Zaragoza se consolida como la puerta de entrada de Leapmotor en Europa. Apenas tres días después de inaugurar oficialmente la producción del SUV eléctrico B10 en la planta de Stellantis en Figueruelas, la marca china ha anunciado que el siguiente modelo que saldrá de esas líneas será el Leapmotor B05, su compacto eléctrico más deportivo, con 218 CV, propulsión trasera y hasta 482 kilómetros de autonomía WLTP.
El anuncio lo hizo Leapmotor International, la sociedad conjunta con la que Stellantis comercializa y produce los coches de la marca fuera de China, el 19 de octubre. El mensaje es claro: el B05 será el segundo modelo construido en Zaragoza y supone pasar de fabricar un solo vehículo en Europa a tener una pequeña gama con acento español. Eso sí, por ahora la compañía no ha concretado ni la fecha de arranque ni los volúmenes de producción previstos.
La estrategia tiene nombre propio. Leapmotor habla de «Made in Europe» y de un enfoque «local para local»: combinar su tecnología eléctrica y su rapidez de desarrollo con el saber hacer industrial de Stellantis, su escala y sus estándares de calidad. Fabricar en Zaragoza no solo acerca la producción a los clientes, también integra a la marca en el tejido de proveedores y trabajadores de la industria europea del automóvil.

Danilo Annese, consejero delegado de Leapmotor International, definió la decisión como otro gran paso en el camino europeo de la marca y subrayó que llevar un segundo modelo a Zaragoza, tras el buen arranque del B10, demuestra la importancia estratégica que tiene esta fábrica para su desarrollo industrial en el continente.
¿Y qué coche es el B05? Se trata de un compacto del segmento C con silueta de inspiración coupé que Leapmotor presentó a la prensa europea el pasado mes de junio. Es el primer modelo de corte deportivo de la marca y su lema, «Sporty Elegance, Everyday Thrill», resume bien la idea: diseño llamativo y una conducción más emocionante que la de un eléctrico al uso, sin renunciar a la practicidad del día a día.
Su motor eléctrico rinde hasta 160 kW (218 CV) y 240 Nm de par, suficientes para acelerar de 0 a 100 km/h en 6,7 segundos. Incluso cuenta con un modo Launch Control para sacar el máximo partido a las salidas. La tracción es trasera, el reparto de pesos es del 50:50 y la suspensión combina un esquema McPherson delante con un multibrazo detrás.
Un detalle relevante es que el chasis se ha desarrollado junto al equipo global de chasis de Stellantis y se ha ajustado específicamente a los gustos europeos. La marca promete un equilibrio entre comodidad y respuesta ágil, algo que los compradores del Viejo Continente suelen exigir más que en otros mercados.

En cuanto a baterías, el B05 utiliza una arquitectura Cell-to-Chassis (CTC), que integra las celdas directamente en la estructura del coche. Según Leapmotor, esta solución reduce peso, mejora la eficiencia, gana espacio interior y aumenta la rigidez. Hay dos capacidades: 56,2 kWh con hasta 401 km WLTP y 67,1 kWh con hasta 482 km WLTP. En carga rápida, pasa del 30 al 80 % en unos 17 minutos.
El diseño es uno de sus argumentos principales. Tiene una anchura a la altura de los hombros de 1.880 mm, puertas sin marco, tiradores ocultos, firma luminosa en forma de cuchilla y llantas aerodinámicas de 19 pulgadas. Su coeficiente aerodinámico es de solo 0,26, una cifra muy buena que ayuda a estirar la autonomía en autopista.
Por dentro apuesta por un salpicadero con dos pantallas: una central de 14,6 pulgadas para el sistema multimedia y un cuadro digital de 8,8 pulgadas. Hay tapicería de piel ecológica con certificación OEKO-TEX, techo panorámico y asientos calefactables, además de una aplicación que permite controlar a distancia la climatización, programar la carga o usar el móvil como llave.
La seguridad también juega a favor del B05. Equipa 21 funciones de asistencia a la conducción apoyadas por 14 sensores y cámaras, siete airbags y una carrocería con una rigidez torsional de 34.500 Nm/°. En septiembre logró las cinco estrellas Euro NCAP, con un 92 % en protección en caso de choque, un 100 % en los impactos laterales contra barrera y contra poste, y un 89 % en seguridad tras la colisión.

En precio, cuando llegó al mercado europeo Leapmotor anunció una tarifa de partida de 26.900 euros, una cifra que lo coloca en el terreno de compactos eléctricos muy populares. Producirlo en Zaragoza podría ayudar a mantener esa competitividad y, además, despeja dudas sobre los aranceles que la Unión Europea aplica a los eléctricos fabricados en China.
Para la planta aragonesa, la noticia supone carga de trabajo adicional en plena transformación eléctrica. Figueruelas, que durante décadas ha sido la casa del Opel Corsa, ya convive con el Leapmotor B10 y ahora suma un segundo modelo de la marca china, lo que confirma su papel de bisagra dentro de la alianza entre Stellantis y Leapmotor.
Según Leapmotor, la inclusión del B05 en los planes de producción también demuestra el potencial a largo plazo de su cooperación con Stellantis, que la marca presenta como un ejemplo tangible de colaboración global, de valor industrial en Europa y de crecimiento sostenible en la región.
La gran pregunta es cuándo veremos los primeros B05 «made in Zaragoza» y si su llegada se traducirá en un precio todavía más atractivo en los concesionarios españoles. Con 218 CV, propulsión trasera y casi 500 km de autonomía, ¿puede este compacto fabricado en España plantar cara a los eléctricos europeos de siempre?













