El Honda NSX Tribute by Italdesign inicia en 2026 una ruta muy concreta: primero Japón y después Europa, con parada final en Milán durante la Milan Design Week 2026. El proyecto nace con respaldo oficial de Honda y se plantea como un homenaje “filológico”, es decir, respetuoso con la identidad del NSX original de los años noventa. La idea no se limita a copiar rasgos clásicos. Busca reinterpretarlos con el lenguaje técnico y estético del NSX de segunda generación, el híbrido que cerró su etapa comercial hace pocos años. El resultado, además, apunta a convertirse en una serie muy corta.

La gira japonesa sirve para explicar el mensaje del coche en su propio terreno. Tras su presentación en el Tokyo Auto Salon, el modelo continúa en el Osaka Auto Messe, del 13 al 15 de febrero de 2026, dentro de un evento con fuerte cultura de personalización. Allí, el Tribute se expone como pieza de diseño y como base real de ingeniería moderna, no como un simple ejercicio de estilo. La agenda contempla también una aparición a mediados de marzo en un encuentro privado centrado en lujo y artesanía a medida, un contexto que encaja con la idea de producción artesanal y unidades contadas.
La siguiente escala relevante será el Automobile Council Japan, del 10 al 12 de abril de 2026, en Makuhari Messe (Chiba). Ese salón mezcla clásicos y modelos actuales, y por eso es un buen escenario para este NSX. El coche conecta dos épocas sin fingir que son la misma. Por un lado, el NSX de los noventa se convirtió en referencia por su enfoque práctico y su fiabilidad en un segmento dominado por exóticos europeos. Por otro, el NSX moderno aportó un sistema híbrido de alto rendimiento con tracción total inteligente, pensado para combinar prestaciones y control, también cuando el asfalto no está perfecto.

A nivel de diseño, el Tribute busca esa conversación entre generaciones. Italdesign introduce una lectura contemporánea de proporciones, volúmenes y detalles, con la intención de que el coche se reconozca como NSX sin quedarse anclado en la nostalgia. En este tipo de proyectos la clave suele estar en las superficies, la firma lumínica y la aerodinámica visible, más que en un simple “kit” de carrocería. El objetivo es que el conjunto parezca nacido así y no añadido después. Si finalmente deriva en un “few-off”, la coherencia de acabados y ajustes será tan importante como la forma.

En lo técnico, el punto de partida es el NSX de segunda generación y su arquitectura Sport Hybrid SH-AWD. Combina un V6 3.5 biturbo en posición central con tres motores eléctricos y una caja automática de doble embrague y nueve marchas. Dos motores actúan en el eje delantero y otro apoya al tren trasero junto al motor térmico. Este esquema permite vectorización de par en el eje delantero, respuesta inmediata al acelerador y apoyo eléctrico en transiciones, además de funciones de regeneración. En sus cifras conocidas, el conjunto ronda los 581 CV, con aceleración de superdeportivo y velocidades máximas por encima de los 300 km/h.
En seguridad y comportamiento, el interés del NSX moderno siempre estuvo en cómo utiliza la electrónica para sumar precisión sin convertirlo en un coche “fácil” a costa de quitar sensaciones. La tracción total eléctrica puede modular el par a cada rueda delantera, y eso ayuda a cerrar la trayectoria en apoyo o estabilizar en cambios de carga. En carretera, esta tecnología tiene impacto directo en confianza, especialmente en firmes bacheados o con poca adherencia. En un proyecto como el Tribute, el reto está en mantener ese equilibrio si se modifican elementos aerodinámicos o se ajustan vías, neumáticos o pesos.

El apartado de precios y disponibilidad se entiende mejor desde España mirando el contexto real: el NSX no es un modelo habitual en nuestro mercado, y su presencia es minoritaria incluso en el canal de ocasión. Además, el Tribute se plantea como una intervención de producción muy limitada, con enfoque artesanal y orientación a coleccionistas. Eso suele traducirse en operaciones de importación, logística y trámites específicos, y en un coste final propio del mundo “one-off” o “few-off”. Por eso, más que un coche pensado para volumen, se perfila como una pieza de imagen y de cultura del automóvil.

El cierre de la ruta será Milán, donde el Honda NSX Tribute by Italdesign se mostrará durante la Milan Design Week 2026, del 20 al 26 de abril, dentro del entorno Fuorisalone y en un espacio dedicado de Italdesign en el área de Via Tortona. En ese marco, el coche se presenta como cruce entre ingeniería japonesa y sensibilidad estética italiana, con la intención de demostrar que reinterpretar un icono no consiste en repetirlo, sino en traducirlo. Para el público español, el interés está en ver cómo se formaliza esa “traducción” y si el proyecto termina en una pequeña serie con especificación definitiva.























