Mercedes-Benz ya ha desvelado la nueva evolución del GLS, un modelo que mantiene su papel como buque insignia de la gama SUV de la marca y que llega con una actualización profunda en tecnología, confort y refinamiento. La firma alemana sigue definiéndolo como la Clase S de los SUV, pero ahora refuerza ese posicionamiento con una nueva base digital sustentada por MB.OS, una arquitectura interior revisada con MBUX Superscreen de serie y una gama mecánica actualizada para ofrecer una respuesta más ágil sin perder el enfoque de gran turismo familiar que siempre ha caracterizado al modelo.

En diseño exterior, el nuevo GLS introduce una imagen más rotunda, con una presencia frontal revisada y varios elementos que buscan acercarlo todavía más al lenguaje visual de las berlinas más representativas de la marca. Uno de los detalles más reconocibles es la estrella Mercedes-Benz vertical sobre el capó, un recurso asociado históricamente a los modelos más distinguidos de la firma. A ello se suman una parrilla de mayores dimensiones, nuevos detalles cromados y una firma luminosa actualizada tanto delante como detrás. Mercedes-Benz también destaca la última generación de DIGITAL LIGHT, que en este GLS viene de serie y amplía en torno a un 40 por ciento el campo de luz de alta resolución, al tiempo que reduce el consumo energético del módulo luminoso hasta en un 50 por ciento frente al sistema anterior.

El habitáculo es uno de los apartados que más cambia. El GLS adopta de serie el MBUX Superscreen, una superficie continua de cristal que integra tres pantallas de 12,3 pulgadas y que transforma por completo la percepción tecnológica del interior. Mercedes-Benz combina esta nueva disposición con materiales y molduras renovadas, nuevos tonos para el habitáculo, entre ellos el marrón haya, y un volante con controles de balancines y rodillos ya conocidos en otros lanzamientos recientes de la marca. El resultado es un espacio más sofisticado visualmente, pero también más intuitivo en el uso diario. A esto se une la posibilidad de equipar dos pantallas traseras de 11,6 pulgadas para entretenimiento, una solución que refuerza el carácter de gran SUV pensado para viajar con máximo confort en todas sus plazas.


La base digital del nuevo modelo gira en torno a MB.OS, el sistema operativo propio de Mercedes-Benz, que pasa a integrar funciones del infotainment, servicios digitales y asistentes de conducción en un único ecosistema. La marca lo presenta como el GLS más inteligente hasta la fecha y subraya que las actualizaciones inalámbricas permitirán mantenerlo al día durante años. El sistema también trabaja con navegación basada en Google Maps, mientras que el Asistente Virtual MBUX gana capacidad para mantener diálogos más complejos y naturales. En términos de uso real, esto significa una experiencia más conectada, una interfaz más elaborada y una mayor continuidad entre funciones del coche que hasta ahora podían percibirse como más separadas.
En seguridad y asistencia, Mercedes-Benz eleva notablemente el listón. El nuevo GLS recurre a un conjunto de diez cámaras exteriores, hasta cinco sensores de radar y doce sensores ultrasónicos para interpretar el entorno con mayor precisión. Ese hardware alimenta la última generación de sistemas MB.DRIVE ASSIST, que permiten una conducción parcialmente automatizada, asistencia avanzada en autopista y tráfico urbano, ayuda para encontrar aparcamiento y maniobras más automatizadas. La marca insiste en que el objetivo no es solo ampliar funciones, sino hacer que el coche responda con más naturalidad y anticipación. En un SUV de gran tamaño y tres filas, ese salto tecnológico tiene especial relevancia, porque mejora tanto la seguridad como la facilidad de uso en entornos urbanos y viajes largos.



Otro de los grandes focos del nuevo GLS está en el confort de marcha. Mercedes-Benz mantiene la suspensión neumática AIRMATIC e introduce una nueva regulación de amortiguadores en la nube, que ajusta la amortiguación antes de llegar a una irregularidad del firme. En los niveles superiores de chasis también sigue presente E-ACTIVE BODY CONTROL, un sistema que analiza la situación de conducción hasta 1.000 veces por segundo para adaptar la suspensión en tiempo real. La marca lo presenta como uno de los sistemas más avanzados del segmento SUV, especialmente útil para filtrar movimientos de carrocería y mejorar el confort de los pasajeros traseros. Esa combinación entre lectura anticipada de la carretera y respuesta activa refuerza uno de los rasgos clásicos del GLS: la capacidad de aislar a sus ocupantes incluso en recorridos largos y asfaltos irregulares.

La gama de motores también se revisa para aportar más empuje y refinamiento. Mercedes-Benz no ha detallado en la información general española todas las versiones mecánicas del lanzamiento, pero sí confirma una oferta renovada con mayor agilidad y mejor respuesta en carreteras secundarias, sin perder el trabajo realizado en aislamiento acústico, vibraciones y confort de rodadura. En paralelo, la web oficial del nuevo GLS en España lo presenta con siete plazas de serie y tres filas de asientos con ajuste eléctrico, manteniendo una de sus principales ventajas frente a otros SUV premium grandes. La propia marca destaca que incluso la tercera fila puede acomodar ocupantes de hasta 1,94 metros, un dato importante en un segmento donde no todos los rivales ofrecen el mismo nivel de aprovechamiento interior.

En clave comercial, Mercedes-Benz España ya muestra una referencia de precio para el GLS en su configurador, donde figura desde 119.983,63 euros. La página específica del nuevo modelo todavía lo anuncia como “disponible próximamente”, por lo que esa cifra sirve hoy como la mejor referencia oficial publicada en el mercado español mientras se concreta la llegada definitiva de esta actualización. Con este movimiento, la marca refuerza la posición del GLS como uno de los SUV más completos y tecnológicos de su categoría: siete plazas reales, un interior claramente más digital, una dotación de seguridad muy avanzada y un enfoque de confort que sigue siendo uno de sus mayores argumentos frente a sus competidores directos.























