Ford amplía el despliegue de su tecnología de asistencia avanzada a la conducción en Europa con la llegada de BlueCruise al Ford Kuga. La novedad se incorpora a la gama con cambio automático a partir de abril, con el objetivo de acercar la conducción asistida sin manos a un SUV que, por enfoque y volumen, juega un papel clave en el mercado español. Hasta ahora, este sistema se había estrenado en Europa en el Mustang Mach-E, y la marca lo traslada al Kuga como parte de una actualización que también toca el apartado multimedia y el confort de uso diario.

BlueCruise se define por una premisa concreta: “manos fuera, vista en la carretera”. Es decir, permite retirar las manos del volante, pero exige atención permanente al entorno y supervisa al conductor con sistemas de control específicos. Su funcionamiento queda limitado a tramos de autopista previamente cartografiados y habilitados, conocidos como Blue Zones. En el anuncio europeo se habla de una cobertura aproximada del 95% de autopistas en 16 países, entre los que figura España, pensando tanto en trayectos largos como en desplazamientos cotidianos donde la monotonía y la carga de trabajo al volante suelen ser mayores.
En la práctica, el sistema se apoya en el control de crucero adaptativo inteligente del Kuga y asume de forma continua varias tareas: mantiene el vehículo centrado en el carril, gestiona aceleración y frenada para conservar la distancia con el tráfico precedente y ajusta el ritmo en circulación fluida o en situaciones de retenciones con paradas frecuentes. El objetivo es reducir microcorrecciones y aliviar la fatiga, especialmente en autopista. Aun así, conviene entenderlo como asistencia y no como automatización total: el conductor sigue siendo responsable y debe estar preparado para retomar el control cuando el sistema lo solicite o se salga de la zona habilitada.

La llegada de BlueCruise al Kuga se integra en una oferta ya amplia de ayudas a la conducción, donde Ford también destaca soluciones orientadas a un uso familiar y de ocio. Un ejemplo es Trailer Tow Navigation, una función pensada para quienes remolcan con frecuencia, capaz de calcular rutas evitando puntos conflictivos en función de las dimensiones del remolque, como vías estrechas o gálibos limitados. En paralelo, el interior del Kuga mantiene la apuesta por un entorno digital con SYNC 4 y compatibilidad con asistentes de voz, un apartado relevante en un modelo que suele concentrar muchos kilómetros y usos variados a lo largo del año.
En cuanto a acabados y disponibilidad, BlueCruise se ofrece dentro del paquete Asistencia al Conductor. De serie, queda asociado a las terminaciones ST-Line X y Active X, mientras que en Titanium y ST-Line se plantea como opción. Ford, además, abre varias fórmulas de acceso: compra con pago único, o suscripciones de carácter mensual y anual para quien prefiera activar el servicio por temporadas, como viajes de vacaciones o etapas de trabajo con más autopista. Los Kuga compatibles incorporan un periodo de prueba de tres meses, planteado como puerta de entrada antes de decidir el formato definitivo.
La actualización no se queda en la conducción asistida. El Kuga revisa su propuesta de entretenimiento con una mejora técnica en el sistema de sonido B&O Premium, que pasa de 575 W a 700 W en las versiones donde se incluye de serie. El salto no se limita a la cifra: la marca habla de componentes de mayor especificación en las puertas delanteras, altavoces traseros separados y dos canales adicionales, con una amplificación totalmente activa y una calibración más precisa para mantener claridad y evitar distorsión cuando se sube el volumen. En un SUV de enfoque familiar, este tipo de mejora suele influir más de lo que parece en el confort de viaje.

También se estrena una opción de conectividad premium para acceder, desde la pantalla del vehículo, a servicios de streaming y otras funciones de ocio. Ford lo encuadra como un paso más dentro de un Kuga que, en España, compite en un segmento muy sensible a equipamiento, seguridad y coste de uso. La gama mantiene la estructura multienergía, con alternativas híbridas enchufables (PHEV), híbridas completas (HEV) y motores de gasolina EcoBoost, lo que permite ajustar etiqueta ambiental, consumo y precio según el perfil de cada conductor. En precios, el Kuga se mueve en un rango amplio en función de motor y acabado, con campañas y financiación que pueden alterar de forma notable el acceso a la gama.























