Un concepto adelantado a su tiempo
En 1999, Audi presentó en el Salón de Frankfurt un modelo que dividió opiniones: el A2. Su carrocería fabricada íntegramente en aluminio lo convertía en un compacto ligero, con solo 153 kilos de estructura y un diseño pensado para maximizar la eficiencia aerodinámica. Con 3,83 metros de longitud y una altura de 1,55 metros, ofrecía un habitáculo amplio en relación a su tamaño. Se produjo en Neckarsulm hasta 2005, con un total de 176.377 unidades fabricadas.

Los orígenes del proyecto
La idea de un coche que consumiera solo 3 litros a los 100 nació en el Grupo Volkswagen a comienzos de los años noventa. Audi se apoyó en su centro de aluminio en Neckarsulm y presentó en 1995 un prototipo llamado “Ringo”. Este primer ensayo sirvió para experimentar con el Audi Space Frame, una estructura menos artesanal que la estrenada en el A8. El diseño exterior corrió a cargo de Luc Donckerwolke, mientras que Stefan Sielaff y Gerhard Pfefferle desarrollaron el interior y la línea definitiva.
En 1997, el IAA de Frankfurt mostró el prototipo Al2 “Light Green”, seguido del “Light Blue” en Tokio, que ofrecía techo solar retráctil y tres puertas. Las reacciones del público fueron dispares, pero los ingenieros asumían que la propuesta generaría debate. Finalmente, en noviembre de 1997, el Comité Ejecutivo de Audi aprobó su paso a producción.

Lanzamiento y producción
El estreno mundial del Audi A2 en serie tuvo lugar en 1999. Fue el primer compacto con carrocería íntegra de aluminio en la historia reciente de la industria. Ese mismo año se inauguraron nuevas instalaciones en Neckarsulm para su producción. En paralelo, se presentó el A2 1.2 TDI, que alcanzaba un consumo récord de 3 l/100 km.
En su lanzamiento al mercado en junio de 2000, se ofrecía con un motor de gasolina y un diésel de 75 CV, ambos con tracción delantera y transmisión manual de cinco velocidades.
El pionero A2 1.2 TDI
La variante más icónica fue el A2 1.2 TDI, comercializado desde 2001. Con un motor tricilíndrico de 61 CV y un peso de 855 kg, logró consumos de 2,99 l/100 km. Incorporaba transmisión automática con embrague electrohidráulico, neumáticos estrechos y elementos aerodinámicos específicos que rebajaban su coeficiente de resistencia a un 0,25 Cx, uno de los mejores valores de la época.

Gama de motores y versiones
Durante su vida comercial, el A2 contó con dos bloques de gasolina y tres diésel. En 2002, Audi introdujo el motor FSI de 1,6 litros y 110 CV, capaz de superar los 200 km/h. Un año más tarde, apareció la edición especial “colour.storm”, con colores llamativos como amarillo Imola, rojo Misano, azul Sprint o naranja Papaya, combinados con detalles en negro mate en techo y pasos de rueda. Esta serie, disponible con casi toda la gama mecánica salvo el 1.2 TDI, amplió el atractivo del modelo.

Fin de producción y legado
La producción del Audi A2 cesó en julio de 2005. Pese a no alcanzar las expectativas comerciales, el modelo ha ganado con el tiempo el estatus de clásico moderno. Su carrocería ligera, su aerodinámica avanzada y su enfoque en la eficiencia lo mantienen como una referencia en la historia de los compactos. Hoy conserva un grupo de entusiastas que siguen utilizándolo a diario por su bajo consumo y fiabilidad.























