Buscar
Facebook
Twitter
LinkedIn
Telegram
Reddit
Email
WhatsApp

CEER EXOBOT: el parabrisas más grande del mundo

El parabrisas más grande del mundo ya no está en un Tesla. El CEER EXOBOT ha elevado el récord hasta los 2,4 metros de longitud y una superficie aproximada de 4,5 metros cuadrados, bastante por encima de los casi 3 m² del Tesla Cybertruck. El dato llama la atención por sí solo, pero lo más interesante está en cómo la marca saudí ha tenido que resolver un problema evidente: colocar semejante superficie de cristal en un coche concebido para soportar el calor extremo de Arabia Saudí.

Las proporciones del EXOBOT ayudan a entender la escala. Mide 5,26 metros de largo, 2,1 metros de ancho y solo 1,43 metros de alto. El parabrisas se integra en esa silueta con una inclinación de 15 grados que CEER presenta como la más acusada de su clase. No es simplemente un cristal enorme colocado para batir una marca. Su tamaño condiciona la aerodinámica, la visibilidad y, sobre todo, la gestión térmica del habitáculo.

Ahí aparece una de las partes más curiosas del proyecto. Una superficie acristalada de 4,5 m² expuesta a una radiación solar intensa puede convertirse rápidamente en una fuente de calor difícil de controlar. Para reducir ese efecto, el parabrisas utiliza un laminado específico, un revestimiento reflectante y un triple recubrimiento de plata destinado a limitar la entrada de radiación al interior.

El trabajo del cristal se combina con el sistema Halo Cooling. En condiciones de altas temperaturas similares a las habituales en Arabia Saudí, CEER asegura que el habitáculo puede pasar de 65 a 32 grados en unos diez minutos. La refrigeración no recae únicamente sobre el aire acondicionado: el tratamiento del acristalamiento y un flujo de aire optimizado sobre el techo ayudan a reducir la acumulación térmica.

Es una solución bastante lógica si se observa el coche completo, porque el EXOBOT lleva el uso del vidrio mucho más allá del frontal. Sus puertas Shahin Wing, de casi tres metros de longitud, incorporan superficies acristaladas adicionales en la parte inferior. Se suman a las ventanillas superiores y permiten ampliar notablemente la visión lateral desde el habitáculo. Los cristales pueden cambiar entre un modo tintado y otro opaco con solo pulsar un botón, de modo que el ocupante puede elegir entre mayor luminosidad o privacidad.

El anterior referente era el Tesla Cybertruck. Su enorme parabrisas mide alrededor de 1,80 metros de longitud y llega a 1,75 metros de anchura en su zona más amplia, con una superficie próxima a los 3 metros cuadrados. Ya había arrebatado este particular título al Tesla Model X, cuyo parabrisas panorámico Big Sky alcanza 2,87 m². El salto del EXOBOT hasta unos 4,5 m² es considerable incluso dentro de esta peculiar carrera por ampliar la superficie acristalada.

Un parabrisas de este tamaño también cambia cuestiones menos vistosas. El peso, la rigidez del conjunto, el sellado, la resistencia frente a impactos y la sustitución de una pieza tan grande se vuelven más delicados que en un cristal convencional. Si además integra tratamientos especiales, cualquier intervención exige respetar unas características que forman parte del funcionamiento térmico del coche. Aquí el vidrio deja de ser un componente relativamente pasivo y pasa a intervenir directamente en cómo se comporta el habitáculo frente al sol.

También deja una lectura interesante sobre la evolución del parabrisas. Hace tiempo que dejó de ser únicamente el cristal que protege al conductor del viento. Su forma participa cada vez más en el diseño exterior, afecta a la aerodinámica y tiene que convivir con tratamientos térmicos, sensores y tecnologías asociadas a la seguridad y el confort. Cuanto mayor y más complejo es, mayores son también las exigencias para fabricarlo y mantenerlo correctamente.

En el EXOBOT esa relación entre diseño y función resulta especialmente visible. Un coche de 1,43 metros de altura con un frontal tan tendido podía haber acabado pagando su estética con un habitáculo muy expuesto al sol. CEER ha preferido afrontar el problema con tratamientos específicos del vidrio y una climatización diseñada alrededor de esa enorme cabina acristalada.

Y quizá ahí esté lo más interesante del récord. Los 2,4 metros sirven para llamar la atención y los 4,5 m² permiten superar claramente al Cybertruck, pero la cifra aislada cuenta solo media historia. Hacer un parabrisas gigantesco es una cosa; conseguir que sus ocupantes no paguen esa decisión cuando el coche queda bajo el sol saudí es bastante más difícil. El EXOBOT ha convertido el cristal delantero en uno de sus principales argumentos técnicos, no solo visuales.

más noticias

pruebas

vídeos

EBRO S700 HEV

EBRO mueve ficha con el S700 HEV y lo hace en un momento clave: 224 CV, etiqueta ECO, sistema híbrido autorrecargable y un precio que

Ver vídeo »

BYD SEAL U

El BYD SEAL U es un SUV totalmente eléctrico del segmento D que ofrece cinco plazas y está disponible en dos niveles de acabado: Confort,

Ver vídeo »

DS4 E-TENSE CROSSOVER PHEV

Hemos tenido la oportunidad de probar el DS4 E-Tense, la versión híbrida enchufable del crossover compacto francés. Además, exploramos la integración con ChatGPT, el modelo

Ver vídeo »