El fabricante alemán ha revelado que un equipo de nueve aprendices del centro de formación de Porsche Leipzig GmbH llevó a cabo la transformación de un Porsche 718 Boxster S de serie en un vehículo especializado de rodaje. El proyecto, iniciado en 2017 pero recientemente dado a conocer públicamente, ofrece una mirada técnica y poco habitual a los procesos internos de adaptación de automóviles en entornos premium.
La conversión se planteó cuando el anterior coche‐cámara ya no podía seguir el ritmo de los modelos modernos empleados por Porsche en sus filmaciones. El Boxster S fue así la base elegida por su motor central, comportamiento dinámico y tamaño manejable para pista y circulación.

Se retiró la capota convertible original del Boxster S y se instaló un arco antivuelco que también sirve como montaje elevado para cámaras. Asimismo, el vehículo recibió una pintura negro mate integral con el objetivo de minimizar reflejos durante las filmaciones. En los laterales, parte frontal y trasera se añadieron soportes tubulares de acero para adaptar distintos ángulos de cámara, lo que convierte el vehículo en plataforma móvil de captura profesional.

Dentro del habitáculo y en los compartimentos de carga, se realizaron adaptaciones enfocadas en la seguridad del operador de cámara. Ambos maleteros se acolcharon y se dotaron de arneses de seguridad. Entre la zona delantera y el maletero trasero se habilitó una plataforma adicional con cinturón de seguridad para diversas configuraciones de rodaje. En cuanto a la conectividad técnica, el vehículo incorpora cableado interno específico que permite conectar cámaras y ordenadores portátiles directamente, además de un transformador-inversor que abastece la alimentación de dispositivos electrónicos a bordo.
La mecánica original del Boxster S no fue modificada en su núcleo: motor, suspensión y plataforma básica permanecieron casi intactas, lo que garantiza que el comportamiento dinámico sigue siendo el de un deportivo. Gracias a esa base, el vehículo puede desenvolverse en rodajes de pista o montaña con agilidad, lo que es clave para sus misiones: grabación de automóviles, tomas dinámicas y producción audiovisual. Por ejemplo, ha sido empleado en el centro de experiencia de Leipzig y recientemente en la subida de montaña “Tutto Bene Hillclimb” cerca del lago Maggiore.

Aunque este coche se ha desarrollado para uso interno de Porsche, el ejercicio resulta relevante para el mercado español de servicios de producción, automoción, eventos y rodajes. España cuenta con numerosos centros de rodaje y pilotos de producción que requieren vehículos adaptados. Este tipo de transformación resalta cómo se puede adaptar un vehículo de serie para funciones muy especializadas sin perder su carácter de base. Además, para talleres especializados y empresas de “media car” en España, representa una referencia técnica inspiradora.
La iniciativa tiene un fuerte componente formativo: nueve aprendices en su segundo curso asumieron el proyecto bajo la supervisión del maestro de formación, lo que evidencia la apuesta de Porsche por integrar innovación, aprendizaje y práctica profesional real. El resultado es un vehículo que combina ingeniería, diseño funcional y adaptabilidad de uso.

El proyecto prestó especial atención a la seguridad del operador: el diseño del arco antivuelco, los anclajes para cámaras y el sistema eléctrico independiente cumplen requisitos de fiabilidad en entornos de alta exigencia. Dado que en España la legislación sobre homologación puede ser más restrictiva para vehículos especiales, este caso muestra cómo adaptar técnicamente un vehículo para tareas de producción manteniendo el espíritu del modelo original.
El Porsche 718 Boxster S adaptado como cámara car es un ejemplo singular de la convergencia entre automoción, producción audiovisual y formación profesional. Para el mercado español, aunque no esté destinado a la venta, aporta una visión de cómo la transformación de vehículos de base puede responder a necesidades muy específicas sin perder el dinamismo de un modelo deportivo. En definitiva, demuestra que la versatilidad técnica, el diseño funcional y la seguridad pueden combinarse en un vehículo único al servicio de la creación de contenido automovilístico.























