El Škoda Epiq hecho en Navarra estrena acabado Sportline

El Škoda Epiq Sportline, fabricado en Navarra, suma estética deportiva, Light Band, asientos en Suedia y el equipamiento más completo de la gama eléctrica.
Škoda Epiq Sportline eléctrico

Pamplona fabrica desde este año el primer Škoda hecho en España, y ese coche acaba de ganar la versión que muchos clientes buscan cuando quieren algo más que un buen precio. El Škoda Epiq Sportline, presentado en el Salón de París, es la variante de aspecto más deportivo y la mejor equipada del SUV eléctrico más pequeño y asequible de la marca checa, que comparte línea de montaje con el Volkswagen ID. Cross en la planta navarra de Landaben.

Conviene aclarar desde el principio que Sportline no significa más potencia. Las mecánicas son las mismas del resto de la gama y lo que cambia es la imagen, el equipamiento y el ambiente interior. Es una fórmula que Škoda lleva años aplicando con éxito en el Octavia, el Kodiaq o el Elroq, y que tiene mucho sentido en un modelo que va a competir en uno de los segmentos más disputados de Europa.

Por fuera, el Epiq Sportline combina paragolpes del color de la carrocería con elementos en negro brillante: las letras Škoda, las barras del techo y las carcasas de los retrovisores. Es además la única versión del Epiq que puede llevar el techo pintado en negro. Estrena en esta gama la firma luminosa Light Band, una franja iluminada en la parrilla que se suma a los faros LED Matrix con forma de T y a los pilotos traseros también de LED, los tres elementos de serie. Las llantas de aleación negras son de 19 pulgadas en el equipamiento de serie y pueden ser de 20 como opción, en ambos casos con diseños exclusivos de esta versión.

Škoda Epiq Sportline eléctrico
El Škoda Epiq Sportline se presentó en el Salón de París. Foto: Škoda

El interior apuesta por el negro como color dominante. Los asientos deportivos, con ajuste eléctrico y mejor sujeción lateral, se tapizan en Suedia, un material de tacto similar al ante que también cubre el reposabrazos, los paneles de las puertas y una moldura del salpicadero. El volante deportivo de tres radios, calefactado y con el logotipo Sportline, incorpora levas para regular la intensidad de la frenada regenerativa. Completan el ambiente los pedales de acero inoxidable, la iluminación ambiental, el techo interior negro y los umbrales decorados.

Interior del Škoda Epiq Sportline
Interior del Škoda Epiq Sportline, con asientos deportivos en Suedia. Foto: Škoda

El equipamiento es el más completo de la gama. Incluye de serie los paquetes Confort y Tecnología del acabado Selection y el paquete de Luz y Visibilidad, lo que se traduce en asientos delanteros y volante calefactados, climatizador de dos zonas, retrovisor interior fotosensible, cristales traseros oscurecidos, sensores de aparcamiento delanteros, cámara de visión trasera, cargador inalámbrico de 15 vatios, acceso sin llave avanzado y llave digital en el móvil.

Como opciones quedan dos paquetes. El de viaje añade el asistente Travel Assist 3.0, el sistema de protección preventiva de ocupantes, navegador y tres años de servicios conectados. El Premium suma cámara de 360 grados, equipo de sonido Canton con diez altavoces, un pequeño maletero delantero y varias funciones de aparcamiento automático, incluido el control remoto desde el móvil y la memorización de maniobras repetitivas, como entrar en el garaje de casa.

En cuanto a mecánicas, el Epiq Sportline se ofrece con las dos variantes eléctricas de la gama. El Epiq 40 monta una batería de 37 kWh útiles y un motor de 99 kW, que equivalen a 135 CV, con 267 Nm de par y una autonomía preliminar de más de 310 kilómetros. Carga del 10 al 80 % en 23 minutos. El Epiq 55 sube a 52 kWh útiles y 155 kW, unos 211 CV, con 290 Nm, acelera de 0 a 100 km/h en 7,1 segundos y anuncia hasta 440 kilómetros de autonomía, también con carácter provisional. En este caso, la carga rápida del 10 al 80 % puede completarse en apenas 24 minutos. Ambas versiones tienen la velocidad máxima limitada a 160 km/h, modo de conducción a vela y un asistente de conducción eficiente.

La marca no ha comunicado todavía el precio del Epiq Sportline en España, un dato que será clave para valorar su posición. El Epiq nació con la idea de acercar el coche eléctrico a un público amplio, y una versión tan equipada corre el riesgo de alejarse de esa filosofía si el sobreprecio es elevado. Por otro lado, quien busque un eléctrico urbano con buena presencia encontrará aquí un coche más vistoso y mejor rematado sin necesidad de pasar a una categoría superior.

Škoda Epiq Sportline fabricado en Navarra
El Škoda Epiq se fabrica en la planta navarra de Landaben. Foto: Škoda

Para la industria española, cada nueva versión del Epiq tiene una lectura añadida. La planta de Landaben lo produce junto al ID. Cross desde hace unos meses, y el éxito comercial de ambos modelos será determinante para el futuro de la fábrica navarra en la era eléctrica. El Škoda Epiq Sportline no cambia el fondo del coche, pero le da un argumento más para atraer a quien quiere un eléctrico compacto con algo de personalidad.

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