La Toyota Proace Verso se mueve en un territorio cada vez menos concurrido dentro del mercado español. Mientras los SUV han ido ganando protagonismo incluso entre familias numerosas, propuestas como esta mantienen viva la idea de un vehículo concebido desde el espacio, la modularidad y la funcionalidad real. La versión Family Advance, situada en un punto intermedio de la gama, refleja bien esta filosofía: un modelo pensado para convivir con él a diario, transportar personas con comodidad y adaptarse a usos muy distintos sin necesidad de recurrir a soluciones complejas.

La unidad probada corresponde al modelo 2025 con el motor diésel de 2,0 litros y 145 CV, asociado a un cambio manual de seis velocidades. Se trata de una mecánica conocida, orientada más a la eficiencia y a la fiabilidad que a las prestaciones puras, y que encaja bien con el carácter del vehículo. Con un peso que supera holgadamente las dos toneladas en orden de marcha, la Proace Verso no es ligera, pero sí está bien dimensionada para mover con solvencia su volumen y su capacidad de carga.
Desde el primer vistazo, su imagen exterior deja claro su origen funcional. En la vista frontal, el diseño es sobrio y limpio, con una parrilla de tamaño contenido y unos grupos ópticos que priorizan la visibilidad y la eficiencia antes que el impacto visual. El paragolpes integra soluciones prácticas, pensadas para resistir el uso diario y pequeños roces urbanos, algo habitual en vehículos de este tamaño. No busca una presencia agresiva, sino transmitir robustez y coherencia.

El perfil lateral es quizá la vista más representativa. Aquí se aprecian claramente sus casi cinco metros de longitud y una altura cercana a los dos metros, dimensiones que explican la enorme sensación de espacio interior. Las grandes superficies acristaladas aportan luminosidad al habitáculo y mejoran la visibilidad desde dentro, mientras que las puertas correderas laterales se convierten en un elemento clave en el día a día. Su funcionamiento es suave y el hueco de acceso es amplio, facilitando la entrada a la segunda y tercera fila incluso en aparcamientos estrechos o zonas escolares.
En la parte trasera, el gran portón vertical refuerza esa imagen de vehículo pensado para cargar y descargar con facilidad. La boca del maletero es muy amplia y el umbral queda a una altura razonable, algo que se agradece cuando se manipula equipaje pesado. La luneta de grandes dimensiones mejora la visibilidad posterior y transmite sensación de amplitud incluso desde fuera.

Mover un vehículo de estas dimensiones en ciudad siempre supone un reto, pero la Proace Verso está mejor resuelta de lo que cabría esperar. La posición de conducción elevada, junto con unos retrovisores generosos y ayudas como la cámara trasera y los sensores de aparcamiento, facilitan las maniobras. El diámetro de giro es correcto para su tamaño y la dirección, muy asistida a baja velocidad, permite moverse con cierta soltura en entornos urbanos. El motor responde con suavidad desde bajo régimen y el cambio manual, aunque de recorridos largos, resulta fácil de dosificar en tráfico denso.

En este entorno, el consumo real se mueve alrededor de los 7,5–8 litros cada 100 km, una cifra lógica teniendo en cuenta su volumen frontal y su peso. Más allá de los números, lo que destaca es la sensación de facilidad de uso: no se percibe torpe ni excesivamente aparatosa, algo fundamental para quienes la van a utilizar como vehículo principal.

En carretera y autovía es donde la Proace Verso demuestra su enfoque viajero. A ritmos legales mantiene una pisada estable y transmite seguridad incluso con el vehículo cargado. La suspensión está claramente orientada al confort, filtrando bien las irregularidades del asfalto y evitando rebotes secos, mientras que el aislamiento acústico resulta más que correcto para su categoría. El motor diésel de 145 CV no busca impresionar, pero sí ofrecer un empuje constante y predecible, suficiente para mantener cruceros elevados con solvencia.
Las prestaciones encajan con este planteamiento: acelera de 0 a 100 km/h en torno a los 12 segundos y alcanza una velocidad máxima cercana a los 185 km/h. En adelantamientos, el par disponible permite maniobras seguras siempre que se juegue con el cambio. En este tipo de recorrido, el consumo real se estabiliza fácilmente en torno a los 6,5–6,7 litros, lo que permite autonomías cercanas o incluso superiores a los 900 km gracias a un depósito de gran capacidad.

En carreteras secundarias, la Proace Verso mantiene un comportamiento noble. La dirección no destaca por precisión, pero sí por suavidad, y el control de balanceos está bien conseguido para un vehículo de su altura. No invita a una conducción dinámica, pero sí transmite confianza y previsibilidad, dos cualidades esenciales cuando se transportan varios pasajeros.

El interior es, sin duda, uno de sus grandes argumentos. La imagen que transmite es claramente funcional, con un diseño sencillo y materiales pensados para resistir el uso intensivo. No hay concesiones al lujo, pero sí una sensación de solidez y buen ajuste. El salpicadero es claro, con mandos bien ubicados y una instrumentación fácil de leer. La pantalla central ofrece conectividad con Apple CarPlay y Android Auto, con un funcionamiento fluido y sin complicaciones, suficiente para cubrir las necesidades diarias de navegación y multimedia.

Donde realmente marca la diferencia es en su modularidad. Las ocho plazas son plenamente utilizables, algo que no siempre ocurre en vehículos de este tamaño. La segunda fila ofrece asientos individuales con buen espacio para piernas y hombros, mientras que la tercera fila permite viajar a adultos sin sensación de provisionalidad. Los asientos se pueden deslizar, abatir o retirar, configurando el interior según las necesidades de cada momento. En configuración completa, el maletero supera los 500 litros, suficiente para un uso familiar normal. Al retirar filas, la capacidad de carga se dispara por encima de los 3.000 litros, convirtiendo la Proace Verso en un auténtico vehículo polivalente.



El equipamiento de la versión Family Advance está claramente orientado a un uso familiar intensivo y a los desplazamientos largos, priorizando la comodidad, la funcionalidad y la facilidad de uso en el día a día. De serie incorpora climatizador automático, con una distribución eficaz del aire para las distintas filas de asientos, algo especialmente relevante en un habitáculo de gran volumen como el de la Proace Verso. A ello se suman múltiples tomas USB repartidas por el interior, pensadas para cubrir las necesidades de carga de dispositivos de todos los ocupantes, tanto en plazas delanteras como traseras.
El sistema de acceso y arranque sin llave facilita el uso cotidiano, especialmente cuando se viaja con niños o con las manos ocupadas, mientras que el control de crucero adaptativo contribuye a reducir la fatiga del conductor en trayectos largos por autovía, manteniendo de forma automática la distancia con el vehículo precedente. Este sistema se complementa con otros asistentes de conducción que refuerzan la sensación de seguridad y apoyo tecnológico sin resultar intrusivos.
En el apartado de practicidad, la versión Family Advance destaca por soluciones pensadas para la vida a bordo, como las mesas plegables integradas en los respaldos, muy útiles para viajes familiares, y las cortinillas laterales, que mejoran el confort térmico y visual de las plazas traseras, especialmente en verano. La modularidad interior, con asientos individuales deslizantes y desmontables, permite adaptar el espacio según las necesidades de pasajeros o carga, aportando una versatilidad real más cercana a la de un vehículo de ocio que a la de un derivado comercial.
En conjunto, el equipamiento no busca llamar la atención por elementos superfluos, sino ofrecer una dotación coherente y bien pensada, centrada en mejorar el confort, la ergonomía y la funcionalidad durante el uso diario y en viajes largos, que es precisamente el terreno natural de esta Proace Verso en acabado Family
En materia de seguridad, el paquete Toyota Safety Sense aporta un conjunto completo de asistentes, con frenado automático de emergencia, mantenimiento de carril, reconocimiento de señales y alerta de fatiga. Su funcionamiento es progresivo y poco intrusivo, aportando tranquilidad sin generar sensación de sobreprotección.

Con un precio de partida en España que ronda los 40.000 euros antes de campañas, la Toyota Proace Verso Family Advance 2025 se posiciona como una alternativa lógica para quienes priorizan espacio, modularidad y confort real frente a modas o diseños llamativos. No pretende ser un coche aspiracional, pero sí una herramienta familiar bien pensada, técnicamente coherente y preparada para un uso intensivo durante muchos años.
En este contexto, sus rivales directos se mueven en un rango de precios similar: el Peugeot Traveller y el Citroën SpaceTourer parten en configuraciones equivalentes desde cifras próximas a los 41.000–42.000 euros, el Opel Zafira Life se sitúa ligeramente por encima en acabados comparables, mientras que el Mercedes-Benz Clase V, con un planteamiento más premium, eleva claramente el listón económico, superando con facilidad los 50.000 euros incluso antes de añadir opciones.
FICHA TÉCNICA
Versión diésel · Cambio manual
Motorización
Motor diésel de cuatro cilindros en línea, 2.0 litros de cilindrada (1.997 cm³), con inyección directa common-rail y turbocompresor.
Potencia máxima
144 CV (106 kW) a 3.750 rpm.
Par máximo
340 Nm disponibles desde 2.000 rpm.
Transmisión
Caja de cambios manual de 6 velocidades.
Tracción
Delantera.
Prestaciones
Velocidad máxima aproximada de 180 km/h.
Aceleración de 0 a 100 km/h en torno a 10,5 segundos (según carga y configuración).
Consumo y emisiones (WLTP)
Consumo medio combinado aproximado: 7,4 – 7,6 l/100 km.
Emisiones de CO₂: alrededor de 195 – 200 g/km.
Normativa de emisiones Euro 6e.
DIMENSIONES Y CAPACIDADES
Longitud
4.981 mm.
Anchura
1.924 mm (sin retrovisores).
Altura
1.910 mm.
Batalla
3.275 mm.
Volumen de maletero
Aproximadamente 600 litros con todas las plazas en uso (variable según configuración de asientos).
Plazas
8 plazas en configuración Family.
Peso en vacío
En torno a 1.900 kg (según equipamiento).
CHASIS Y TÉCNICA
Suspensión delantera tipo McPherson.
Suspensión trasera independiente con muelles helicoidales.
Frenos de disco en ambos ejes.
Dirección asistida eléctrica.
Seguridad y asistentes a la conducción
Control de estabilidad (VSC).
Control de tracción (TRC).
Sistema de frenado ABS con EBD.
Asistente de arranque en pendiente.
Control de crucero.
Sistema de reconocimiento de señales de tráfico.
Asistente de mantenimiento de carril.
Sistema de precolisión con detección de peatones.
Alerta de fatiga del conductor.
Sensores de aparcamiento delanteros y traseros.
Cámara de visión trasera.
Airbags frontales, laterales y de cortina.
Confort y funcionalidad
Climatizador automático bizona.
Puertas laterales correderas con accionamiento eléctrico.
Portón trasero con luneta practicable.
Asientos traseros individuales, desmontables y deslizantes.
Volante multifunción regulable en altura y profundidad.
Freno de estacionamiento eléctrico.
Iluminación interior LED.
Múltiples huecos portaobjetos repartidos por el habitáculo.
Multimedia y conectividad
Pantalla táctil central de 10 pulgadas.
Sistema multimedia con Apple CarPlay y Android Auto.
Conexión Bluetooth.
Puerto USB para plazas delanteras y traseras.
Sistema de audio con mandos en el volante.
Ordenador de a bordo con información de conducción.
Exterior
Llantas de aleación de 17 pulgadas.
Faros delanteros LED.
Luces diurnas LED.
Retrovisores exteriores eléctricos y calefactables.
Cristales traseros oscurecidos.
Paragolpes y molduras en color carrocería.





















