El Brabus Bodo Cabriolet ya tiene neumáticos desarrollados expresamente para sus 1.000 CV. Pirelli suministrará en exclusiva unos P Zero de 22 pulgadas capaces de trabajar a los 360 km/h que alcanza este descapotable. La noticia va más allá de un cambio de gomas: muestra el nivel de ingeniería que exige un gran turismo V12 fabricado en solo 77 unidades, con carrocería de carbono y una producción muy alejada de las series convencionales.
Presentado en agosto de 2026, el Bodo Cabriolet es la variante abierta del Bodo Gran Turismo Coupé y un homenaje al fundador de la compañía, Bodo Buschmann. Brabus lo construye en Bottrop como una serie independiente de 77 coches. Su configuración 2+2, el motor delantero y la capota de lona lo sitúan en el terreno de los grandes descapotables para viajar, aunque las cifras pertenecen directamente al mundo de los superdeportivos.

El V12 biturbo de 5,2 litros entrega 735 kW, equivalentes a 1.000 CV, y 1.200 Nm entre 2.900 y 5.000 rpm. Toda esa fuerza llega únicamente al eje trasero mediante un cambio automático de convertidor de par y ocho marchas. Un diferencial electrónico puede bloquearse hasta el 100 %. Brabus anuncia 3,0 segundos para pasar de 0 a 100 km/h, 8,5 segundos hasta 200 y 23,9 segundos hasta 300 km/h. La velocidad máxima está limitada electrónicamente a 360 km/h.
El escape de acero inoxidable emplea cuatro catalizadores metálicos y filtros de partículas específicos para controlar la contrapresión. Sus válvulas permiten variar el volumen del V12 desde el habitáculo, una solución más útil que un sonido permanente para un coche pensado también como gran turismo. No altera sus prestaciones, pero sí el carácter con el que entrega cada trayecto.

Ahí entran los nuevos Pirelli P Zero. Montan medida 285/30 ZR22 XL delante y 335/25 ZR22 XL detrás, y llevan el marcaje «BB» en el flanco para identificarlos como una especificación propia. Pirelli ha trabajado sobre la estructura, el dibujo y el compuesto para combinar estabilidad a muy alta velocidad con precisión de dirección y un mínimo de confort. No son una cubierta de catálogo elegida por tamaño. También estarán disponibles para el Bodo Coupé.
El desarrollo comenzó mediante simulación virtual y terminó en la pista alemana de Papenburg, donde ambas compañías ajustaron la respuesta del neumático al chasis. El flanco de alto contraste tiene una función estética, pero lo relevante está en una carcasa preparada para soportar el peso, el par y las cargas generadas a velocidades poco habituales incluso entre deportivos. En un coche así, la homologación específica importa tanto como la cifra de potencia.
Las llantas forjadas Brabus Monoblock Z-GT de 22 pulgadas esconden frenos carbocerámicos, con pinzas fijas de seis pistones delante y cuatro detrás. La suspensión combina dobles triángulos en el eje delantero con un esquema multibrazo posterior y amortiguadores adaptativos. Hay cinco programas de conducción —GT, Sport, Sport+, Wet e Individual— y un sistema que eleva ambos ejes 25 milímetros para superar rampas; la altura normal se recupera automáticamente al alcanzar 45 km/h.
Toda la carrocería se fabrica en fibra de carbono preimpregnada. Mide 5,06 metros de largo, 2,03 de ancho y solo 1,31 de alto. El alerón trasero se despliega por fases y, durante una frenada fuerte por encima de 140 km/h, adopta una posición casi vertical para actuar como freno aerodinámico. La capota puede llevar el motivo «77» tejido en el propio material. Dentro abundan el cuero, la fibra vista y los detalles hechos a medida. Cada unidad incorpora además un pasaporte digital basado en blockchain que registra su configuración y autenticidad.

El consumo homologado es de 14,1 l/100 km y las emisiones llegan a 321 g/km de CO₂. Brabus no ha comunicado un PVP oficial para España: tramita el coche bajo consulta y cada ejemplar admite personalización. Por eso, cualquier cifra publicada en otros mercados debe entenderse antes de impuestos y opciones, no como tarifa española. Tampoco se anuncian promociones, financiación o ayudas, algo lógico en una fabricación tan corta.
Por planteamiento, los modelos que más se acercan son el Aston Martin Vanquish Volante y el Ferrari 12Cilindri Spider, ambos descapotables V12 con motor delantero. Ninguno es un rival exacto: el Brabus lleva la exclusividad un paso más lejos por volumen, construcción y precio. Los P Zero específicos cierran ahora una parte esencial del proyecto. Si sus 1.000 CV deben llegar al suelo por solo dos ruedas, el neumático no podía quedar como una decisión secundaria.























