Toyota llega a Imola con una cifra de peso en su trayectoria reciente en resistencia. La marca japonesa afrontará en Italia su carrera número 100 en el Campeonato del Mundo de Resistencia con tecnología híbrida, un registro que resume más de una década de continuidad técnica, evolución constante y resultados en la categoría.
La cita de las 6 Horas de Imola servirá además como punto de partida real para la temporada 2026 del WEC, después del aplazamiento de la prueba prevista inicialmente en Qatar. De este modo, el trazado italiano se convierte en el escenario elegido para un doble estreno: el del nuevo curso deportivo y el del TR010 HYBRID actualizado con el que Toyota quiere seguir siendo una de las referencias de la clase Hypercar.

Desde su regreso al campeonato en 2012, Toyota ha apostado únicamente por la propulsión híbrida dentro del WEC. Esa decisión ha terminado construyendo una identidad competitiva muy clara. En ese periodo, la firma ha sumado 13 títulos mundiales y 49 victorias, con un papel especialmente destacado en Le Mans, donde ha conquistado cinco triunfos. Más allá de los números, el dato relevante es que la marca ha utilizado la resistencia como banco de pruebas para desarrollar soluciones técnicas que después terminan influyendo en su visión de la movilidad electrificada.
Para esta temporada, el TR010 HYBRID presenta una evolución tanto estética como técnica. Toyota ha revisado la imagen del prototipo para acercarla al lenguaje visual más reciente de sus modelos de calle. El resultado es un coche con una presencia más agresiva, una combinación cromática basada en el rojo corporativo de la marca y nuevos detalles en blanco con los que quiere transmitir una inspiración ligada a Japón. En Imola, además, lucirá un emblema específico que recuerda precisamente ese centenario de participaciones híbridas en el Mundial de Resistencia.
Bajo la carrocería se mantiene una base mecánica muy seria. El sistema híbrido ha sido desarrollado en el centro técnico de Higashi-Fuji y combina un motor V6 biturbo de 3,5 litros con combustible de competición 100 % renovable. La potencia supera los 700 CV, una cifra que sigue situando al prototipo entre los grandes protagonistas de la parrilla. Toyota continúa apoyándose también en socios técnicos ya consolidados. DENSO y AISIN participan en la parte híbrida del sistema, RAYS suministra las llantas de magnesio, ExxonMobil se encarga de los lubricantes y AKEBONO entra como socio para aportar pinzas y discos de freno.

Otro de los cambios para 2026 afecta a los neumáticos. Michelin introduce cubiertas con un 50 % de materiales reciclados y renovables, una medida que encaja con la línea general de sostenibilidad que el campeonato y los fabricantes quieren reforzar. Según la información facilitada por Toyota, esta nueva generación de neumáticos alcanza antes su temperatura ideal de trabajo y lo hace sin penalizar la durabilidad, un detalle importante en carreras de seis horas donde la gestión del desgaste sigue siendo uno de los factores decisivos.
Toyota no ha tocado, en cambio, uno de sus puntos más estables: la alineación de pilotos. El coche número 7 seguirá en manos de Mike Conway, Kamui Kobayashi y Nyck de Vries, que completan ya su tercera temporada consecutiva juntos. En el número 8 repetirán Sébastien Buemi, Brendon Hartley y Ryo Hirakawa, una formación que entra ya en su quinto año como bloque. Esa continuidad puede convertirse en una de las claves del arranque del campeonato, sobre todo en una parrilla Hypercar cada vez más exigente y con más fabricantes implicados.


La temporada 2026 del WEC contará con ocho carreras y un calendario repartido en cuatro continentes. Toyota tendrá enfrente a otros siete fabricantes en la categoría reina, lo que confirma el alto nivel competitivo de una especialidad que atraviesa uno de sus momentos más intensos. En ese contexto, la fiabilidad, la estrategia y la experiencia acumulada pesan tanto como la velocidad pura. Toyota ha construido precisamente su fortaleza en torno a ese equilibrio.
Imola será también una prueba importante desde el punto de vista operativo. La actividad arrancará con el Prólogo del 14 de abril, antes de dar paso a los entrenamientos libres del viernes 17. La clasificación y la Hyperpole se disputarán el sábado, mientras que la carrera comenzará el domingo 19 de abril a las 13:00 horas. El Autodromo Enzo e Dino Ferrari, con sus 4,909 kilómetros, ya forma parte del paisaje reciente del WEC y Toyota guarda un buen recuerdo del circuito, ya que el coche número 7 logró allí la victoria en 2024.

El centenario híbrido de Toyota en el Mundial de Resistencia no se entiende solo como una efeméride. También refleja la manera en la que la competición sigue ocupando un papel central dentro de Toyota Gazoo Racing. La estructura compite en el WEC, el Mundial de Rallys y el Dakar, además de mantener presencia en otras disciplinas internacionales y japonesas. Esa actividad forma parte de una estrategia amplia con la que la marca utiliza la competición como entorno de desarrollo técnico y como escaparate de soluciones que luego adapta a sus vehículos de producción.
En Imola, por tanto, Toyota no solo pondrá en pista un nuevo TR010 HYBRID. Pondrá también en juego el peso de una trayectoria consolidada en la era híbrida del WEC y la ambición de seguir marcando el ritmo en una categoría que cada temporada eleva más el nivel.























