Opel y el IAA Mobility 2025
En septiembre de 2025 Opel regresará al escenario internacional del IAA Mobility con un nuevo concept car. El evento, que se celebrará del 8 al 14 de septiembre, servirá para reforzar una tradición iniciada hace seis décadas. En 1965, la marca alemana fue la primera europea en presentar un prototipo de diseño futurista en este salón. Aquel año, el Experimental GT compartió protagonismo con el recién lanzado Kadett B, un compacto que pronto alcanzaría una importancia capital para Opel y para la expansión de la marca en Europa.

El origen del éxito en la clase compacta
El punto de partida se remonta a 1962 con el lanzamiento del Kadett A, primer modelo compacto de Opel tras la posguerra. Su habitáculo espacioso, el maletero amplio y un motor de bajas necesidades de mantenimiento lo convirtieron en una opción popular. Solo tres años después llegaba el Kadett B, que creció en tamaño y se homologó como cinco plazas por primera vez. Estaba disponible como sedán de dos y cuatro puertas, familiar y coupé, con un maletero que alcanzaba los 337 litros según norma VDA. Estas mejoras respondían a las demandas de un mercado que buscaba coches prácticos, accesibles y modernos.

Kadett B: variedad y reconocimiento
El Kadett B no tardó en convertirse en el primer Opel en superar el millón de unidades vendidas. Su atractivo residía en la diversidad de carrocerías y versiones, capaces de adaptarse a distintos perfiles de cliente. El precio competitivo también contribuyó a su éxito. La campaña publicitaria, con eslóganes como “Opel Kadett – En resumen, OK”, reforzó la imagen de un coche sencillo pero completo. Además, el aumento de dimensiones benefició al espacio interior y al confort de marcha, elementos que en los años sesenta comenzaban a valorarse con más atención.


Coupé “Gill” y Rallye-Kadett
La gama incluyó un coupé de diseño inspirado en el estilo fastback estadounidense. Con tres salidas de aire en el pilar B, este modelo fue apodado “Gill Coupé” y se convirtió en objeto de deseo para coleccionistas. Otra versión destacada fue el Rallye-Kadett, una propuesta deportiva que buscaba acercar las prestaciones de competición al gran público. Inicialmente equipado con un motor 1.1 de doble carburador y posteriormente con un 1.9 de 90 CV, alcanzaba 170 km/h. Su capó negro mate evitaba reflejos solares en tramos de rally y se convirtió en un sello visual del modelo.

Éxitos en competición
El Rallye-Kadett se hizo un nombre en pruebas europeas gracias a su fiabilidad y rendimiento. Obtuvo victorias en el Rally de Stuttgart-Lyon-Charbonnières, en el Rally de Trifels y en el Tour de Luxemburgo. En 1967, el piloto Günther Irmscher ganó el Tour de Europa con esta base técnica. Ese mismo año, Opel logró con el Kadett su mayor éxito deportivo: la victoria de clase en el Rally de Montecarlo. En 1968, las cifras confirmaban su impacto: de 238 pruebas disputadas, el modelo consiguió 222 triunfos en su categoría.

Olympia A: el compacto premium
En 1967 Opel amplió la gama con el Olympia A, un derivado del Kadett B que incorporaba un equipamiento superior. Su presentación buscaba cubrir el espacio entre el compacto y el Opel Rekord. Estaba disponible con motores de 60 a 90 CV y ofrecía mejoras como tablero tapizado, cromados adicionales y mayor confort. Esta versión representaba una apuesta por la diferenciación dentro del segmento, anticipando la tendencia hacia variantes más lujosas en los compactos europeos.

Variedad mecánica y experimentación eléctrica
El Kadett B alcanzó una amplia oferta con ocho estilos de carrocería y cuatro motores de gasolina en línea, con cilindradas de entre 1,1 y 1,9 litros. Su versatilidad de producción fue una de las claves de su éxito. Además, Opel utilizó este modelo como base para proyectos eléctricos pioneros, como el híbrido Stir-Lec I de 1969 y el Kadett XEP de 1970. Estos ensayos se adelantaron varias décadas al auge actual de la electrificación.
El final de una etapa
La producción del Kadett B terminó en 1973, tras comercializarse en más de 120 países. Su legado fue clave para modelos posteriores, incluido el Opel GT, que compartía plataforma técnica. Hoy la historia de Opel en el segmento compacto continúa con el Astra, disponible en versiones térmicas, híbridas enchufables y eléctricas. Con esta gama, Opel mantiene la filosofía de ofrecer variedad tecnológica dentro de un mismo modelo. El próximo concept del IAA 2025 se enmarca en esa trayectoria de innovación y tradición.


Comparativa con la actualidad
Frente a rivales históricos como el Volkswagen Golf o el Ford Escort, el Kadett ofreció una alternativa sólida en diseño y precio. En la actualidad, el Opel Astra compite en un escenario donde destacan el Peugeot 308, el Renault Mégane y el Toyota Corolla. Sus versiones electrificadas refuerzan su competitividad en un mercado que avanza hacia la reducción de emisiones y la eficiencia. El papel de Opel en esta transición puede consolidarse si mantiene su enfoque en la accesibilidad y la variedad de oferta.























