El Jeep Avenger e-Hybrid Summit lleva unos meses en el mercado español como una de las propuestas más interesantes del segmento B-SUV. Lo hemos probado durante una semana en Madrid capital, y en carretera, acumulando más de 900 kilómetros entre tráfico urbano, autovías y tramos secundarios. Una experiencia completa que permite entender hasta qué punto este modelo logra equilibrar diseño, eficiencia y dinamismo con el inconfundible carácter Jeep.

Desde el primer momento, el Avenger transmite una imagen robusta y bien proporcionada. En su acabado Summit, el más alto de gama, el coche destaca por su estética más cuidada: llantas de 18 pulgadas, pasos de rueda con molduras en negro brillante, faros full LED y un frontal que mantiene la icónica parrilla de siete ranuras. Su tamaño, con 4,08 metros de longitud y 1,78 metros de ancho, lo sitúa en el corazón del segmento, aunque con una presencia más sólida que la mayoría de sus competidores directos.





Durante la prueba, lo utilizamos en un entorno mixto, alternando recorridos por el centro de Madrid con desplazamientos por autovías y carreteras secundarias.
En ciudad, el Avenger demuestra su naturaleza urbana: ágil, fácil de aparcar y con una respuesta suave del sistema híbrido. El motor 1.2 turbo de tres cilindros y 100 CV se combina con un pequeño propulsor eléctrico integrado en la caja de cambios automática de doble embrague, generando un empuje progresivo que resulta más refinado de lo esperado. La única pega que le podemos poner es que en frio, su motor suena más de lo que cabría esperar,

La etiqueta ECO de la DGT le otorga ventajas claras en zonas de bajas emisiones y un funcionamiento que prioriza el modo eléctrico en maniobras y arranques.
En tráfico denso, el sistema híbrido aprovecha bien las frenadas para recargar la batería de 48 V, lo que permite circular en modo totalmente eléctrico en trayectos cortos. Aunque no es un híbrido completo, su gestión electrónica optimiza cada fase de aceleración y deceleración. El consumo medio fue de 5,4 l/100 km, un valor muy contenido teniendo en cuenta las condiciones reales de tráfico y las frecuentes paradas.
Fuera de la ciudad, el Jeep Avenger e-Hybrid se comporta con solvencia. En autopista mantiene un rodar estable, con una dirección precisa y un aislamiento acústico muy logrado. El cambio de doble embrague de seis velocidades resulta rápido y suave, aunque en pendientes pronunciadas tiende a buscar la marcha adecuada con cierta demora. En los tramos más revirados cerca de Tarancón, el conjunto muestra un equilibrio interesante: el chasis es firme, pero sin resultar seco, y el sistema de suspensión filtra bien los baches manteniendo el control de la carrocería.

Uno de los aspectos que más sorprende es la calidad de rodadura. A pesar de ser un SUV compacto, el Avenger transmite sensación de coche bien construido. La rigidez estructural es alta, no aparecen ruidos parásitos y el confort de marcha supera la media del segmento. El peso, en torno a los 1.280 kg, contribuye a su agilidad en curva, aunque no busca un comportamiento deportivo. Su enfoque es más racional: un coche pensado para moverse con soltura en el día a día, con una respuesta más eficiente que emocional.
En el interior, el acabado Summit marca diferencias. La calidad percibida ha mejorado notablemente respecto a modelos anteriores de Jeep. Los materiales del salpicadero son agradables al tacto y el diseño horizontal aporta sensación de amplitud. El sistema multimedia con pantalla central de 10,25 pulgadas ofrece una interfaz rápida, compatible con Apple CarPlay y Android Auto inalámbricos. El cuadro de instrumentos digital configurable de 7 pulgadas complementa bien la información y permite visualizar datos de consumo, flujo de energía o modo de conducción.





Los asientos son cómodos incluso tras varias horas de viaje. En nuestro recorrido de Madrid a Cuenca, con tramos de autovía y carreteras secundarias, la ergonomía general fue buena y la posición de conducción se ajusta fácilmente. La visibilidad es correcta, aunque el pilar trasero grueso obliga a confiar en la cámara de visión trasera en maniobras. Detrás, el espacio es adecuado para dos adultos, aunque el túnel central resta algo de comodidad a un tercer pasajero. El maletero, con 380 litros, se sitúa en la media del segmento y presenta una boca de carga práctica.

En materia de seguridad, el Jeep Avenger e-Hybrid Summit viene bien equipado de serie. Incorpora control de crucero adaptativo, mantenimiento activo de carril, reconocimiento de señales, frenada autónoma de emergencia con detección de peatones y ciclistas, sensor de fatiga y asistente de luces automáticas. A ello se suma un conjunto de seis airbags y un sistema de control de tracción que, aunque no convierte al modelo en un todoterreno, permite cierta seguridad en caminos de tierra o superficies deslizantes.

En cuanto a la experiencia de conducción, el Avenger e-Hybrid no busca emociones fuertes, pero convence por su equilibrio general. En ciudad se mueve con suavidad y precisión, en carretera ofrece un comportamiento estable y predecible, y en tramos secundarios mantiene un ritmo ágil gracias al par eléctrico adicional que ayuda en recuperaciones. La suspensión tiene un tarado muy bien ajustado: filtra los baches sin renunciar a la firmeza necesaria para un paso por curva seguro.

Durante el viaje de regreso a Madrid, tras más de 350 km acumulados, la sensación fue de confort y eficiencia. El consumo total medio quedó en 5,2 l/100 km, con picos de 4,8 en tramos a velocidad constante. La gestión híbrida se percibe natural y no requiere adaptación por parte del conductor. Además, el sistema start-stop actúa con suavidad, apenas perceptible, y el conjunto transmite una sensación de refinamiento superior a lo que se espera en este tamaño de SUV.

El Jeep Avenger e-Hybrid Summit se ofrece en España con un precio de partida cercano a los 32.000 euros, incluyendo un equipamiento muy completo. Entre sus competidores más directos se encuentran el Renault Captur E-Tech, el Peugeot 2008 Hybrid y el Hyundai Kona híbrido, aunque el Jeep destaca por su imagen distintiva y su orientación algo más aventurera. También dispone de modos de conducción (Eco, Normal, Sport y Snow) que ajustan la entrega de par y la respuesta del motor según el terreno.
Si algo resume la prueba del Avenger e-Hybrid, es su equilibrio entre tradición y tecnología. No pretende ser un coche deportivo ni puramente eléctrico, sino un SUV compacto eficiente, bien diseñado y adaptado al tráfico urbano actual. Su diseño, su confort y su equipamiento lo posicionan como una opción racional y moderna dentro del catálogo de Jeep. Un modelo que, sin renunciar a su identidad, se adapta a las necesidades reales de quienes buscan eficiencia sin perder carácter.
ENLACES:
• https://www.pruebascoches.com/noticias/jeep-avenger-electrico-presentacion-espana
• https://www.jeep.es/avenger





















