Ford regresa al WRC en 2028 como equipo oficial de fábrica, 16 años después de retirar su programa directo. Lo hará junto a M-Sport, la estructura que ha mantenido a la marca en los tramos durante todo este tiempo. El movimiento no consiste únicamente en aumentar el apoyo al equipo actual: Ford Racing participará de forma directa y ya prepara un coche completamente nuevo para 2029.

Conviene separar esas dos fechas. La implicación oficial comenzará en 2028, aunque Ford todavía no ha concretado qué coche competirá esa temporada, quiénes serán sus pilotos ni el calendario de desarrollo. El nuevo modelo llegará un año después y estará inspirado en uno de los próximos turismos europeos de la marca. Tampoco tiene nombre confirmado. Por ahora, cualquier apuesta por un Fiesta, un Puma o un Bronco es solo eso: una apuesta.
La colaboración con M-Sport, que comenzó en 1997, seguirá siendo la base del proyecto. El preparador británico conoce bien el terreno: gestionó la etapa oficial de Ford hasta 2012 y continuó después con distintos grados de apoyo, primero con el Fiesta y desde 2022 con el Puma Rally1. Por eso Ford no regresa a un campeonato en el que hubiera desaparecido su emblema; lo que recupera es la condición de fabricante plenamente involucrado.

El momento elegido tiene bastante sentido. En 2027 entra en vigor el reglamento WRC27, concebido para rebajar el coste de acceso y permitir carrocerías muy distintas sobre una célula de seguridad tubular. Un coche listo para competir en asfalto tendrá un precio máximo reglamentario de 345.000 euros, menos de la mitad de lo que cuesta la generación saliente según la FIA. La normativa durará diez años, un plazo que permite amortizar un programa largo.

Los WRC27 arrancarán con un motor 1.6 turbo de combustión, alrededor de 290 CV, tracción total y cambio secuencial de cinco velocidades. Usarán combustible sostenible y prescindirán inicialmente del sistema híbrido que estrenaron los Rally1 en 2022. La plataforma admite que más adelante lleguen otras tecnologías, incluidas soluciones híbridas o eléctricas, pero no hay confirmación de que el Ford de 2029 vaya a utilizar alguna de ellas.
También cambia la libertad de diseño. El reglamento fija unas cotas exteriores —entre 4,10 y 4,30 metros de longitud y un máximo de 1,875 metros de anchura—, pero no obliga a partir de una carrocería de producción concreta. Puede tener aspecto de utilitario, berlina, SUV o incluso de prototipo específico. Ford ha decidido vincular visualmente su coche de competición con un modelo europeo futuro, una elección comercial más que una exigencia técnica.

Ese vínculo lleva el anuncio más allá de los rallys. Ford lanzará cinco turismos nuevos en Europa hasta finales de 2029. El plan incluye un compacto eléctrico, un SUV eléctrico pequeño, dos crossover multienergía y un nuevo integrante de la familia Bronco. Este último se fabricará en Almussafes a partir de 2028, un dato especialmente relevante para España. La empresa sostiene que el trabajo de chasis, control y respuesta realizado en el WRC pasará a esos coches, aunque todavía no ha detallado componentes concretos ni versiones deportivas.
La entrada de Ford da algo de aire a una categoría que necesitaba compromisos industriales. Toyota ya trabaja en su propio coche WRC27 y el reglamento ha atraído proyectos independientes, entre ellos el español RMC Motorsport y el belga Project Rally One. La vuelta de un fabricante con un programa completo aumenta la competencia, pero no resolverá por sí sola la incertidumbre sobre la parrilla: quedan por conocer los planes a medio plazo de otras marcas y el número real de coches disponibles.

Ford y M-Sport tienen historia para sostener la ambición. Juntos ganaron los títulos de constructores de 2006 y 2007 con el Focus, y M-Sport repitió en 2017 con el Fiesta de Sébastien Ogier. Antes habían competido modelos como el Escort y el Sierra; después llegaron el Focus, el Fiesta y el Puma. El último triunfo del Puma Rally1 abrió la era híbrida en Montecarlo 2022 con Sébastien Loeb.

El programa encaja además en una ofensiva deportiva mucho más amplia. Ford ha regresado a la Fórmula 1 como socio técnico y de motores de Red Bull, compite en rally-raid con el Raptor y volverá a la categoría principal del Mundial de Resistencia en 2027. En el WRC quedan dos temporadas de trabajo antes de ver al equipo oficial y tres para conocer su coche definitivo. La primera respuesta importante llegará cuando Ford explique con qué competirá en 2028.






















