EBRO cerró el ejercicio 2025 marcando un hito relevante en el sector de la automoción en España tras completar la puesta en marcha de 85 concesionarios oficiales plenamente operativos en todo el territorio nacional. De estos, 83 cuentan con actividad de venta y posventa, lo que sitúa este despliegue como uno de los mayores realizados por una marca en su fase de lanzamiento en un solo año. La magnitud del proyecto destaca no solo por el número de puntos abiertos, sino también por la rapidez de ejecución, la cobertura geográfica alcanzada y el nivel de servicio implantado desde el inicio.
Este crecimiento de red ha sido una pieza estructural dentro del proyecto industrial y comercial de EBRO en su regreso al mercado español. En apenas doce meses, la marca ha pasado de una fase inicial de planificación a una realidad comercial plenamente operativa, con presencia efectiva en las principales áreas metropolitanas y en numerosas provincias estratégicas. La red EBRO ya ofrece servicio a clientes en comunidades como Madrid, Cataluña, Comunidad Valenciana, Andalucía, País Vasco, Galicia, Castilla y León, Extremadura, Canarias e Islas Baleares, consolidando una cobertura nacional desde el primer año de actividad.

A diferencia de otros procesos de expansión habituales en el sector, EBRO ha apostado desde el inicio por un modelo de crecimiento basado en la calidad y la homogeneidad del servicio. Todos los puntos de la red han sido concebidos como concesionarios integrales, con capacidad completa de comercialización, mantenimiento y atención al cliente. Desde su apertura, estos centros han contado con herramientas técnicas, sistemas de diagnóstico y recursos humanos alineados con los estándares operativos de la marca, evitando así fases transitorias habituales en otros lanzamientos.
Este planteamiento ha tenido un impacto directo en el área de posventa, uno de los ejes estratégicos del proyecto. EBRO ha estructurado un modelo orientado a la disponibilidad inmediata de recambios y a la reducción de los tiempos de inmovilización del vehículo. Como resultado, la marca ha alcanzado un nivel de servicio en recambios, conocido como Fill Rate, del 98%, una cifra sensiblemente superior a la media del sector, situada en torno al 93%. Este indicador refleja la capacidad de la red para atender incidencias y mantenimientos con rapidez y fiabilidad.
El despliegue comercial ha ido acompañado de una infraestructura logística integrada en la estrategia global de la marca. EBRO ha establecido un almacén central de repuestos en Azuqueca de Henares, en la provincia de Guadalajara, una ubicación estratégica que facilita la distribución eficiente de componentes a toda la Península Ibérica. Esta plataforma logística está operada en colaboración con Kuehne + Nagel, uno de los principales operadores logísticos a nivel mundial, lo que garantiza altos estándares de fiabilidad y trazabilidad.
La alianza logística responde también a criterios de eficiencia operativa y sostenibilidad, en línea con los objetivos ESG del proyecto EBRO. El acuerdo contempla soluciones orientadas a la optimización energética y a la reducción del impacto medioambiental, integrando la actividad posventa dentro de una estrategia de responsabilidad corporativa más amplia. Además, en el desarrollo físico de los concesionarios, materiales, construcción y equipamiento, la marca ha contado mayoritariamente con proveedores y empresas españolas, reforzando su compromiso con la economía nacional.
Este entramado comercial y logístico ha sido determinante en los resultados obtenidos por EBRO durante 2025. A lo largo del ejercicio, la marca ha alcanzado un volumen de 12.460 unidades comercializadas en España, con una cuota del 1,7% en el segmento SUV. Destaca especialmente la fuerte penetración en el canal particular, que representa más del 70% de las ventas acumuladas, un dato relevante en un mercado cada vez más competitivo y fragmentado.

La rápida implantación de 85 concesionarios oficiales ha permitido sostener este crecimiento de forma ordenada, garantizando cercanía al cliente y coherencia en la experiencia de marca. A ello se suma una política de garantía destacada dentro del mercado español, con una cobertura oficial de 7 años o 150.000 kilómetros para toda la gama, que se amplía hasta 8 años o 160.000 kilómetros en el caso de los modelos electrificados para el sistema híbrido completo.
Desde la dirección de la compañía se subraya que el objetivo no ha sido únicamente alcanzar un elevado número de puntos de venta, sino construir una red sólida y preparada desde el primer día. De cara a 2026, EBRO prevé continuar ampliando su implantación comercial en España hasta alcanzar los 120 concesionarios oficiales, manteniendo el mismo criterio que ha guiado el despliegue inicial: priorizar la calidad del servicio, la solidez operativa y una experiencia de cliente homogénea en todo el territorio.























