El Zeekr 9X ya está a la venta en España. Es el coche más ambicioso que la marca del grupo Geely ha traído hasta ahora a nuestro mercado: un SUV híbrido enchufable de 5,24 metros, seis plazas y 897 CV que cuesta desde 121.500 euros. La cifra sitúa al recién llegado frente a grandes SUV de lujo como el BMW X7, el Mercedes GLS o el Range Rover, pero con una receta técnica bastante distinta.

La gama española arranca, al menos por ahora, con una sola versión. Se llama Ultra AWD, tiene tracción total y adopta una distribución interior 2+2+2. Los 121.500 euros anunciados son el precio de venta al público, no una cuota de financiación ni una tarifa condicionada a entregar otro coche. Zeekr tampoco ha comunicado una campaña de descuento específica para el lanzamiento. Por su precio queda fuera del Programa Auto+, cuyo límite para turismos de hasta siete plazas es de 45.000 euros antes de impuestos. Las primeras unidades ya están disponibles en concesionarios.
El sistema Super Hybrid combina dos motores eléctricos con un propulsor de gasolina turboalimentado de 2,0 litros. Este último trabaja como generador para extender la autonomía, mientras el conjunto eléctrico se encarga de mover el coche. La potencia máxima alcanza 660 kW, equivalentes a 897 CV, y el par llega a 935 Nm. Son números especialmente llamativos en un SUV que pesa unos 2.900 kilos: acelera de 0 a 100 km/h en 4,1 segundos y puede alcanzar 240 km/h.

La batería tiene 55,1 kWh, una capacidad más propia de algunos eléctricos urbanos que de un híbrido enchufable. Zeekr anuncia hasta 179 kilómetros en modo eléctrico y 737 kilómetros de autonomía combinada. La arquitectura de 900 voltios admite 330 kW en corriente continua y permite pasar del 10 al 80% en 9,5 minutos, siempre que se encuentre un cargador capaz de entregar esa potencia y la batería esté en la temperatura adecuada. Con semejante alcance eléctrico homologado, le corresponde la etiqueta Cero de la DGT.

No es un coche fácil de colocar en una plaza convencional. Mide 5,239 metros de largo, 2,029 de ancho sin retrovisores y 1,819 de alto. La distancia entre ejes alcanza 3,169 metros. Ese tamaño se aprovecha para montar seis asientos reales y dejar una segunda fila con dos butacas independientes, reposapiernas eléctricos y respaldos reclinables hasta 145 grados. La tercera fila también cuenta con regulación eléctrica, calefacción y respaldos reclinables. Si se abaten las dos filas posteriores, el volumen máximo de carga llega a 2.148 litros.

Buena parte del argumento del 9X está dentro. Los cuatro ocupantes de las dos primeras filas disponen de calefacción, ventilación y masaje. Hay tapicería de piel Nappa, molduras de madera, frigorífico con un margen de funcionamiento entre -6 y 50 grados y un equipo Naim de 32 altavoces, acompañado por ocho transductores hápticos instalados en los asientos. Para las plazas traseras se reserva una pantalla OLED 3K de 17 pulgadas que baja del techo y puede desplazarse hacia delante. Delante aparecen dos paneles OLED de 16 pulgadas y un sistema de proyección de información de 47 pulgadas.
Zeekr ha mantenido algunos mandos físicos en la consola, una decisión sensata en un habitáculo cargado de pantallas. El conductor también cuenta con suspensión neumática de doble cámara, amortiguadores de control electrónico y diez modos que cubren desde el uso diario hasta superficies de baja adherencia. Las llantas son de 22 pulgadas.

El equipo de asistencia utiliza un sensor LiDAR, cámaras, radares y procesadores Nvidia Drive Thor. Incluye control de crucero adaptativo, centrado y mantenimiento de carril, aunque no convierte al 9X en un vehículo autónomo. Por el momento no se ha publicado una calificación independiente de Euro NCAP para este modelo.

El Zeekr 9X ya puede pedirse en la red española de la marca, con carrocería blanca, gris o negra y un Black Pack opcional. Su rival más cercano por planteamiento es el Volvo XC90 T8, también híbrido enchufable y con tres filas, aunque el sueco ofrece 406 CV y hasta 70 kilómetros eléctricos por un precio de tarifa inferior. El 9X juega otra baza: más tamaño, mucha más potencia y una segunda fila pensada para viajar como pasajero, no para llevar a siete personas con la máxima flexibilidad.























