De Zaragoza a París en el Opel Corsa GSE de 281 CV

El Opel Corsa GSE, con 281 CV y diferencial Torsen, viajó 1.555 km desde Zaragoza, donde se fabrica, hasta el Salón de París. Ya admite pedidos en España.
Opel Corsa GSE eléctrico de 281 CV en su viaje de Zaragoza a París

Hay formas más cómodas de llevar un coche al Salón de París que conducirlo durante 1.555 kilómetros, pero pocas tan elocuentes. Opel ha querido demostrar que su Opel Corsa GSE, el eléctrico de producción más rápido de la marca, sirve para algo más que para dar vueltas a un circuito, y lo ha hecho con un viaje que arranca precisamente en Zaragoza, la ciudad donde se fabrica el Corsa.

El recorrido salió de la capital aragonesa hacia Pamplona, cruzó la frontera, bordeó la costa vasca francesa por San Juan de Luz y Biarritz y subió después por Burdeos, Nantes, Angers y Tours hasta la Puerta de Versalles, donde se celebra el salón. La primera parada para cargar, en pleno Pirineo, sirvió para pasar la batería del 20 al 80 % en 20 minutos. Es un trazado que mezcla autopista, puertos de montaña y carreteras secundarias, justo el tipo de uso que más castiga a un eléctrico pequeño. Opel no ha detallado tiempos totales ni consumos reales del trayecto, así que el viaje vale como demostración de intenciones más que como prueba científica, pero deja una idea clara de cómo se comporta en carretera abierta.

Conviene recordar qué es este Corsa. Las siglas GSE recogen el testigo de los míticos GSi, y la ficha lo justifica: 207 kW, es decir, 281 CV, y 345 Nm de par enviados al eje delantero. Acelera de 0 a 100 km/h en 5,5 segundos y, para que toda esa fuerza no se pierda en forma de humo y subviraje, monta un diferencial autoblocante mecánico Torsen, una pieza que muchos deportivos eléctricos han olvidado.

Opel Corsa GSE durante el recorrido de 1.555 km hasta París
El Opel Corsa GSE recorrió 1.555 km hasta el Salón de París. Foto: Opel

El chasis también está trabajado. La suspensión deportiva rebaja la altura en 10 milímetros, las barras estabilizadoras son específicas y los topes de suspensión son hidráulicos, una solución que suaviza el final del recorrido sin necesidad de endurecer los muelles. Las llantas de 18 pulgadas calzan neumáticos Michelin Pilot Sport 4S y los frenos delanteros llevan pinzas Alcon de cuatro pistones. Por fuera se distingue por un kit aerodinámico en negro y unos pasos de rueda más anchos.

La batería es de 54 kWh brutos y 51 aprovechables, y la velocidad máxima queda limitada a 180 km/h. En autonomía, Opel anuncia en su web española hasta 336 kilómetros en ciclo WLTP, y un consumo combinado de entre 16 y 17 kWh cada 100 kilómetros. No es una cifra para grandes alardes, pero la recarga rápida compensa: veinte minutos para recuperar seis décimas de batería permiten encadenar etapas largas sin desesperarse, como demuestra el propio viaje.

Dentro, el ambiente es el que cabe esperar de un pequeño deportivo. Los asientos son deportivos y, como el volante, van tapizados en Alcantara y tienen calefacción. Los pedales son de aluminio, hay tres modos de conducción y el cuadro digital incluye pantallas específicas con tiempos por vuelta, potencia, par y fuerzas G en tiempo real. Detrás, el respaldo se abate en proporción 40/60, lo que ayuda a que el coche siga siendo un utilitario aprovechable cuando no se va con prisa.

Opel Corsa GSE eléctrico de 281 CV en su viaje de Zaragoza a París
Opel Corsa GSE. Foto: Opel

El precio de partida comunicado al abrir los pedidos en España es de 33.590 euros. La compra incluye el paquete Electric All In de Opel, con garantía de la batería de ocho años o 160.000 kilómetros, asistencia en carretera y servicio de carga móvil durante ocho años, además de un cargador doméstico y una tarjeta de recarga. Conviene consultar en el concesionario la tarifa final con promociones y ayudas, que pueden variar según el momento de la compra. La marca confirma que el coche ya admite pedidos.

El Corsa GSE llega a un terreno donde ya compiten otros utilitarios eléctricos con vocación deportiva, y lo hace con dos argumentos sólidos: un diferencial mecánico que pocos ofrecen y un precio que, sin ser bajo, resulta razonable para su potencia. Su punto débil está en la autonomía, más justa que la de otros Corsa eléctricos por el enfoque prestacional y el calzado deportivo.

Que el viaje de presentación saliera de Zaragoza tiene, además, una lectura que va más allá del márketing. La planta aragonesa lleva décadas siendo la casa del Corsa, y ver salir de allí la versión más radical del modelo camino del escaparate más importante de Europa es un recordatorio de que algunos de los coches que se discuten en París también se construyen aquí.

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