El Maybach de LeBron James saldrá a subasta por una buena causa

El Maybach de LeBron James, un S 680 personalizado con su firma y su logotipo, se subastará en Nueva York en noviembre a beneficio de su fundación.
Mercedes-Maybach S 680 de LeBron James que se subastará en Nueva York

LeBron James ha ganado casi todo lo que se puede ganar en una pista de baloncesto, y ahora va a poner a prueba su tirón en una sala de subastas. El Maybach de LeBron James, un Mercedes-Maybach S 680 personalizado al detalle por el propio jugador junto al departamento Manufaktur de la marca, saldrá a la venta en Nueva York el próximo mes de noviembre, y todo lo que se recaude irá destinado a su fundación.

La subasta correrá a cargo de Gooding Christie’s dentro de Retromobile New York, una cita del coleccionismo que se celebrará del 19 al 22 de noviembre en el Javits Center de Manhattan. Antes, el coche podrá verse entre el 9 y el 16 de noviembre en el espacio de Mercedes-Benz en Manhattan y después en el propio Javits Center los días 19 y 20. Mercedes no ha publicado estimación de precio ni precio de salida, y avisa de que podría anunciar más exhibiciones.

El beneficiario es la LeBron James Family Foundation, la organización con la que el jugador trabaja desde hace años con estudiantes y familias de Akron, en Ohio, la ciudad donde nació. Su programa más conocido se llama I PROMISE y gira en torno a la educación de niños y jóvenes. El propio James explica que el trabajo de su fundación lo es todo para él, y que esta subasta le permite seguir apoyando a su comunidad y a las familias a las que atiende.

Mercedes-Maybach S 680 Manufaktur Made to Measure de LeBron James
El Maybach de LeBron James se subastará con fines benéficos. Foto: Mercedes-Benz

El coche en sí es una pieza singular. Parte del S 680, la versión más exclusiva de la berlina Maybach, la que esconde bajo el capó el doce cilindros biturbo de seis litros y 612 CV. La carrocería se ha pintado en un tono marfil de la paleta Manufaktur, muy luminoso y poco habitual en un coche de este tamaño, que contrasta con un interior de cuero napa azul en un tono llamado Stormy Weather y costuras en color porcelana.

La firma del jugador aparece bordada en los cojines, las alfombrillas y los reposacabezas. Hay, además, un detalle que Mercedes subraya con cierto orgullo: el emblema V12 que llevan habitualmente estos coches ha sido sustituido por otro con el logotipo personal de LeBron James, la primera vez que Maybach permite algo así. Un segundo emblema, mucho más discreto, reproduce las coordenadas geográficas de Akron, un guiño a sus orígenes que solo descubrirá quien se acerque a mirar.

Todo este trabajo pertenece al programa Manufaktur Made to Measure, con el que Mercedes ofrece a sus clientes más exigentes la posibilidad de elegir colores, materiales y acabados fuera de catálogo. Es un servicio pensado para que no haya dos coches iguales, y en este caso el resultado es tan personal que difícilmente se podría confundir con cualquier otro S 680.

Detalle del Mercedes-Maybach S 680 personalizado para LeBron James
Detalle del Maybach de LeBron James. Foto: Mercedes-Benz

Como es lógico en un coche de estas características, la eficiencia no es su principal virtud. Mercedes homologa un consumo combinado de entre 11 y 11,7 litros cada 100 kilómetros, con unas emisiones de 252 a 267 gramos de CO2 por kilómetro. Pero nadie puja por un Maybach firmado por una estrella de la NBA pensando en lo que gasta, sino en lo que representa.

Y ahí está la gran incógnita. El valor de un coche de famoso depende de algo tan difícil de medir como la conexión entre el comprador y el personaje. La historia de las subastas está llena de ejemplos de vehículos que se pagaron muy por encima de su valor de mercado solo por haber pasado por las manos de una celebridad, y también de otros que decepcionaron. En este caso juegan a favor la causa benéfica, la personalización irrepetible y el hecho de que no se trata de un coche usado y olvidado, sino de una pieza creada a propósito.

Para Mercedes, la operación tiene también una lectura de imagen. Asociar Maybach a una figura con el alcance mediático de LeBron James, y hacerlo con un fin solidario, es la clase de escaparate que ninguna campaña publicitaria convencional consigue. Para el futuro propietario, el atractivo es otro: llevarse a casa una berlina de doce cilindros que nadie más podrá tener igual y que, de paso, habrá ayudado a financiar la educación de unos cuantos chavales de Akron.

La cifra final se conocerá en noviembre. Será entonces cuando sepamos si la firma de LeBron James cotiza tanto sobre el cuero como sobre el parqué.

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