Con la llegada inminente del OMODA 7 SHS al mercado español, la marca prepara su entrada de lleno en el segmento D de los SUV híbridos enchufables. El nuevo modelo se sitúa por tamaño entre el OMODA 5 y el OMODA 9, y lo hace con una receta muy definida: sistema “Super Hybrid System” (SHS), una batería de 18,4 kWh y una autonomía eléctrica anunciada por encima de los 90 km. El foco está en un uso realista para España, donde la etiqueta Cero, el acceso a zonas de bajas emisiones y el coste por kilómetro condicionan cada vez más la elección de un SUV familiar.

El 7 SHS mide 4,66 metros de largo, 1,67 de alto y 1,87 metros de ancho, con una distancia entre ejes de 2,72 metros. Estas cifras lo colocan en la franja de los SUV de enfoque familiar, con una silueta crossover pensada para combinar presencia en carretera y buen aprovechamiento del espacio. La marca enmarca su lenguaje de líneas en la filosofía “Art in Motion” y lo traslada a un frontal de trazos en X y a una parrilla paramétrica sin marco, mientras la parte trasera remata el conjunto con volúmenes marcados y una firma luminosa de lectura tecnológica.
De perfil, el coche apuesta por una cintura ascendente que se enfatiza al llegar al pilar C, creando un efecto visual de techo flotante. A esa lectura contribuyen también las manetas enrasadas y el trabajo de superficies laterales, donde los pliegues generan un juego de luces y sombras que cambia según la incidencia del sol. Para España, la web oficial ya muestra una paleta de cinco tonos: Moon Dust, Blanco Sparkling, Mint Cloud, Negro Perla y Gris Powder, una selección que refuerza la intención de posicionarlo como un SUV de estética contemporánea y con personalidad propia dentro de su categoría.

El apartado mecánico se apoya en un motor 1.5 Turbo de 105 kW (140 CV) asociado a dos motores eléctricos integrados en una transmisión DHT. La potencia conjunta anunciada para el conjunto es de 279 CV, con un planteamiento orientado a alternar conducción 100% eléctrica, funcionamiento híbrido y aportes puntuales de potencia cuando se demanda. La batería, suministrada por CATL y con 18,4 kWh de capacidad, es la pieza clave para superar los 90 km en modo eléctrico y para llevar la autonomía total por encima de los 1.200 km, siempre según las cifras adelantadas por la marca.
Más allá de las cifras, el enfoque del SHS persigue que el coche pueda cubrir buena parte de los trayectos diarios sin arrancar el motor térmico, algo especialmente relevante en un uso urbano y periurbano típico en ciudades como Madrid, Barcelona o Valencia. En paralelo, el 1.5 TGDI entra en escena para sostener cruceros largos y reducir la dependencia de recargas en viajes, un punto sensible en un PHEV de orientación familiar. OMODA también adelanta consumos por debajo de 6 l/100 km en uso combinado, con el matiz habitual de que los resultados finales dependerán de la homologación y del patrón de recarga del usuario.

En el interior, la marca pone el acento en la digitalización y en la ergonomía. El cuadro de instrumentos es de 8,88 pulgadas y el elemento protagonista es una pantalla central deslizante de 15,6 pulgadas con resolución 2,5K, capaz de desplazarse hacia el acompañante mediante un mecanismo eléctrico. El puesto de conducción incorpora volante multifunción y un túnel central flotante que integra un cargador inalámbrico de 50 W. La dotación tecnológica se completa con control por voz de cuatro zonas y un equipo de sonido de ocho altavoces, una configuración pensada para que el manejo de funciones cotidianas no dependa de una botonera tradicional.
En seguridad, el OMODA 7 SHS anuncia más de 19 asistentes a la conducción, en línea con una tendencia donde los ADAS se han convertido en un argumento decisivo de compra. Entre las funciones destacadas figuran el asistente de aparcamiento automático y el aparcamiento remoto, que permite maniobrar desde el exterior en situaciones de espacio justo. Este tipo de ayudas cobra especial sentido en garajes urbanos y en plazas estrechas, aunque su eficacia real dependerá de la calibración de sensores y cámaras y, sobre todo, del entorno. En cualquier caso, el enfoque confirma que la seguridad activa será uno de los pilares del modelo en su aterrizaje en España.
El gran interrogante, por ahora, es el precio. La web oficial española sitúa al OMODA 7 SHS como “próximamente”, sin tarifas publicadas, en un mercado donde los PHEV del tamaño y potencia del 7 compiten con propuestas generalistas ya asentadas. Cuando se anuncie, habrá que valorar cómo encaja frente a rivales por autonomía eléctrica, equipamiento de serie y condiciones de garantía, además de los costes asociados a la instalación de un punto de carga doméstico. Con esos datos sobre la mesa, se podrá medir de forma más precisa el alcance real de esta ofensiva híbrida enchufable en el segmento D español.























