido al enfoque SUV, mantiene al RAV4 dentro del radar de quienes miran alternativa a modelos europeos equivalentes.

La gran novedad técnica se concentra en el RAV4 Plug-in Hybrid. Estrena una nueva generación del sistema híbrido enchufable basada en un motor de gasolina 2.5 litros y, por primera vez, ofrece dos configuraciones de tracción con potencias diferenciadas. La versión de tracción delantera (FWD) declara 268 CV, mientras que la variante con tracción total AWD-i sube a 304 CV. El objetivo no es sólo mejorar prestaciones, sino ampliar el rango de uso en eléctrico y hacer más consistente la respuesta cuando la batería entra en juego en aceleraciones y recuperaciones.
El elemento que permite ese cambio es la batería. Toyota monta un acumulador de ion-litio de 22,7 kWh, con un aumento de capacidad del 30% respecto a la generación anterior y un incremento de entrega de potencia del 8%, según datos de la marca. Con esa base, el RAV4 PHEV anuncia hasta 100 km de autonomía eléctrica en ciclo combinado WLTP, pendiente de homologación final, un registro que lo acerca al uso cotidiano como vehículo eléctrico en trayectos urbanos y periurbanos. Para España, esto significa más margen real para ZBE y desplazamientos diarios sin arrancar el motor térmico.

La gestión térmica de la batería también se ha revisado. Toyota incorpora refrigeración y calentamiento por agua para mejorar el rendimiento en climas fríos, estabilizar la eficiencia y reforzar la durabilidad del sistema. Y en carga, el salto es claro para un PHEV: admite hasta 11 kW en corriente alterna, con un tiempo aproximado de tres horas para completar una carga. Además, según el acabado, puede cargar en corriente continua hasta 50 kW, con un 0-80% estimado en alrededor de 30 minutos. Son cifras que cambian el uso del enchufable en viajes.




En el interior, la noticia es el software. El RAV4 es el primer Toyota en Europa que estrena la plataforma digital ARENE, una arquitectura diseñada para convertir el coche en un producto más conectado y actualizable. La cabina reorganiza pantallas y mandos para ganar claridad, con un cuadro situado más bajo para mejorar visibilidad frontal. El sistema multimedia central crece hasta 12,9 pulgadas y, según la marca, gana agilidad con 16 GB de RAM y 256 GB de almacenamiento. El cuadro digital de 12,3 pulgadas integra navegación, asistentes y modos de eficiencia; en PHEV añade datos de carga y autonomía eléctrica.

La seguridad avanza con Toyota Safety Sense 4.0, la evolución más reciente de sus asistentes de conducción. Toyota habla de sensores y cámaras con mayor alcance y precisión para anticipar riesgos con reacciones más naturales en el uso diario. En gama, el PHEV se estructura en cuatro acabados (Advance, Spirit, GR SPORT y Limited), mientras que el HEV se ofrece en Advance y Spirit, ambos con tracción delantera. Con precios desde 43.500 euros (HEV) y 46.500 euros (PHEV), el nuevo RAV4 entra en un tramo muy competido en España, donde el cliente compara tecnología, etiqueta, coste de uso y equipamiento antes que cifras de potencia























